Verónica Lorenzo: “Nos van a encontrar trabajando codo a codo para llevar la presencia de un Estado fuerte, cercano y solidario”

La directora Nacional de Acompañamiento e Integración Social describió la importancia del programa Potenciar Inclusión Joven, cómo abordan el desarrollo local, cuál es el trabajo de las Redes Integrales de Protección Social y cómo interactúan acciones con otros organismos.


1- ¿De qué se trata el Programa Potenciar Inclusión Joven y cuáles son los objetivos?

El Programa Nacional de Inclusión e Integración de Jóvenes “Potenciar Inclusión Joven” es un programa de creación y fortalecimiento de estrategias de abordaje para la promoción y la inclusión social destinado a jóvenes entre 18 y 29 años en situación de vulnerabilidad social. Se pensó y planificó una línea de financiamiento a distintos proyectos de inclusión social, a partir de diagnósticos y estrategias ajustadas a cada realidad local, implementando actividades y acciones de promoción de derechos de las y los jóvenes. Además, las, los y les jóvenes que participen en un proyecto recibirán un incentivo económico que los acompañará durante todo el proceso de participación en el proyecto.

2- ¿Cómo será la articulación con los municipios y las provincias para llevarlo a la práctica en todo el país?

Se trabajará con las propuestas que lleguen a la Secretaría de Inclusión Social, que conduce Laura Alonso, y a la Subsecretaría de Inclusión e Integración Social a cargo de Micaela Ferraro, junto a los equipos técnico-territoriales de nuestra Dirección Nacional para construir un proyecto que presente una estrategia de inclusión local que sea acorde al diagnóstico presentado.

Debemos mostrar en cada acción planificada y aportar a la construcción y el fortalecimiento de una comunidad con lazos sociales que integren e incluyan a este sector tan postergado que son las, los y les jóvenes. Perseguimos el objetivo de generar herramientas y una red social amplia. Un lugar donde pensar, debatir e intercambiar experiencias y acumular conocimientos que lo impulsen y proyecten al futuro para que incluya a todos, todas y todes.

3- En esa vulnerabilidad que han encontrado ¿Cuáles son las demandas más urgentes y cómo los ha afectado la pandemia en el trabajo territorial?

Las y los jóvenes que participarán de estos proyectos forman parte de los casi diez millones del total de nuestra población, según el Censo de 2010. El fenómeno de la pobreza y la indigencia se incrementa en esta franja de población. El 42% de estos jóvenes viven en hogares pobres, alcanzando a una población de 2.692.290 personas. Es junto a ese sector de la población con la que el Estado debe comenzar a trabajar, con políticas específicas destinadas a revincular a estos sectores con el trabajo, la cultura, la terminalidad educativa, las nuevas tecnologías, etc. Es aquí, donde tenemos que poner un esfuerzo enorme para llegar, y sobre todo estar, acompañar y trabajar junto a cada comunidad que tenga la convicción de acompañar una política de inclusión como la que estamos presentando.

La fuerza de los trabajadores de este ministerio no disminuyó en ningún momento y por eso la pandemia no logró ser un impedimento para la vinculación con cada uno de los Estados provinciales o locales u organizaciones con los que ya veníamos trabajando otras líneas. En poco tiempo se pudo reorganizar la tarea y cada proyecto presentó su estrategia virtual o territorial con los cuidados necesarios para continuar con lo programado. Se multiplicaron las reuniones, buscando garantizar que la presencia en cada barrio sea constante y organizada. Formamos parte de un ministerio que no se corrió un segundo del territorio y no descansó buscando estrategias diversas para no dejar de atender ningún requerimiento.

4- ¿Cómo abordan el desarrollo local, en qué proyectos se trabaja, qué ofrecen en las capacitaciones y cómo se realiza el acompañamiento familiar?

El Plan Nacional de Protección Social posee dos líneas programáticas; por un lado la línea de Acompañamiento Familiar que tiene por objetivo acompañar de forma cercana y directa a hogares en situación de extrema vulnerabilidad. Consiste en brindar acompañamiento y seguimiento con el fin de promover la autonomía familiar, desarrollando capacidades para la autogestión.

Por su parte, la línea de Desarrollo Comunitario o local, consiste en fortalecer las capacidades de la comunidad para abordar problemáticas de forma conjunta y planificada, promoviendo la participación, los espacios de diálogo, y proyectos colectivos, entre otros aspectos. Además, promueve el fortalecimiento del capital social de las comunidades tendientes a generar un trabajo en red y la apropiación colectiva de los recursos disponibles. A través de este último componente, se facilita la creación de una Red de Protección Social Local entendida como el conjunto de servicios que provee el Estado junto con otras instituciones locales. Para su conformación se realiza un mapeo e identificación de actores y recursos a quienes se los convoca a fin de que integren y conformen la red de trabajo.

De esta manera, se fortalecen las capacidades de las organizaciones y líderes locales mediante la conformación de equipos comunitarios para abordar las problemáticas de la comunidad en forma conjunta y planificada. Los formatos más trabajados son mesas intersectoriales comunitarias o talleres de distintos tipos. Los espacios de formación son variados, sociocomunitarios, sociolaborales, socioeducativos y culturales.

Además, trabajamos el Proyecto de Protección de Niños y Jóvenes junto a la Dirección de Proyectos Especiales y Cooperación Internacional, y Anses. Aquí también se trabaja el desarrollo comunitario con cada uno de los gobiernos locales, con el irrenunciable objetivo de trabajar el acceso a la AUH como piso de protección social, en la ampliación del alcance territorial y la presencia del Estado en el territorio.

Las Redes Integrales de Protección Social (RIPS) son la principal estrategia de este proyecto, promoviendo articulaciones interinstitucionales integrales. Las RIPS desarrollan y fortalecen espacios inter-sectorial e inter-jurisdiccional, dedicadas a lograr el acceso a la oferta programática para la protección social integral de poblaciones en situación de vulnerabilidad. Brindan estrategias de implementación y funcionamiento de las Redes Locales a partir del diagnóstico por dimensiones problemáticas. Este abordaje parte de una perspectiva de derechos y tiene un enfoque transversal que pone eje en la igualdad de géneros, planificando acciones que permitan articular soluciones para las problemáticas estructurales de las mujeres, dando lugar al entramado indispensable para pensar las problemáticas que residen al interior de nuestra sociedad y construyendo soluciones comunitarias para abordarlas.

El acompañamiento de la RIPS es un trabajo dedicado y minucioso, que además sistematiza cada experiencia para que sea utilizada como recurso estratégico de otras redes, conformando un círculo virtuoso de abordaje que genera herramientas de gestión, guías de derivación, mapas de ofertas de servicios locales, provinciales y nacionales; y experiencias compartidas por cada una de las redes.

5- Atendiendo diversas problemáticas ¿Con qué ministerios interactúan y qué acciones llevan adelante?

La Dirección lleva adelante entre sus principales objetivos la protección de derechos, es desde allí que pensamos la articulación intra e inter institucional. Trabajamos redes, apostamos y creemos en la construcción con otros organismos que abordan poblaciones específicas y que trabajan cuestiones puntuales. El trabajo conjunto se ve reflejado en toda la Dirección Nacional, en la construcción de capacitaciones con distintas áreas del Ministerio de Salud, Anses, y Andis. Además, emprendemos distintas tareas y fortalecimiento de las poblaciones que son abordadas por el Ministerio de Trabajo, Agencia Nacional de Discapacidad y con distintos ministerios nacionales y secretarías provinciales y municipales, entre otros organismos.

6- ¿Cuáles son sus objetivos al final de la gestión?

Nuestras convicciones son el trabajo en conjunto con las comunidades y sus organizaciones. Intervenimos con la fuerza que transmite saber que estamos llegando a los lugares dónde nos están esperando y donde es necesario aportar con políticas públicas para que logren dar impulso a la organización social. Reforzamos nuestras convicciones cuando estamos en una “olla” o un espacio de formación y conversamos con quienes han sostenido el tejido social junto a las organizaciones, atravesando cuatro años de soledad, con un Estado que los miró de lejos y nunca a los ojos.

Cuando pensamos y planificamos junto a los municipios, gobiernos o con las organizaciones, nos van a encontrar trabajando codo a codo para llevar la presencia de un Estado fuerte, cercano, presente y solidario, que ve a quienes fueron ignorados por un Estado neoliberal y que nunca los sentó en la mesa de las decisiones. Sabemos que contribuir, compartir, y trabajar la solidaridad, en la participación de la construcción de la comunidad funciona como principio de una comunidad organizada donde cada persona logre realizarse y vivamos en una patria con mayor justicia social.

Creemos en estos principios y hacia allí se proyectan nuestros deseos, y en esta etapa, hacia las y los jóvenes que en esta nueva política incluiremos en cada uno de los espacios de formación, culturales, mesas intersectoriales y estrategias locales innovadoras que construyamos junto a otros estados y organizaciones, universidades e instituciones con las que articulemos.