Ventajas de la vacunación voluntaria para la prevención de la rabia paresiante

Su incorporación en el esquema de inmunización anual en la zona endémica evita pérdidas económicas y resguarda la salud pública.


Buenos Aires- El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) recomienda la vacunación anual contra la rabia paresiante en los establecimientos ganaderos ubicados dentro del área considerada endémica para esta enfermedad.

La aplicación de esta vacuna es anual y en el caso de los animales que se vacunan por primera vez (primo-vacunados), debe darse un refuerzo entre los 20 y 60 días de la primera aplicación.

Vale aclarar que la zona endémica para la rabia paresiante es el área del territorio argentino donde la enfermedad está presente en forma sostenida y comprende a la totalidad de las provincias de Misiones, Chaco, Formosa, Corrientes, Santiago del Estero, y parte de Tucumán, Santa Fé, Córdoba, Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja y San Luis.

La incorporación de la vacuna antirrábica al esquema de inmunización anual en la zona endémica, resulta de gran beneficio en los establecimientos de bovinos de engorde a corral, de cabañas y tambos, de equinos utilizados para deportes (carreras, polo, salto, entre otros) y en los haras, ya que permite evitar las pérdidas económicas asociadas a la ocurrencia de la enfermedad, y/o a la presencia cercana de un brote de rabia.

Cabe recordar que si un predio quedara involucrado dentro de la zona afectada por un brote de rabia y todos sus animales poseen la vacunación antirrábica al día, podrán evitar su interdicción durante el tiempo requerido para contener la situación (un mínimo de 30 días), como el bloqueo de movimientos.

En este sentido, los equinos que estén vacunados podrán continuar con su libre circulación para la asistencia a eventos deportivos y los bovinos de engorde, por ejemplo, podrán enviarse a faena sin restricciones asociadas a la enfermedad.

Asimismo, debe considerarse que la rabia es una enfermedad con desenlace siempre fatal, por lo que la vacunación voluntaria evita la mortandad de animales, que, por sus características, son de alto valor económico.

Por tratarse de una zoonosis, es decir, de una enfermedad que se transmite de los animales a las personas, es importante destacar que la implementación de la vacuna voluntaria afianza el compromiso con la salud pública.

Debido al vínculo estrecho con los animales que implican estas actividades ganaderas, un correcto esquema de vacunación antirrábica permite evitar que los mismos se enfermen y puedan transmitir la enfermedad a las personas.

El Senasa recomienda evitar la manipulación de animales muertos o con sintomatología nerviosa y dar aviso inmediato sobre cualquier sospecha de rabia, a través de los siguientes canales:

En las oficinas del Senasa, comunicándose personalmente o por teléfono; a través de la app “Notificaciones Senasa”, disponible en Play Store o enviando un correo electrónico a notificaciones@senasa.gob.ar

Se recuerda que la rabia paresiante es una enfermedad de notificación obligatoria.