Utilizar la dosis justa de nitrógeno (N) para maximizar la producción de caña de azúcar
Un estudio colaborativo entre el Grupo de Recursos Naturales del INTA Famailla, las empresas GEOAGRO, COU S.A. y el Grupo CREA Cañaverales está demostrando que la aplicación de dosis variables de nitrógeno (N) en los cañaverales puede ser la clave para optimizar rendimientos y costos.
Esta investigación, llevada a cabo durante las campañas 2023-2024 y 2024-2025, se basa en principios básicos de la agricultura de precisión: adaptar el manejo del cultivo a las diferencias ambientales y productivas dentro de un mismo lote.
Dos años de experiencia en el campo
El ensayo se realizó en Loma Verde, departamento Leales, en un sitio representativo de la Llanura Deprimida Central. El equipo de trabajo identificó tres ambientes productivos -baja, media y alta calidad- utilizando mapas de productividad basados en superposición histórica de índices de vegetación NDVI. El objetivo central fue evaluar cómo respondía la caña de azúcar a diferentes cantidades de fertilizantes en cada uno de estos ambientes.
En la primera campaña (2023-2024) se evaluaron cinco dosis diferentes, empleando urea como fuente de fertilizante nitrogenado. Los resultados demuestran que, en los ambientes de media y alta calidad, las dosis más altas de fertilizante aumentaron el rendimiento un 10,2% en comparación con la dosis estándar empleada por la empresa productora. En contraste, las dosis más bajas redujeron la producción solo en un 3,5%, respecto a la dosis estándar o testigo. Por otra parte, en el ambiente de baja calidad, las dosis crecientes no mostraron una mejora significativa, lo que sugiere que otros factores, como el pH elevado del suelo y problemas estructurales mayores estarían limitando el desarrollo del cultivo.
Ajustando la fórmula para mayor rentabilidad
Para la segunda campaña (2024-2025), las dosis -que fueron tres- con urea como fuente de N se ajustaron basándose en la experiencia previa. El objetivo fue mejorar la oferta de N en cada ambiente, con mayores dosis en las zonas de mayor calidad ambiental. Los resultados reforzaron las respuestas del primer año; en los ambientes de media calidad, las dosis más altas de urea incrementaron el rendimiento en un 23% sobre la dosis más baja. La respuesta fue aún más notable en los ambientes de alta calidad, donde la producción aumentó un 36,8% con las dosis superiores.
Más que ahorro: Una reasignación inteligente
Este estudio de dos años confirma que la fertilización con dosis variable es una herramienta eficaz para mejorar la productividad en las áreas con distinto nivel de fertilidad dentro de los cañaverales. No se trata simplemente de usar menos fertilizante, sino de reasignarlo de manera más eficiente. Los productores pueden maximizar sus retornos, al aplicar mayores cantidades de fertilizantes donde las plantas los requieren y los aprovechan eficientemente, y reduciendo las dosis en áreas de menor respuesta. En un contexto económico con altos precios de fertilizantes, esta práctica no solo mejora la productividad, sino que también optimiza el uso de recursos y la rentabilidad.