Una recorrida por los talleres productivos del Complejo I de Ezeiza

De las más de once mil personas privadas de la libertad en el Servicio Penitenciario Federal, 7000 se encuentran aprendiendo artes y oficios y trabajando gracias al Encope.


El Ente de Cooperación Técnica y Financiera del Servicio Penitenciario Federal, que se desarrollan en la Unidad Penitenciaria N°1 de Ezeiza. Las actividades de los talleres van desde la construcción de aberturas de aluminio hasta la fabricación de ladrillos de concreto, y pasan por la confección de artesanías, y algunas producciones a gran escala como es la indumentaria para todo el personal y los efectivos del SPF, ropa y zapatos de seguridad.

El ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Martín Soria, encabezó una recorrida por distintos talleres productivos. Estuvo acompañado por el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Julio Alak, ya que existe un principio de acuerdo para replicar la idea de los talleres en unidades penitenciarias bonaerenses. Además, fueron parte de la recorrida el secretario de Justicia, Juan Martín Mena; la interventora del Servicio Penitenciario Federal, María Laura Garrigós; y los ministros bonaerenses de Producción, Augusto Costa; de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, y de Trabajo, Mara Ruiz Malec.

“Estamos proyectando firmar un convenio con la provincia de Buenos Aires porque es la idea del gobernador Axel Kicilof y del ministro Alak replicar estos talleres. Por eso nos reunimos hoy, para esta visita”, aseguró Soria.

Bajar la reincidencia

La provincia de Buenos Aires tiene 63 unidades penitenciarias con 52 mil internos y pretende profundizar el trabajo y la producción de los internos con el objetivo de bajar la reincidencia criminal y permitir que los internos se resocialicen o se incluyan en el campo laboral una vez que salen en libertad.

“Estamos contentos con esta visita a los talleres porque queremos que el Servicio Penitenciario Bonaerense se involucre en una acción productiva que no solamente favorece la productividad si no también la progresividad y el tratamiento criminológico”, aseguró Garrigós.