Un videojuego cooperativo en homenaje al maestro Osvaldo Pugliese


El juego Simon Pugliese fue desarrollado en el marco del Programa Cooperativismo y Economía Social en la Universidad y presentado por la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ), en conjunto con Idelcoop y la cooperativa de software libre Gcoop.

El objetivo, pensado inicialmente para niños, es avanzar en los niveles y completar las formas musicales, para luego indagar en el ideario de cooperación y solidaridad. Los jugadores deben imitar las melodías de Osvaldo Pugliese de forma similar a como se juega en el tradicional y exitoso juego Simon, creado en los años ‘80.

Simon Pugliese permite, además, acceder a materiales para que docentes puedan trabajar la temática cooperativa dentro y fuera del aula de manera lúdica y está disponible para descargar de forma libre y gratuita en el sitio simonpugliese.com.ar, tanto para computadoras (Linux/Windows) como para celulares (Android). El desarrollo se encuentra liberado para que el proyecto continúe creciendo con el aporte de todos.
El proyecto fue aprobado en la Tercer Convocatoria del Programa de Cooperativismo y Economía Social en la Universidad, perteneciente a la Secretaria de Políticas Universitarias, uno de cuyos objetivos era lograr propuestas pedagógico-didácticas innovadoras para el desarrollo de contenido cooperativista en los distintos niveles del sistema educativo.

Antecedente de juego cooperativo

La Cooperativa Factorial, desarrolló Coopolis, un juego de mesa que se destaca por basarse en los valores y principios del cooperativismo, no se busca que haya un ganador sino que los participantes colaboren entre sí. La finalidad no es competir sino que todos ganen o todos pierden porque forman parte de una cooperativa de trabajo. Lo que hace el juego es recrear el funcionamiento de una cooperativa de trabajo y eso lleva a tomar decisiones en conjunto, a veces incluso mediante el voto.
El juego es apto para todo público desde los más chicos con la ayuda de un adulto que les vaya explicando o un niño de 12 años que ya lo puede jugar solo, pudiendo trabajar la cuestión de los valores y ver que con el otro se puede llegar a un mismo objetivo y no estar siempre compitiendo contra él y confrontar una economía social con una economía de capital, pensarse como trabajadores cooperativistas.
El juego puede conseguirse a través de las redes sociales de factorial y en distintos puntos de venta.