Un tratamiento a base de vitamina D para atenuar el COVID-19

La investigación, financiada por la Agencia I+D+i, estudia la relación entre la vitamina D y la prevención de complicaciones respiratorias en pacientes infectados con SARS CoV 2


El proyecto, denominado “Ensayo controlado con vitamina D en altas dosis versus placebo para prevenir las complicaciones evolutivas de pacientes infectados por COVID-19” fue uno de los 64 elegidos en el marco de la Convocatoria IP-COVID-19. La Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) financia la iniciativa en el marco de la Unidad Coronavirus que integra en conjunto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación y CONICET.

El estudio intenta comprobar la efectividad de altas dosis de vitamina D3 (colecalciferol) en pacientes infectados con SARS-CoV-2 para prevenir las complicaciones respiratorias asociadas a la respuesta inmune ante el ingreso del virus a las vías respiratorias. Se intenta averiguar si la elevación en forma rápida y sostenida de los niveles de vitamina D en sangre puede morigerar la situación de estos pacientes y mejorar rápidamente la respuesta del organismo frente a la infección. Asimismo, la investigación se orienta a elaborar un tratamiento que atenúe el desarrollo del COVID-19 a base de vitamina D y así, evitar que pacientes infectados por el virus vean afectada su salud a medida que atraviesan la enfermedad.

El Comité Ejecutivo del Ensayo Clínico está dirigido por el Dr. Walter Manucha, Investigador del Instituto de Medicina y Biología Experimental de Cuyo (IMBECU), CCT-Mendoza, CONICET, y por un equipo de investigación integrado por profesionales de la Universidad Maimónides, de la Universidad Nacional Arturo Jauretche y del Hospital de Alta Complejidad El Cruce Dr. Néstor Kirchner. La implementación del ensayo clínico originalmente se inició en centros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires. Debido al cambio en la aparición de casos en el interior, se proyecta trabajar en varios centros de Mendoza y posiblemente también de Córdoba. El estudio contemplaba un plazo de 6 meses de duración, pero podría entenderse un poco más.

Existen evidencias epidemiológicas obtenidas de distintas poblaciones alrededor del mundo que muestran una asociación entre niveles bajos de vitamina D y un mayor riesgo de contraer distintas infecciones, como la tuberculosis, diversas virosis como la gripe, el dengue y también el virus SARS-CoV-2, responsable de la pandemia COVID-19. Estudios complementarios afirman que la deficiencia de vitamina D en la población adulta oscila entre el 40 y 60 %. Esta carencia es mucho más profunda en individuos de edad avanzada o con enfermedades como la hipertensión arterial, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y respiratorias crónicas.

El proyecto está organizado en dos etapas. La primera incluye el tratamiento de 200 pacientes: una mitad recibe vitamina D en altas dosis y la otra, placebo. Se estima que en el lapso de 30 días se complete esta primera etapa. El siguiente paso, luego de concretarse el primer relevo estadístico, es avanzar hacia el reclutamiento de 1065 pacientes restantes (633 recibirán vitamina D y el resto placebo).

Entre los beneficios que arroja la investigación -en caso que la hipótesis de trabajo resulte comprobada-, está la posibilidad de trasladar el tratamiento a la salud pública como una forma accesible y económica para prevenir patologías equivalentes a COVID-19.

Acerca de la convocatoria

En marzo de 2020, a una semana de la declaración del COVID-19 por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una pandemia, se creó la Unidad Coronavirus. Esta iniciativa está integrada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación y el CONICET. Su objetivo fue destinar proyectos de investigación, desarrollo e innovación orientados a mejorar la capacidad nacional de dar respuesta en diagnóstico, control, prevención, tratamiento y monitoreo del COVID-19.

El proyecto fue seleccionado por una Comisión Ad Hoc formada por expertos y expertas entre más de 900 iniciativas recibidas durante la convocatoria. Los criterios de evaluación fueron la adecuación del proyecto a los objetivos propuestos por la convocatoria, los plazos en los cuales se tendrían resultados, su relevancia e impacto, la metodología propuesta, su factibilidad y el grado de desarrollo científico y tecnológico involucrado.