Un taller para aprender a gestionar los datos de investigación

Se realizó un nuevo encuentro del Ciclo de Talleres y Conversatorios sobre Ciencia Abierta y Ciudadana con el fin de reflexionar sobre la importancia y los desafíos que presenta la gestión de datos abiertos.


Se conoce a los datos abiertos como la práctica que persigue que determinado tipo de información esté disponible de forma libre para todo el mundo. Quienes buscan la generalización de esta filosofía creen que las limitaciones al acceso de esta información –como el Copyright, las patentes o licencias- van contra el bien común. En este marco, y con el fin de, no sólo fomentar esta práctica, sino también visualizar las necesidades técnicas y los desafíos que pueden enfrentar los diferentes actores que participan del proceso de producción, distribución y uso de los datos científicos, esta mañana se realizó un taller sobre gestión de datos de investigación.

El encuentro fue en el Centro Cultural de la Ciencia C3 y forma parte del Ciclo de Talleres y Conversatorios sobre Ciencia Abierta y Ciudadana organizado por el Programa de Datos Abiertos en Ciencia y Tecnología del Ministerio de Ciencia, el Centro de Investigaciones para la
Transformación (CENIT) y Cientópolis; que se realiza desde abril y se extenderá hasta noviembre de 2018.

“La idea de este encuentro es abrir preguntas, creemos que sobre la apertura de datos de investigación hay muchos desafíos que tienen, en parte, que ver con la interacción entre los investigadores con los diversos actores sociales que están involucrados con las dinámicas de producción del conocimiento”, afirmó Guillermina D’Onofrio, directora nacional de Programas y Proyectos del Ministerio de Ciencia y coordinadora de la actividad junto con Mariano Fressoli de CENIT y Diego Torres de Cientópolis.

Antes de comenzar con la actividad, Paola Azrilevich de la subsecretaría de Coordinación Institucional, y Lorena Carlino del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), hicieron una introducción teórica sobre la apertura de datos primarios de investigación. Se refirieron, entonces, a la Ley 26.899 de Acceso Abierto, y enumeraron los beneficios de abrir los datos, como el acceso equitativo a la información, la titularidad sobre las obras, la disponibilidad sobre la propia producción, la integración al mundo y la visibilidad, entre tantos otros.

La apertura de datos no se trata sólo de llenar un formulario de Plan de Gestión de Datos (PGD) y resolver aspectos relacionados al almacenamiento de la información que se compartirá; implica desafíos en diversos niveles que incluyen nuevos actores con los que no siempre está habituado a articular un investigador científico. Con este marco, y a partir de casos ficcionalizados de ciencia abierta, se buscó explorar diversos aspectos de las instancias de gestión y apertura de los datos que son producidos en las investigaciones. Para esto, se les propuso un juego a los participantes cuyo fin fue formular las preguntas que surgen en la práctica concreta de la apertura de datos de investigación. La actividad presentó cuatro casos sobre astronomía, mosquitos, limnología con sensores y Chagas, en los que los asistentes, divididos en grupos, tuvieron que compartir miradas de acuerdo a los distintos roles que representaron.

Si querés replicar la experiencia descargá el instructivo del taller.