Un recorrido por la muestra de Ricardo Celma, con la participación del artista


El pintor Ricardo Celma brindó el 12 de septiembre una visita guiada por su propia exposición instalada en el Espacio de Arte de la Biblioteca Nacional de Maestros (BNM), organizada en conjunto con la Galería Zurbarán y la Pinacoteca.

Este encuentro abierto a la comunidad contó con la participación de un amplio público conformado por usuarios de la BNM, docentes, artistas y personas interesadas en la pintura, quienes tuvieron la oportunidad de dialogar cara a cara con el reconocido pintor argentino y sumergirse en el mundo mágico de sus obras.

La exposición, abierta y gratuita, se podrá disfrutar hasta fines de septiembre de lunes a viernes de 8:30 a 21 h y los sábados de 9 a 14 h en Pizzurno 953, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Durante las palabras de bienvenida la Directora Nacional de la BNM, Graciela Perrone, expresó que “es muy emotivo estar con Ricardo Celma en este espacio que creamos para que también las bibliotecas cumplan con la función de leer el arte, porque la lectura tiene muchas facetas y el arte también se lee.”

Perrone afirmó que este encuentro quedará en la memoria institucional de la BNM y en su memoria personal. En un entorno muy cálido, entre dos fechas clave como “El día del Maestro y “El día del Bibliotecario”, el artista Ricardo Celma agradeció la invitación y aseguró: “es un honor estar en este espacio: un lugar de la cultura y del saber, porque como pintor me gustan las imágenes pero también termino siendo un poco literato, me encanta la lectura y cuando pinto compongo una historia que quiero contar, hago homenajes, a cuentos, a autores, por eso este lugar es muy especial para mí.”

Celma se refirió, en primer lugar, a su pintura sobre Borges y expresó que considera muy acertado y hermoso que habite el Espacio de Arte de la BNM: “soy muy borgeano, siempre vuelvo a leerlo. En la pintura creé su universo tomando un grabado místico, les saqué los elementos que tenía originalmente vinculados con la alquimia y le agregué elementos de su literatura: es un Borges metido en su alquimia literaria.“

Sus creaciones, mezcla de estilos que conviven

Las pinturas de Ricardo Celma tienen una fusión de estilos y tendencias en las que coexisten elementos del barroco con el gótico tardío; la mitología griega; los grandes artistas de la pintura francesa, la pintura flamenca; así como los de nuestras tierras, el realismo mágico y el hiperrealismo.“Nosotros siempre estamos admirando a las otras culturas, cuando yo viajo tengo la suerte de llevar obras a lugares muy lejanos, como Japón, Shangai, Bangkok, me gusta contar algo que sea bien nuestro porque pienso que es maravillosa nuestra cultura”, destacó Celma.

Acerca de la destreza de este artista Graciela Perrone admiró: “es un placer verlo dibujar con técnicas de cientos de años, su mano tiene algo especial, cómo maneja los fondos, las tizas, cómo plantea la obra que termina opacando la belleza de la modelo en vivo.“ Sin embargo, según el pintor, “necesitamos muy poco para sentir la esencia del arte, es simplemente tener ganas de contar algo que salga de adentro de uno y descubrir una manera como para poder canalizar eso.” Celma consideró que esta muestra es muy ecléctica porque incluye obras suyas reunidas de distintos años “distintas locuras, inspiraciones que uno tiene, y obsesiones."

El artista contó que se hace sus propias carbonillas con ramitas de árbol quemadas, como se trabajaba en el paleolítico superior. Y reflexionó acerca de lo lindo de conectarse a través del dibujo con lo más primario, “la magia de que de una rama quemada surja un ojo, una mano, una mujer o el retrato de un hijo.” El pintor hizo mención a los seres alados en su obra, “uno es el cóndor, el símbolo de ese poder de la mitología de Latinoamérica, es un poco sincrético, reúne referencias de diferentes culturas, en la cabeza tiene algo de ángel, de ícaro, traté de hacer un cóndor andino que reúne un poco lo que somos culturalmente, que somos una mezcla.”

En su explicación continúa contando cómo trató de representar en la serie “Mitologías argentinas” a seres muy nuestros: “el ser más delicado que encontré es una mariposa que se llama Nymphalidae, es azul, muy suavecita, e hice a través de ella la representación de lo femenino, tan bello, tan delicado, tan etéreo"

Entre sus pinturas también hizo un homenaje a pintores como Benito Quinquela Martín: “Lo pinté sumergido en La Boca, como si fuera un barco más”. La muestra expone además una serie que el artista denominó “El diario de Eva”. Refiriéndose a estas obras Celma confesó: “los hombres tenemos una gran curiosidad y sentimos un misterio acerca de en qué están pensando las mujeres. Traté de representar mujeres que tienen un pensamiento que va desde lo místico a lo más terrenal, a través de miradas que están como expectantes, ajenas, mientras en sus cabezas pasan tantas cosas bellas y terribles. ”

Arte y docencia

Ricardo Celma cuenta que empezó a dibujar cuando tenía 5 años y que una maestra le comentó a sus padres que veía que él tenía mucha facilidad. Su madre estuvo atenta a esa observación y lo mandó a un taller aparte con un profesor. Su maestro en el primer grado de la escuela fue el artista José Alberto Marchi, “Para mí fue uno de los más grandes pintores de Argentina, miembro de la Galería Zurbarán durante muchos años, me vio condiciones enseguida y me llevó más adelante a estudiar con él” recordó el artista.

Celma reconoce haber tenido mucha suerte en su formación porque pudo aprender de la mano de los pintores más importantes y generosos en las Escuelas Nacionales de Bellas Artes Manuel Belgrano y Prilidiano Pueyrredón. “Por eso -aseguró- yo también siento la obligación y responsabilidad de la docencia, pienso que hay que pasar la posta de lo aprendido y ser el mejor docente con los que se acercan a mi taller."