Tras 30 allanamientos se decomisaron casi 200.000 repuestos de autos apócrifos

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, junto a la subjefa de la Policía Federal Argentina, Mabel Franco, presentó en la Superintendencia de Investigaciones de la PFA los resultados de la Operación “Repuestos Falsos” a través de la cual se desarticuló una organización criminal dedicada a falsificar repuestos de vehículos que eran vendidos como originales.


El evento contó con la presencia de los secretarios de Coordinación, Formación y Carrera, Alberto Föhrig, de Gestión Federal de la Seguridad, Enrique Thomas, y los subsecretarios de Lucha contra el Narcotráfico, Martín Verrier, y de Políticas de Seguridad e Intervención Federal, Darío Oroquieta.

La investigación del caso comenzó en 2018 por orden del Juzgado Federal de Tres de Febrero. La División Investigación de Delitos Contra el Automotor de la PFA llevó adelante tareas de inteligencia criminal que permitieron identificar un domicilio en Santos Lugares donde funcionaba el proceso de falsificación de repuestos nacionales e importados sin la documentación reglamentaria. Las piezas eran posteriormente acondicionadas con packaging apócrifo y comercializadas como si fueran legítimas en locales de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano.

Con el avance de las pesquisas se pudo determinar que la organización criminal también acopiaba la mercadería y se encargaba de la logística para su posterior distribución en las provincias de Santa Fe y Córdoba.

A raíz de la información recolectada se dispuso el despliegue de 30 allanamientos en los puntos investigados de manera simultánea que culminaron con la detención, en primer lugar, de 45 personas vinculadas a la actividad delictiva (actualmente todas ellas están supeditadas a la causa judicial). Además, se secuestraron más de 194.000 repuestos de autos –amortiguadores, bombas de agua, instrumental de electrónica-, más de 100.000 elementos utilizados para el packaging –cajas, logos, etiquetas con inscripciones de marcas- y 33 máquinas utilizadas para la falsificación. Todo el material secuestrado asciende a un valor de más de 79 millones de pesos.