Tomada: “Promover inclusión social con trabajo decente”

El ministro de Trabajo señaló en Ginebra, en su discurso del día 10 de junio en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que en la actualidad “la prioridad es promover la inclusión social con trabajo decente“, y explicó además: “aquí estoy, en representación de un gobierno cuyo objetivo es cerrar la deuda social (...) No hay otro futuro para la humanidad que el diálogo constructor de justicia social”.


El ministro de Trabajo señaló en Ginebra, en su discurso del día 10 de junio en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que en la actualidad “la prioridad es promover la inclusión social con trabajo decente“, y explicó además: “aquí estoy, en representación de un gobierno cuyo objetivo es cerrar la deuda social (...) No hay otro futuro para la humanidad que el diálogo constructor de justicia social”.

Tomada sostuvo también ante la Conferencia Internacional del Trabajo, que sesiona en estos días, que “en la Argentina y en particular, el sector rural en mi país, ha sido beneficiado con una rentabilidad superior a la de cualquier otro”.

“Desafortunadamente -agregó- esa rentabilidad no se refleja ni en el crecimiento del empleo, ni en el nivel de remuneración de sus trabajadores, ni en su protección social”.

Tomada señaló que “también es deficitario en términos de trabajo decente porque el trabajo no registrado y el trabajo infantil agrícola tienen una gravedad que supera a otras actividades”.

Para el ministro “esta contradicción es una prueba más de que las políticas de mercado por sí solas nunca corregirán las injusticias sociales”.

En otro orden el funcionario agregó que “así como en 1944 la Declaración de Filadelfia afirmaba que el trabajo no es una mercancía, hoy se ha generado un extendido consenso en que no existe globalización justa sin trabajo decente”.

Para Tomada “resultan altamente auspiciosas las conclusiones sobre un tema muchas veces olvidado, la Promoción del Empleo rural para reducir la Pobreza. El sector rural presenta un gran reto al trabajo decente y pone en cuestión la relación entre países desarrollados y países en vías de desarrollo, afectados por la inconsistencia de los subsidios agrícolas”.

Subrayó en ese sentido que “es un punto central en las negociaciones sobre cambio climático y en las acciones para preservar el planeta y la seguridad alimentaria”.

Tomada agregó luego que “el trabajo decente le dio humanidad a un proceso que aparecía errático, sin valores, fundado exclusivamente en la

acumulación del capital y el libre comercio sin límite y cuya implementación provocó catástrofes económicas y sociales”.

“La Argentina -dijo el ministro- es un testimonio de esos desastres en el año 2001. A partir de esta experiencia es que celebramos que esta 97° Conferencia ratifique enfáticamente -a través de la “Declaración de la OIT sobre la justicia social para una mundialización equitativa“-

el compromiso de los gobiernos y los actores sociales con la justicia social, el pleno empleo y el trabajo decente”.

El jefe de la cartera laboral dijo también que “desde estos valores, de los que nos enorgullecemos, la OIT apuesta a su fortalecimiento para prestar asistencia a los países miembros, con eficiencia y eficacia”. Y enfatizó que “dependerá de todos que los postulados de la Organización y su esencia original de organismo tripartito, tengan cada vez más influencia en las demás organizaciones internacionales y en la política interna de nuestros países”.

“Por eso, estamos convencidos de que, cuando llega el momento de la distribución, el Estado es el responsable, -con el diálogo social como principal instrumento- , de orientar y reasignar recursos, exigir esfuerzos a los que más reciben y compensar a los más perjudicados“, indicó.

Tomada expresó que “esto nos exige redoblar los compromisos para que la desprotección y la pobreza sean erradicadas” al tiempo que dijo que “queremos reiterar en este ámbito que la prioridad de nuestra gestión es y será la mejora de la calidad del empleo con la participación de los actores sociales”.

En su discurso ante la OIT agregó que “por eso, el debate sobre las calificaciones de los trabajadores, merece una reflexión” y en ese sentido dijo que “la educación, la formación y el aprendizaje permanente favorecen el desarrollo de ventajas competitivas donde todos ganan: las empresas, los trabajadores y la sociedad en su conjunto”.

“Sin embargo -advirtió Tomada- es necesaria previamente, la decisión política de los gobiernos de impulsar y sostener un desarrollo productivo que tenga como eje central la inclusión social a partir del trabajo decente”.

El ministro dijo que “mi país ha entendido este desafío y nuestra economía ha crecido, disminuyendo fuertemente la pobreza y el desempleo, aumentando la creación de empresas y del trabajo formal, con una política en marcha de ciencia y tecnología, y de mejora de la calidad de la educación, la formación y la orientación laboral”.

“Se requiere un enfoque integral y una alianza virtuosa con los actores sociales para que la inversión pública y privada en capacitación favorezca la igualdad de oportunidades y se desarrolle en el marco de relaciones laborales equilibradas y justas“, afirmó.

Tomada dijo que “quisiera dedicar mis últimas reflexiones al diálogo social como medio y fin, como método y respuesta institucional”.

“Es, sin dudas, un camino en sí mismo para transformar lo que no se ve en emergente. El diálogo social es una práctica propia de la democracia y del respeto por los intereses de todos, pero sólo funciona cuando el bien común guía las decisiones de las partes, y tiene como objetivo el mejoramiento de toda la sociedad“, dijo.

Finalmente subrayó el ministro que “nuestro país ha promovido su ejercicio en todos los niveles, a través de la negociación colectiva con el protagonismo responsable e insustituible de empleadores y sindicatos”.

“Para que el diálogo social sea efectivo se debe lograr que cada sector resigne y se comprometa. Acepte y se obligue y se pregunte “¿qué aporto?” y no “¿qué me llevo?“, dijo.

Tomada finalizó diciendo que “tenemos como guía, la práctica constante de la OIT y el reconocimiento que su accionar irradia” y subrayó “no hay otro futuro para la humanidad que el diálogo constructor de justicia social”.

Finalizado su discurso, Tomada se reunió con Juan Carlos Lascurain UIA, Daniel Funes de Rioja, Gerardo Martínez de la UOCRA y el diputado nacional y asesor de la CGT Héctor Recalde, con quienes evaluó los avances del diálogo social y se intercambiaron ideas sobre aspectos laborales.