Sustentabilidad en la gestión de la vinaza sucroalcoholera

Se busca brindar una solución viable a esta problemática ambiental y reducir los riesgos de contaminación por vinaza en cuencas importantes del norte argentino.


Encabezamos el quinto encuentro con el sector privado en el marco de la Mesa Nacional para la Gestión Sustentable de la Vinaza Sucro Alcoholera, con participación de autoridades provinciales de Jujuy, Salta y Tucumán.

La apertura de la jornada, que se realizó en la Facultad de Ciencias Agrarias de San Salvador de Jujuy, estuvo a cargo de Diego Moreno, secretario de Política Ambiental en Recursos Naturales del organismo que lidera Sergio Bergman. Allí el funcionario sostuvo “que se trabaja con el sector privado para fijar una serie de criterios y estándares para que gradualmente los ingenios puedan mejorar su procesos de gestión de la vinaza, y así transformar lo que hoy es un residuo industrial en recursos”.

Además, Moreno agregó: “Hay ingenios que están invirtiendo en la generación de energía eléctrica a partir de la combustión de vinaza y bagazo con algunas instalaciones que están en la actualidad en proceso de implementación, y otros están trabajando sobre sistemas de riego y fertilización con vinaza en campos agrícolas que, con un buen manejo y un adecuado monitoreo, son también alternativas viables para hacer un uso productivo de este residuo”.

Además el encuentro contó con las intervenciones de la ministra de Ambiente de Jujuy, María Inés Zigarán; la ministra de Producción, Trabajo y Desarrollo Sustentable de Salta, Paula Bibini, y secretario de Ambiente de Tucumán, Alfredo Montalván.

En ese marco se presentó el Decreto 574/2018 que establece que todos aquellos responsables de la generación de vinaza sucroalcoholera podrán presentar ante la Secretaría que conduce Sergio Bergman sus proyectos de "Gestión Integral y Sustentable de la Vinaza".

Esta normativa apunta a la aplicación de técnicas y tecnologías para convertir un pasivo ambiental como la vinaza en un subproducto mediante su empleo en usos agrícolas, su aprovechamiento energético como combustible o su utilización como materia prima de otros procesos industriales, todo ello bajo normas de higiene y seguridad. De esta forma, se busca brindar una solución viable a una problemática ambiental de larga data y reducir los riesgos de contaminación por vinaza en cuencas importantes del norte argentino.