Sugieren controles cardiológicos para prevenir posibles complicaciones por el COVID-19

La Fundación Centro de Diagnóstico Nuclear (FCDN) y el Instituto Cardiovascular Lezica presentaron las experiencias acumuladas a lo largo del año 2020 sobre la incidencia de la enfermedad ocasionada por el SARS-CoV-2 en la salud cardiovascular de los pacientes.


Para inaugurar su ciclo de webinarios, la Fundación Centro de Diagnóstico Nuclear (FCDN) y el Instituto Cardiovascular Lezica realizaron una presentación donde los doctores Lucas Epstein y Ricardo Geronazzo –este último jefe de Cardioimágenes de la FCDN- se refirieron a los conocimientos actuales en relación al impacto que tiene el COVID-19 sobre los aspectos cardiovasculares, describieron las complicaciones agudas que se presentan en ciertos casos, analizaron los riesgos de secuelas y dejaron una serie de conclusiones al respecto.

Desde 1967 la CNEA aplica e investiga las más moderna tecnología nuclear a través de diversas instituciones. Lo hace especialmente a través de los Centros de Medicina Nuclear que impulsó, entre los que se encuentra la Fundación Centro de Diagnóstico Nuclear (FCDN).

Las principales actividades desarrolladas por los profesionales de CNEA en los diferentes centros de medicina nuclear están relacionadas con la física médica, la ingeniería nuclear y la radiofarmacia, produciendo una sinergia que permite la investigación científica y la formación de nuevos profesionales y técnicos en distintas áreas.

Es importante no interrumpir los tratamientos

Las “comorbilidades” son aquellas enfermedades que aparecen asociadas con otra. Según explicaron, en el caso del COVID-19, la mitad de esos factores de riesgo están asociados a enfermedades cardiovasculares: la enfermedad renal crónica, la insuficiencia cardíaca, la enfermedad de las arterias coronarias, el tabaquismo, la diabetes mellitus tipo 2, entre otras.

Otros factores de riesgo comunes entre el COVID-19 y las enfermedades cardiovasculares son la diabetes y la obesidad. Según los datos que presentó el Dr. Epstein, se ha verificado peor evolución en pacientes con mal control. "Es importante que la gente no deje de ir al médico para controlarse por diabetes y otras enfermedades crónicas, porque esa falta de control es lo que aumenta el riesgo de complicación en los cuadros de COVID-19", remarcó.

Además, el Dr. Geronazzo recomendó que todos aquellos que tuvieron COVID-19 se realicen un control cardiológico entre los 15 y 30 días posteriores al alta médica, tanto en cuadros leves como graves.
En cuanto a los riesgos de complicación con posterioridad a la recuperación de la enfermedad, aseguraron que todavía hay mucha incertidumbre. Más allá de eso, existen evidencias que hacen pensar que esas complicaciones se pueden dar ya que hay pacientes que tienen síntomas persistentes luego de la recuperación.

El Dr. Geronazzo destacó que durante el curso de la enfermedad de COVID-19 tuvo pacientes de distinta edad (sobre todo, rondando los 60 años) que presentaron cuadros de miocarditis y se pudieron recuperar alrededor de un mes después de haber sido dados de alta de la internación.

Por último, Epstein destacó: “Tenemos que adaptarnos a esta nueva situación que nos toca vivir y en este contexto tenemos que cumplir con todas las medidas de prevención, de distanciamiento y protección, usar tapabocas y evitar reuniones en lugares concurridos. Tenemos que continuar y retomar con todos los controles de salud porque no hacerlo en tiempo y forma se asocia a más complicaciones e incluso más fatalidad”.

Para ver el webminar completo podes acceder: https://youtu.be/50GfzEmb5Sg