"Sostener una mirada de compromiso con lo público es de vital importancia en esta hora difícil"

Mensaje del Director de la Escuela del Cuerpo de Abogados del Estado, Dr. Guido Leonardo Croxatto, a las/os estudiantes y profesoras/es de la ECAE. "En este escenario difícil queremos darles las gracias por seguir sosteniendo cada uno desde su lugar, dando lo mejor de sí, los cursos que antes eran presenciales y por este 2020 serán virtuales".


Queridas y queridos estudiantes y profesores:

Dada la cantidad de mensajes recibidos las últimas semanas, preferimos escribir esta respuesta institucional, aunque con un tono informal. Estamos en un momento complejo que supone un desafío enorme para todos, en muchos planos que trascienden lo meramente laboral y profesional e incluye también lo afectivo y personal más íntimo. No es fácil para nadie vivir lo que estamos atravesando. Para mi tampoco, que debo intercalar mis lecturas de Monteagudo (Martir o Libre) y Moreno con expedientes y un chico de 9 años que sólo quiere jugar y saltar encima mío. Todos los días escuchamos atentamente historias personales (de estudiantes y docentes ECAE) que se cruzan con las nuevas modalidades de cursada y lógicamente nos conmueven y compromete cada una de ellas, a las que iremos dando respuesta. Porque todos y cada uno de ustedes cuentan. Nadie es un número más. No lo son para nosotros. No lo son para la ECAE, que pretende constituirse como un espacio activo y abierto, de intercambio real (no formal, sino sustantivo, concreto) de ideas y crecimiento profesional, que derive en la jerarquización efectiva de la muchas veces denostada (no por casualidad) abogacía pública. Creemos en la tarea del abogado del Estado. Nos conmueve también que muchos escriban agradecidos de por primera vez "no sentirse olvidados" ya que se sienten interpelados y convocados por la nueva gestión de la ECAE y los seminarios, que queremos federalizar y llevar en serio a cada provincia argentina. Provincias adentro. La ECAE no quiere ser una escuela para abogados que viven en cuatro o cinco manzanas de la capital. Quiere ser más que eso.

En este escenario, queremos desde ECAE darles las gracias por seguir sosteniendo cada uno desde su lugar, dando lo mejor de sí, los cursos que antes eran presenciales y por este 2020 serán virtuales. Es importante que nos adaptemos a este nuevo escenario, porque todo 2020 será de esta forma y no debemos perder los cursos, ni docentes ni estudiantes debemos ni podemos bajar los brazos. Al contrario. Tenemos la obligación de seguir adelante. Es nuestro compromiso. Los cursos seguirán siendo virtuales. Ya llegará el momento de darnos un abrazo, de encontrarnos cara a cara en un aula, en un pasillo, de reírnos otra vez juntos. Pero por el momento no podemos. Lo que tampoco podemos es abandonar o resignar o paralizar nuestra tarea, nuestra capacitación, nuestros objetivos. El Estado no entra en cuarentena. Al contrario. Sostener una mirada de compromiso con lo público es de vital importancia en esta hora difícil. Mucha gente nos necesita. De hecho, el compromiso es lo único que nos salva como sociedad. El compromiso con el otro. Ese otro son también los vínculos docente-estudiante. En este sentido, animamos a los docentes a promover en este tránsito dificil, un mayor acercamiento con los estudiantes, a través de foros, mails, que permitan un intercambio más personal, más próximo, que en otras circunstancias se daría en el aula. Todos tenemos que tratar de poner el hombro. No olviden algo: no somos un instituto universitario. Somos un espacio que funciona bajo otros parámetros y otra lógica: somos el cuerpo de abogados del Estado. Nuestra misión es conjunta, aunque algunos sean profesores y otros estudiantes, todos aspiramos a lo mismo. Tenemos una misión compartida. Los profesores de la ECAE tiene un trabajo fundamental. Son la base de nuestra tarea. Son nuestra imagen. Sabemos que puede ser agotador, no es lo mismo responder quince mails por día, que tener charlas amenas en un aula, tomando un café. El contacto humano es decisivo. Es sano. De hecho, los sofistas -padres de la democracia liberal, como decía Baudelaire- se caracterizan por "humanizar" las relaciones educativas, al tiempo que cultivaban la oratoria política, el intercambio era parte y es parte del humanismo. El encuentro humano es fundamental en la educación y formación de las personas. Nadie se forma como profesional, y mucho menos como abogado!, en un laboratorio. Nosotros creemos que poner el cuerpo importa mucho. Pero es lo que nos toca y debemos dar lo mejor que tenemos.

Sabemos que para muchos profesores es incómodo dar clases en este formato, o que muchos estudiantes querrían más cosas, o clases más extensas. Entendemos todas las posiciones y demandas, de profesores y alumnos. Son lógicas y razonables (y hasta positivas, a mi me alegra que muchas estudiantes me escriban pidiendo clases más largas, me parece un reclamo positivo, valioso, que habla de su compromiso real como abogados del Estado, me conmueve que alguien se conmueva porque uno le responde un solo mensaje, estas cosas me hacen pensar de qué tipo de sociedad y de administración venimos! que un estudiante "agradece" que uno responda un mail, que es algo básico, una muestra mínima de respeto). Aun así, lo primordial es seguir adelante, respetando y entendiendo que los tiempos de cada uno son particulares, y no podemos generalizar, y que a veces hay profesores para quienes 40 minutos frente a una pantalla puede ya en sí mismo ser agotador. No para otros, que lo disfrutan o están más acostumbrados. Ahí los estudiantes debemos ser más comprensivos, sabiendo que tal vez lo normal para nosotros, no lo es para quienes hicieron toda su carrera académica buscando textos en extensas bibliotecas, algo inimaginable para nosotros, que tenemos todo al alcance en un celular, en forma inmediata. (Paradojas de la modernidad, cada vez es más fácil acceder a los textos, pero cada vez se lee menos!) Nosotros también tenemos que comprender y ayudar. También, como decía Goethe, tenemos que "aprender" de esas dificultades "pasadas", que pueden esconder cosas valiosas que las nuevas generaciones no conocemos, ni valoramos como deberíamos. Lo que sí podemos hacer es tratar de mantener vivo y en pie todo lo que hasta Junio venimos logrando juntos, que no es poco. Los invito a redoblar el compromiso y esfuerzo, como profesores o estudiantes, a seguir adelante en los cursos, con comprensión y también con altura, dando cada uno lo mejor que pueda. Nos quedan dos meses complejos por delante. No somos médicos, como dijo el presidente, somos abogados, y razonamos con la lógica del abogado. Es tiempo de compromiso, más para quienes nos dedicamos a la abogacía pública, esto es, a defender al Estado argentino, que no es sino la defensa de nuestra querida sociedad. Como abogados del Estado argentino, docentes y estudiantes, tenemos otra obligación menos evidente pero muy clara: dar el ejemplo. Porque también la sociedad nos mira. Sigamos adelante construyendo positivamente este camino de capacitación, buscando ponernos de acuerdo positivamente en las nuevas modalidades de estudio y trabajo. No siempre es sencillo, pero siempre es posible. Lo único que hace falta es buena voluntad. Tratemos de jerarquizar nuestros cursos, de comprometernos cada uno. No sólo exigirle a los profesores, sino proponerles textos, ideas, debates. Construyendo juntos en una situación excepcional.

Los abrazo fuerte, y me escriben siempre que lo necesiten o quieran, recuerden que no somos un instituto universitario más, somos la Escuela del Cuerpo de Abogados del Estado. Tenemos la obligación profesional y moral de dar el ejemplo. Porque la sociedad nos mira. Y hace bien en mirarnos. Porque el abogado del Estado debe estar siempre al servicio de la sociedad. Como decía Scalabrini Ortiz, "Aquí se aprende a defender a la Patria". Esa defensa no está escrita en los manuales, pero la tenemos que llevar siempre escrita en el corazón. Feliz 25 de Mayo.
A construir!

Guido Leonardo Croxatto