Seguir avanzando hacia el desarrollo

La Argentina continuará negociando nuevos acuerdos comerciales con los principales mercados del mundo, como la Unión Europea y Japón. También con nuestros socios regionales, Brasil y Chile.


Por Miguel Braun. Artículo publicado en Ámbito Financiero el 11/12/2017.

Durante 2018 Argentina seguirá implementando de manera consistente la ambiciosa agenda de reformas que se ha fijado para avanzar hacia el desarrollo económico y la reducción de la pobreza. Esto requiere una transformación productiva, con una economía más dinámica y competitiva que genere empleo y oportunidades para todos los argentinos en todo el país. Es en ese marco que desde la Secretaría de Comercio impulsamos la inserción inteligente al mundo, la desburocratización y la defensa de la competencia.

Impulsamos una inserción inteligente porque es indispensable para crecer. Hoy, el 60% de lo que se produce en el mundo traspasa al menos una frontera nacional. Pero la Argentina es uno de los países menos integrados y tiene acuerdos comerciales con menos del 10% del PBI mundial. Ya hemos avanzado facilitando el comercio, promoviendo exportaciones y negociando acuerdos comerciales. Entre otros resultados, los limones volvieron al mercado de EE.UU.; firmamos un acuerdo con Colombia por 42.000 autos; y con Brasil firmamos un acuerdo para eliminar la doble tributación en la exportación de servicios e implementamos el Certificado de Origen Digital. En 2017 el Congreso ratificó un acuerdo con Egipto, cerramos un acuerdo con Chile, avanzamos en el objetivo de firmar un acuerdo de inversiones con Japón y acercamos posiciones para un acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Todo esto se corona con la reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio que se realizará en diciembre en el país como muestra de la confianza depositada por el mundo en la seriedad de la Argentina. En esa misma línea, durante 2018 la Argentina presidirá el G20 y organizará la decimotercera cumbre de presidentes del grupo.

También seguiremos avanzando en el objetivo de simplificar la vida económica en la Argentina: trámites, habilitaciones, impuestos, incentivos, regulaciones. La Ventanilla Única del Comercio Exterior busca digitalizar, reducir y simplificar trámites para el que quiera importar o exportar; será el único punto de contacto para gestionar todas las operaciones de exportación, importación y tránsito en Argentina. Hoy, el 80% de los trámites ya se carga de forma digital y a fines de año esperamos que sea 100%, sin perder tiempo y dinero yendo a distintas agencias para presentar papeles. El programa Exporta Simple se lanza en estos días después de una fase de prueba en la que algunas empresas ya lo aprovecharon y estará en plena operación en 2018. Con este programa las pyme pueden exportar de manera simple y sencilla, sin lidiar con trámites aduaneros, de manera online y con couriers. Hacia adelante, avanzaremos en estas y otras reformas pequeñas pero importantes para facilitar que los emprendedores y los empresarios puedan desplegar su potencial y generar empleo y oportunidades.

La tercera línea fundamental es crear instituciones sólidas de defensa de la competencia. Durante 2016 y 2017 pusimos en marcha la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, que mejoró notablemente su productividad. Avanzamos en casos de gran importancia como el de medios electrónicos de pago, para favorecer a comercios y consumidores, practicaje portuario, para facilitar el comercio exterior, y en el mercado de la salud, entre otros. Los avances nos permitieron acceder por primera vez en la historia al comité de competencia de la OCDE, pero queda mucho por avanzar. En esa línea, la Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de ley de Defensa de la Competencia y esperamos que el Senado lo sancione para tener una agencia independiente y con capacidad y autonomía para promover la competencia.

En 2018 los argentinos vamos a seguir trabajando línea por línea hacia el desarrollo. Lo haremos a partir del diálogo y la búsqueda de consensos para lograr la gradual pero consistente transformación económica que necesitamos para tener una Argentina cada vez más unida y que reduzca de manera sistemática la pobreza y genere oportunidades para todos.