Se pone en marcha un fondo de $230M para fomentar la Economía del Conocimiento

El Ministerio de Desarrollo Productivo busca fortalecer la industria nacional de productos y servicios basados en el conocimiento. El Fondo Fiduciario cuenta con una aporte inicial del Tesoro Nacional de $230 millones, al que se sumarán los aportes de las empresas inscriptas como beneficiarias del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento.


El Ministerio de Desarrollo Productivo puso en marcha el Fondo Fiduciario para la Promoción de la Economía del Conocimiento (FONPEC), componente fundamental del régimen que lleva el mismo nombre, concebido para fortalecer la industria nacional de productos y servicios basados en el conocimiento. El fondo comienza con un aporte inicial del Tesoro Nacional de $230 millones, al que se irán sumando los aportes que realicen las empresas inscriptas como beneficiarias del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento, según lo estipulado en la Ley.

La Subsecretaria de Economía del Conocimiento, María Apólito, celebró la creación del fondo y subrayó: “Vamos a ayudar a que todas las empresas, en especial pequeñas y medianas, puedan realizar más innovación, tengan capacitación, puedan exportar a nuevos mercados, e incluso que se generen nuevas empresas. Esto con el objetivo que siempre tiene el Ministerio de Desarrollo Productivo: generar más empleo y más divisas para el país. Todo con una perspectiva federal e inclusiva”.

Con la Resolución 269/2021 se definen como objetivos del FONPEC el financiamiento de actividades a nivel federal de capacitación y formación; apoyar inversiones productivas; financiar capital de trabajo; promover el desarrollo de empresas ambientalmente sustentables, y fomentar la inserción comercial internacional de las empresas, las actividades de innovación productiva y nuevos emprendimientos.

El FONPEC, creado por la Ley 27.570, cuenta con una aporte inicial del Tesoro Nacional de $230 millones, que formará parte de los bienes del fideicomiso (creado en BICE Fideicomisos), al que se sumarán los aportes de las empresas inscriptas como beneficiarias del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento, la cual se calcula en proporción a su tamaño: las micro empresas aportarán el 1% del total de los beneficios percibidos en descuento a las ganancias y reducción en las contribuciones patronales; las pequeñas empresas, aportarán el 2,5%; y las grandes empresas, el 3,5%,.

A estos recursos se suman ingresos por legados o donaciones y fondos provistos por organismos nacionales, provinciales, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, internacionales u organizaciones no gubernamentales.

Cabe señalar que quienes se beneficien de las acciones y programas que surjan del FONPEC no tienen que estar registrados en el Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento y que dentro de los nuevos emprendimientos también se incluye a las personas humanas. Asimismo, este semestre comenzarán realizarse las convocatorias abiertas en distintas temáticas, promovidas con los recursos del fondo.

Para la administración del fondo se conforma un Comité Directivo con seis representantes titulares e igual número de suplentes designados por el Ministerio de Desarrollo Productivo; el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación; la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Estos ejercen sus funciones “ad honorem” y entre otras atribuciones deben analizar las condiciones de las empresas que pidan financiamiento.

La Autoridad de Aplicación es el Ministerio de Desarrollo Productivo, mientras que la Subsecretaría de Economía del Conocimiento, dependiente de la Secretaría de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa, es la encargada de llevar adelante las acciones que impulsen y faciliten la puesta en marcha y operatividad del FONPEC.

La Ley de Economía del Conocimiento fue concebida para consagrar una política de fomento de las actividades económicas que apliquen el uso del conocimiento y la digitalización de la información apoyado en los avances de la ciencia y de las tecnologías, a la obtención de bienes, prestación de servicios y/o mejoras de procesos para mejorar las condiciones de la matriz productiva mediante el fortalecimiento de la inversión y desarrollo; la generación de planes de capacitación entre el sector productivo y el sistema educativo, y la generación de divisas por la vía de las exportaciones.