Se inauguraron las Primeras Jornadas Internacionales: Desafíos en el Campo de los Derechos Humanos

La actividad, organizada por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, se desarrollará entre hoy y mañana en el predio de la ex ESMA, bajo la temática “El Lawfare en América Latina y su impacto en la vigencia de los derechos humanos”.


La mesa de apertura tuvo lugar en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, y contó con la participación de la directora General de Asuntos Jurídicos del Senado de la Nación, Graciana Peñafort; el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Martín Soria; y el procurador del Tesoro de la Nación, Carlos Zannini. La moderación estuvo a cargo del secretario Horacio Pietragalla Corti.

En su alocución, Pietragalla se refirió a la importancia de la realización de estas jornadas y el tratamiento de una problemática que afecta no sólo al Estado argentino sino también a la región: “El lawfare en América Latina es la nueva forma que encontraron los sectores de poder para contrarrestar, para mellar a los gobiernos nacionales y populares”, afirmó.

Seguidamente, el funcionario compartió una reflexión y el análisis del fenómeno del lawfare “que para nosotros representa un gran retroceso y hay que visibilizarlo. La única herramienta que tenemos para que esto no suceda y no se cometa más contra los gobiernos nacionales y populares es que visibilicemos esta problemática, que la analicemos y reflexionemos, para generar anticuerpos en nuestra sociedad, y generemos también sentido común para que estos hechos, que sabemos que fueron de un impacto muy fuerte en la opinión pública, no sucedan nunca más”.

Luego fue el turno del ministro Soria, quien hizo referencia a las operaciones jurídicas y mediáticas realizadas durante el gobierno de Mauricio Macri: “Esta mesa judicial que operó en Argentina ha sido comprobada, ya no pueden esconderla. De hecho, gracias a todo eso que vamos conociendo sobre ese mecanismo que operó en Argentina, se va desmoronando ese aparato político, mediático y judicial”. En este sentido, destacó que “hace un año atrás ni siquiera pensábamos que ese aparato de causas empezara a desmoronarse. Hoy en día vemos causas que se caen a pedazos”. Sobre el cierre de su presentación señaló “es importante remarcar que hubo un antes y un después del uso de la justicia penal como herramienta de persecución política y mediática”.

Graciana Peñafort, por su parte, habló del lawfare como la “manipulación de una herramienta: la ley, que es una herramienta que se deja de usar para el orden social y se usa como un arma. Y tiene víctimas determinadas, determinados colectivos que se estigmatizan”. Asimismo, explicó que “el lawfare es una interrupción del orden democrático, al igual que un golpe de Estado, pero más elegante. Es una estrategia de dominación, hay una disputa en la sociedad que se trata de resolver de una manera distinta a la democrática, a la del orden social. Los perseguidos son personas que forman parte de la discusión sobre la distribución de los recursos y que tienen una posición sobre esa distribución”.

Peñafort se refirió también al rol de los medios: “no hay lawfare sin medios de comunicación, para que funcione hay una instalación del tema, hay una estigmatización determinada y hay una instalación del discurso del odio. Se instala un sentido, y sobre todo se altera un estado de derecho, que es la presunción de inocencia. Se reemplaza la presunción de inocencia por la presunción de culpabilidad”.

A modo de cierre expresó: “Tenemos que lograr mejorar las instituciones judiciales de nuestro país. Cuando se acaba la ley empieza el imperio del odio, el odio mata, el lawfare también”.

Por último, tomó la palabra Carlos Zannini, quien pidió un aplauso en homenaje a las personas secuestradas, torturadas y desaparecidas en la ESMA: “Es verdaderamente maravilloso que se hagan jornadas de este tipo en este espacio, el ejercicio de la memoria les da vida a los que estuvieron en este lugar”, expresó.

Luego habló puntualmente sobre el lawfare como una herramienta “para debilitar a los gobiernos para establecer un modelo de dominación. Tiene una finalidad determinada que afectó, en Latinoamérica, a los líderes populares. El Lawfare no es de hoy, es el nombre que tiene hoy la persecución política”, explicó y agregó: “Propongo cambiarle el sentido, no hablar de guerra jurídica, porque le estamos dando la derecha al que la lleva a cabo de que está usando lo jurídico para realizarla”.

Sobre el cierre de su exposición sostuvo que “el objetivo final es el desprestigio de la dirigencia política, para que el pueblo esté más sujeto a la división y a la menor defensa de su soberanía y de sus intereses. Es una manera de atomizar pueblos y regiones. Caída la política ¿qué le queda a los humildes como posibilidad de defensa?”.

De esta manera concluyó la presentación de las jornadas durante las que se realizarán 30 mesas temáticas agrupadas de acuerdo a distintos ejes, en las que se presentarán las más de 200 ponencias que fueron recibidas en la convocatoria pública que lanzó la Secretaría de Derechos Humanos. Cada mesa será coordinada por destacados profesionales y referentes de la comunidad académica de Argentina y países de la región.

También habrá un panel especial en el que participará el expresidente de Ecuador, Rafael Correa, junto a su equipo de abogados, y otro, organizado por el Common Action Forum (CAF), una ONG transnacional con base en Madrid y el Lawfare Institute (LI), una organización dedicada al estudio y diagnóstico del fenómeno del lawfare a nivel global.