Presidencia de la Nación

Se desarrolla la Etapa logística final de la Campaña Antártica de Verano 2025/26

Como parte del esfuerzo contínuo del Estado argentino para garantizar y sostener la presencia ininterrumpida desde 1904 en el Continente Blanco, inició la etapa final de la Campaña Antártica de Verano, la operación anual de mayor complejidad logística de nuestro país.

Con la supervisión a bordo del Comandante Conjunto Antártico (COCOANTAR) del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO), Contraalmirante Maximiliano Mangiaterra, acompañado además por el Comandante del Componente Naval, Capitán de Navío Enrique Marcelo Ballerini, se está desarrollando la tercera y última etapa logística de la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2025/26.


Esta última fase inició con la zarpada del rompehielos ARA “Almirante Irízar” (RHAI) y el aviso ARA “Puerto Argentino” (AVPA) desde Ushuaia, el pasado 11, luego de que ambas unidades concluyeran el reaprovisionamiento desde el buque logístico ARA “Patagonia” (LGPA), materializando satisfactoriamente el puente logístico.

Luego de cruzar el Pasaje Drake y el Mar de Bellingshausen, su primera misión fue el relevo del personal y la finalización del abastecimiento a la Base Antártica Conjunta San Martín, la más occidental con que cuenta nuestro país en el continente blanco. Allí se realizó la descarga de víveres frescos y secos, combustibles, distintos materiales para la actividad científica, y elementos de construcción destinados al mantenimiento de la infraestructura.

Además, se replegó al personal que finalizó la invernada, desembarcando a los 19 integrantes de la nueva dotación, que permanecerán en la base hasta la próxima Campaña Antártica de Verano 2026/27. Posteriormente, entre el domingo y el lunes, completó el repliegue de personal y cierre de las bases antárticas temporarias Brown y Primavera.

De mayor a menor: la importancia del puente logístico en la campaña


La mayor expresión del Puente Logístico referido a la Campaña Antártica, se materializa cuando el buque logístico ARA “Patagonia” llega con su capacidad de carga a pleno a la Bahía Ushuaia, o al muelle comercial de la capital fueguina, para comenzar el traspaso a las unidades de la Flota de Mar.

Ya en la capital fueguina, estas tareas se realizan durante varios días, movilizando de cubierta a cubierta, y de bodega a bodega, distintos tipos de materiales, víveres frescos y secos, combustibles y lubricantes.

Esto permite que los buques que desarrollan sus tareas al sur del paralelo 60°, no tengan que llegar hasta Buenos Aires para reabastecerse, logrando mayor efectividad y eficiencia en los tiempos del reaprovisionamiento de las unidades navales, optimizando los márgenes de operación.

A la actualidad se traspasaron desde el LGPA hacia el rompehielos y el aviso, más de 65 toneladas de víveres, herramientas, material científico y de construcción, tambores de gasoil antártico, tubos de gas, y tambores con diversos aceites, además del reaprovisionamiento propio del combustible de las unidades.

El último eslabón de este Puente Logístico tiene lugar en las heladas aguas que bañan las costas de cada base, con las actividades buque/costa, que se realizan mediante el denominado Grupo Playa que, mediante lanchas EDPV (Embarcación de Desembarco de Personal y Vehículos), y botes neumáticos de goma, se encargan del último tramo en el despliegue de materiales.

Además, y de superlativa importancia por sus características técnico operativas, se destaca la presencia del Grupo Aeronaval Embarcado (GAE), que aprovecha al máximo las horas de buenas condiciones climáticas, para transportar pesadas cargas y numerosa cantidad de personal, mediante los Helicópteros Sea King de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros.

Fortalecimiento de capacidades aéreas en la Base Antártica Conjunta Petrel


Desde el punto de vista del escenario aéreo y como parte de las actividades de adiestramiento del componente aeronaval, la semana pasada una aeronave Beechcraft TC-12B Huron, perteneciente a la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima de la Aviación Naval de la Armada Argentina, realizó un vuelo de adiestramiento entre Ushuaia y la Base Petrel.

El trayecto inició con el despegue desde el Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas (Ushuaia), para luego realizar el cruce hacia el continente blanco, con destino final en la Base Petrel. Una vez aterrizados, la tripulación efectuó la recarga de combustible y una inspección de reconocimiento de la pista, para familiarizarse con las instalaciones y servicios de la base.

Este tipo de misiones forman parte de los esfuerzos que desarrolla el Estado Nacional a través del Ministerio de Defensa, y en particular de la Aviación Naval de la Armada Argentina, con la coordinación de COCOANTAR, para sostener el apoyo logístico, sanitario y humanitario, en las bases antárticas argentinas, para lo cual el nivel de adiestramiento de sus tripulaciones y personal técnico es de extrema importancia.

Del Teniente Irízar al Almirante Irízar
Su figura se inscribe entre los grandes pioneros de la exploración antártica y la tradición naval argentina: siendo un joven teniente fue destinado a demostrar sus excepcionales condiciones profesionales y de liderazgo, al enfrentar la inmensidad del continente blanco con la reforzada corbeta ARA “Uruguay”, en rescate de la expedición polar que lideraba el sueco Otto Nordenskjöld, de quienes no se tenían noticias desde su zarpada en 1901.

Así fue que, en 1903, Irízar condujo una de las más recordadas epopeyas antárticas, comandando una operación de rescate que combinó audacia, planificación y un profundo conocimiento del mar. La misión no sólo logró salvar a los expedicionarios, entre los que se encontraba el Alférez de Fragata José María Sobral, sino que fue el puntapié inicial de la proyección Antártica para nuestro país, la que mantiene inquebrantable hasta nuestros días cuando, un año más tarde, toma posesión del Observatorio Meteorológico de la Isla Laurie, en las Orcadas del Sur, hoy Base Antártica Conjunta Orcadas.


Aquel episodio operativo humanitario, marcó un punto de inflexión en la carrera del teniente Irízar, pero a la vez marcó el inicio de la consolidación de nuestro país como la presencia permanente más antigua en el sector antártico.

A 91 años de su paso a la inmortalidad, un 17 marzo 1935, perdura su legado cuando el engranaje de la logística antártica se materializa con el trabajo anual y constante de miles de personas que permiten que, plasmado su nombre en la proa naranja del buque polar más importante del cono sur, el rompehielos ARA “Almirante Irízar” se erige como garantía de logística, profesionalismo y soberanía constante uniendo pasado y presente, en la importante proyección antártica de nuestro país.

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