Santa Fe: Recomendaciones para manejar el ganado en condiciones de exceso hídrico
En un contexto de emergencia hídrica marcado por abundantes precipitaciones, desde el INTA recomiendan ajustar la carga animal y el manejo del pastoreo, priorizar las categorías más sensibles y optimizar el uso de los recursos forrajeros disponibles. Estas prácticas resultan clave para reducir pérdidas y sostener los sistemas productivos.
La región de los Bajos Submeridionales del centro-norte de Santa Fe y sur del Chaco tienen un promedio histórico de lluvias del orden de los 1200 milímetros (mm) anuales en la zona oriental y hasta 800 en la zona occidental. En pocos días se registraron entre 300 y 600 mm, es decir la mitad de lo que cae en un año. A las abundantes lluvias registradas se suman al agua que se escurre desde Chaco y Santiago del Estero, lo que complica, aún más, la situación.
De acuerdo con Mario Basan Nickisch –especialista del INTA Reconquista, Santa Fe–, “los recientes excesos hídricos superficiales afectan directamente las áreas urbanas como rurales. Las localidades más afectadas fueron Villa Minetti, San Bernardo (departamento Nueve de Julio) y Fortín Olmos (departamento Vera)”.
De acuerdo con el reciente informe del INTA Reconquista “el principal problema identificado es la intransitabilidad de los caminos de tierra, lo que dificulta el acceso a las localidades afectadas y genera aislamiento”. Asimismo, Mario Basan Nickisch sostuvo que “las inundaciones afectan gravemente a los establecimientos ganaderos, especialmente en zonas bajas e inundables. La falta de dormideros adecuados obliga a movilizar la hacienda, lo que requiere identificar y gestionar lugares aptos para su traslado”.
En este sentido, desde el área de ganadería del INTA Reconquista los excesos hídricos actuales —que podrían intensificarse en los próximos meses en función de los pronósticos asociados al fenómeno de El Niño— obligan a planificar tanto las acciones de emergencia como las estrategias para la recuperación de los sistemas.
“Las consecuencias se extenderán durante el otoño, invierno y primavera, por lo que será clave tomar decisiones vinculadas al manejo del rodeo, la alimentación, la sanidad y la infraestructura”, advirtieron.
Una de las primeras medidas recomendadas es evaluar la situación del establecimiento y, en caso de escenarios críticos, reducir la carga animal.
“Debemos priorizar las categorías más estratégicas, como vaquillonas de reposición y vientres con mejores perspectivas productivas, y avanzar en la venta de animales menos eficientes o de menor valor futuro”.
También recomendaron prestar especial atención a los toros en servicio y evaluar alternativas para categorías como terneros, novillos y vaquillas, incluyendo destete precoz, engorde a corral o venta. El manejo del pastoreo es otro de los puntos críticos. Los técnicos destacan la importancia de conocer la disponibilidad real de forraje y planificar en función de la evolución del agua y la humedad del suelo.
Entre las principales recomendaciones se incluyen diferir potreros, evitar la sobrecarga en pastizales naturales y dividir los lotes con alambrado eléctrico para facilitar la rotación. “En este contexto es necesario contar con reservas forrajeras o planificar su compra o confección, especialmente de cara al otoño”, detallaron.
“En estas condiciones el riesgo sanitario es muy alto”. Por eso, los especialistas recomendaron reforzar la prevención mediante vacunaciones y monitorear la aparición de enfermedades asociadas, como leptospirosis, carbunclo y pietín.
Además, se destaca la importancia de mantener en condiciones las instalaciones para facilitar intervenciones sanitarias y traslados.
En situaciones donde se recurra al encierre a corral, los especialistas recomendaron asegurar una adecuada superficie por animal. “Es necesario asignar no menos de 8 metros cuadrados por animal, asegurando al menos cinco metros cuadrados secos por animal para dormidero”. Asimismo, remarcaron la importancia de contar con buen acceso a comederos y agua, y evitar cambios bruscos en la dieta para reducir el estrés.
“Cada establecimiento debe adaptar estas recomendaciones a sus condiciones particulares, considerando la diversidad de ambientes del norte santafesino. La planificación, el monitoreo de los pronósticos climáticos y la toma de decisiones oportunas serán determinantes no solo para atravesar la emergencia, sino también para acelerar la recuperación de los sistemas productivos una vez que disminuyan los excesos hídricos” destacaron desde el área de ganadería del INTA Reconquista.