Salud participó de una jornada sobre legislación en materia de consumo de bebidas alcohólicas

El encuentro se realizó en el Senado de la Nación y tuvo como objetivo acordar acciones para reducir el consumo nocivo de alcohol.


Autoridades del Ministerio de Salud de la Nación participaron hoy de una “Jornada sobre políticas regulatorias para reducir el consumo problemático de alcohol y sus consecuencias”. El encuentro fue organizado por la Presidencia de la Comisión de Salud del Senado de la Nación y la Organización Panamericana de Salud/ Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) con el objetivo de acordar acciones de manera intersectorial para reducir el impacto de esta problemática en el país.

Los representantes de la cartera sanitaria plantearon la necesidad de que la legislación, las medidas fiscales y los sistemas tributarios contribuyan a la definición de políticas sanitarias de promoción de salud y prevención del uso nocivo de alcohol para garantizar el derecho a la salud de las personas que padecen la problemática. Asimismo, la Dirección Nacional de Abordaje Integral de Enfermedades No Transmisibles (DNAIENT) presentó propuestas para mejorar la Ley Nacional N° 24.788 de lucha contra el alcoholismo.

En ese sentido, algunas de las reformas solicitadas fueron la prohibición completa de la publicidad, promoción y patrocinio de bebidas alcohólicas; la modificación del límite de alcohol al conducir estableciendo la “tolerancia cero” en conductoras/es. También se propuso la aplicación de medidas asociadas a la reducción de la oferta y la demanda que restrinjan el acceso de alcohol en la población, y que se abogue por la fiscalización y control de la prohibición de su venta a menores de edad.

Además, la DNAIENT expuso los principales lineamientos del Programa Nacional de Lucha y Control del Consumo Excesivo de Alcohol (PNLCCEA) en materia de políticas regulatorias para reducir el consumo problemático de alcohol y sus consecuencias.

El panel de expertos en la temática estuvo integrado por María Graciela Abriata, directora nacional de Abordaje Integral de las Enfermedades No Transmisibles (DNAIENT); Débora Duffy, coordinadora del Programa Nacional de Lucha y Control del Consumo Excesivo de Alcohol; y Anabella Valle Ruíz Díaz y María Zamorano del Área de Promoción de la Salud y Políticas Regulatorias, como representantes del Ministerio de Salud de la Nación.

También participaron Maristela Monteiro, asesora principal sobre Alcohol para la región de las Américas de OPS/OMS; Sebastián Laspiur, consultor nacional de ENT de OPS/OMS; Silvia Elías de Pérez, senadora nacional; y Carlos Aldo Dománico, coordinador de Prevención Universal en Consumo de Alcohol de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar).

“El consumo excesivo de alcohol genera en la población graves repercusiones en la salud y provoca efectos perjudiciales tanto para la persona que consume como para quienes lo rodean. Es un problema complejo que requiere aunar esfuerzos y dar respuestas integrales por parte del Estado”, sostuvo Abriata.

Al respecto, la coordinadora del Programa Nacional de Prevención y Lucha contra el Consumo Excesivo de Alcohol, Débora Duffy, afirmó: “El alcohol en exceso es tóxico para el organismo y puede producir dependencia. Provoca más de 60 afecciones y su consumo nocivo es causa de lesiones, al ser uno de los factores de riesgo principales asociado a los siniestros viales y la violencia interpersonal. Evitarlo es lo mejor que se puede hacer para cuidar la salud y la vida”.

Los datos epidemiológicos analizados no son alentadores. El consumo de alcohol por persona en la región de las Américas es el segundo más alto del mundo, con un promedio de 8 litros de alcohol puro por persona por año (consumo de alcohol per cápita – APC). Uruguay y Argentina encabezan el ranking de los países con mayor consumo de alcohol en la región.

Según los datos de la Tercera Edición Argentina de la Encuesta Mundial de Salud Escolar 2018, realizada a estudiantes de 13 a 17 años de escuelas públicas y privadas de todo el país, el 54,1% de dichos adolescentes bebió alcohol en los últimos 30 días, resultando el indicador mayor entre mujeres respecto de varones, 55,7% vs. 52,3%.

En cuanto al consumo episódico excesivo de alcohol, también llamado “atracón de alcohol”, resulta altamente preocupante que 2 de cada 3 estudiantes de 13 a 15 años, tomó 2 o más tragos cada vez que tomó. Este último indicador, “atracón de alcohol”, aumentó significativamente en población mayor de 18 años, pasando del 10,4% en 2013 al 13,3% en 2018 según la 4º Encuesta Nacional de Factores de riesgo (ENFR, 2018).

Cabe destacar que evitar el consumo de alcohol y tabaco, realizar actividad física y tener una alimentación saludable son prácticas que protegen el sistema inmunológico y disminuyen el riesgo de complicaciones por COVID 19.