Ruta 40: el docente que aprende junto a sus alumnos a programar la huerta de su escuela


El laboratorio móvil de Aprender Conectados, que lleva adelante EDUCAR Sociedad del Estado, ya acumula más de 4.000 kilómetros recorridos sobre la Ruta 40 con el objetivo de que chicos y grandes de distintas comunidades del país experimenten con impresoras 3D, cortadoras láser y drones, entre otros recursos educativos.

Orlando García, docente en la Escuela 217 Ángel María Soria de Amaicha del Valle, provincia de Tucumán, es uno de los tantos protagonistas de esta travesía educativa que se destacan por sus ganas de aprender y de innovar en el uso de las nuevas tecnologías.

Él está al frente de la materia Tecnologías Diversas y su principal interés siempre fue uno: que los chicos se acercaran a las nuevas tecnologías educativas. Cuando se enteró de que el laboratorio móvil de la Ruta 40 llegaría a aquella comunidad de montaña con su propuesta de fabricación digital, robótica y tecnologías inmersivas, se encargó de que sus alumnos recibieran una visita sorpresa en El Bañado, localidad vecina en la que enseña.

El gran aporte que hizo el camión de Ruta 40 fue que los chicos conocieran estas herramientas, que vean que todos tienen la posibilidad de aprender y de crear con ellas. Incluso los inspiró a aprovechar los aparatos viejos que tienen en sus casas para hacer algo nuevo”, señaló el docente, reconocido recientemente como “Maestro ilustre” en Tucumán por su trabajo, dedicación e innovación en la enseñanza.

Orlando es también el hombre a cargo del desarrollo de la huerta de la escuela que aporta alimentos a su comedor, y desde hace un tiempo buscaba junto a sus alumnos incorporarle tecnología aplicada. Una placa arduino que recibieron de regalo fue el primer incentivo que tuvieron para pensar en desarrollar un sistema de riego automatizado. Pero antes debían aprender a programar, tarea que docente y alumnos emprendieron a la par.

La programación la aprendimos con los chicos: yo entraba a Internet, pedía asesoramiento e iba aprendiendo junto a ellos. Luego, los chicos le iban ganando al maestro”, contó risueño Orlando, orgulloso de comenzar a desarrollar con distintos programas: “Hemos aprendido a programar en Scratch, que es mucho más sencillo para los chicos, y en Makeblock, una versión con Scratch para que funcione la maqueta”.

Desde su materia, Orlando es responsable de enseñarle a los chicos que aprendan a usar los programas incluidos en las computadoras de la escuela, y así facilitarles a las maestras de grado el uso de los distintos softwares, y que los alumnos ya sepan “qué programas usar cuando tienen clases de Lengua, Matemática o Ciencias”.

Los chicos pudieron conocer y aprovechar una buena diversidad de tecnologías. Pudieron ver la realidad virtual y han trabajado con impresoras 3D. Ha sido un lindo gustito la llegada del trailer”, contó el docente, feliz de que el laboratorio móvil estacionara en la puerta de su escuela.