Rubinstein recibió a misión de la OMS que evaluará la eliminación del paludismo en el país

Luego de esta última visita y tras demostrar la interrupción local de la trasmisión por más de tres años consecutivos, el organismo internacional se encuentra en fase de evaluación de las capacidades del país para lograr la certificación en los próximos meses.


El secretario de Gobierno de Salud, Adolfo Rubinstein, recibió hoy en la sede de la cartera sanitaria a la misión de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que hará la última evaluación destinada a certificar a la Argentina como país libre de paludismo. El resultado se dará a conocer en unos meses.

El proceso de certificación implica demostrar la ausencia de casos autóctonos como mínimo en los últimos tres años, como así también mantener un sistema de vigilancia que garantice la detección precoz de los casos importados; asegurar el diagnóstico y el tratamiento oportuno y adecuado; e implementar la vigilancia y control vectorial de los mosquitos del género Anopheles.

“Hemos hecho un esfuerzo importante para generar todo lo que hace al entrenamiento y la capacitación de los equipos técnicos tanto en lo vinculado a la detección clínica como a la vigilancia epidemiológica, el control vectorial, el diagnóstico y el tratamiento”, dijo Rubinstein al recibir a la delegación internacional en la sede de la cartera de Salud.

El funcionario destacó que “hemos trabajado en conjunto con la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, los equipos técnicos del Ministerio y de las provincias de manera muy activa desde los últimos meses” y añadió que “es un trabajo que priorizamos en nuestra gestión y que esperamos culmine con la declaración de Argentina como libre de paludismo”.

Rubinstein realzó en ese sentido que “todas las estructuras del Ministerio: la Dirección Nacional de Epidemiología, la Coordinación de Vectores, así como la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS-Malbrán) han trabajado junto a nuestros pares en las provincias para capacitar a los equipos tanto en la formación para diagnóstico microscópico como en las visitas a las provincias para supervisar los sitios de implementación de las estrategias de diagnóstico, tratamiento de casos y control vectorial”.

La representante de OPS en Argentina, Maureen Birmingham, fue la encargada de felicitar a las autoridades nacionales por haber llegado a esta instancia. “En primer lugar, felicitaciones a todo el equipo, sabemos que ha sido un esfuerzo enorme llegar hasta acá”, expresó y agregó “estamos empezando este encuentro con el equipo internacional y es un gran momento porque Argentina desde 2013 pidió este proceso de certificación de eliminación de malaria y venimos varios años preparando toda la documentación para mostrar que no hay circulación en el país”.

Birmingham advirtió que “pueden darse casos importados de malaria, pero esa es la segunda parte de la estrategia vinculada a la capacidad instalada sostenible para poder detectar y reaccionar para que la enfermedad no se instale de nuevo en Argentina”.

En tanto, la subsecretaria de Prevención y Control de Enfermedades Comunicables e Inmunoprevenibles, Miriam Burgos, sostuvo que “es un honor haber llegado a esta etapa de eliminación, que ha implicado un trabajo denodado en equipo tanto del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación como de las provincias con las que trabajamos conjuntamente para lograr este objetivo”, e indicó que “llevamos adelante esta desafío como una política de Estado y, si llegamos a conseguir el estatus de libre de paludismo, es muy importante asegurar un sistema de vigilancia robusto”.

Las actividades de la comitiva internacional - conformada por los especialistas Rossitza Mintcheva, Kim Lindblade, Tamara Mancero, José Nájera, Martha Quiñones, Pedro Carlos Aide y Blanca Escribano- incluyen distintas reuniones técnicas y visitas de campo en Salta y Jujuy, hospitales e institutos como el laboratorio Nacional de referencia de malaria dependiente de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos (ANLIS). También concurrirán al Centro de Investigaciones de Plagas e Insecticidas (CIPEIN, CONICET) y al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) vinculados con el manejo de insecticidas y el sector agrícola.

Paludismo en Argentina

Los últimos brotes registrados fueron en la provincia de Misiones en el año 2007 y en la provincia de Salta en el año 2010, año en que se notificaron los últimos casos autóctonos por Plasmodium vivax, una de las especies de parásitos que causan la malaria o paludismo. Luego sólo se han presentado casos importados.

Durante el 2018, hubo 23 casos confirmados. De estos, 19 fueron diagnosticados, notificados y tratados en Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el resto fueron en Mendoza (2), Santa Fe (1) y Córdoba (1). En cuanto a la procedencia de los casos, se observa que 65 por ciento, es decir, 15 procedieron de Venezuela, 3 de Nigeria, 2 de Perú, 1 de Tanzania, 1 de Camerún y 1 de Mozambique.

Además se adquirieron por donación drogas antipalúdicas y se realizó una distribución estratégica de la medicación en todas las jurisdicciones del país, con el fin de brindar el tratamiento dentro de las 24 horas de confirmado el caso.

El paludismo o malaria es una enfermedad potencialmente mortal causada por la infección de un parásito. Se da de manera muy frecuente a escala mundial, así, en 2016 se estima que hubo 216 millones de casos y 445.000 muertes por paludismo. La mayoría de los casos de 2016 se registraron en África.

La historia del paludismo en Argentina comenzó en la época colonial. Luego, a principios del siglo XX el país presentaba 200.000 consultas anuales sobre esta patología. Gracias a principios y procedimientos que sirvieron de modelo a otros países, a una legislación considerada en esa época de la más completa y efectiva, y al impacto producido por la campaña de erradicación con DDT entre 1947 y 1949, la tendencia en el número de casos de paludismo se tornó descendente, con años epidémicos relacionados con la situación de los países limítrofes.

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