Roberto Moro visitó el Centro de Día "Hay otra esperanza"


El secretario de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR), Roberto Moro, visitó ayer la sede de la Asociación Civil “Hay otra esperanza”, un espacio para el abordaje de las adicciones ubicado en el Barrio 1-11-14 de Flores, a cargo de las referentes de “Madres en Lucha contra el Paco”, Rosa Cuello y Karina Beltrán.

Este centro de día, abierto de lunes a viernes de 8 a 16, cuenta con un equipo de psicólogos y operadores de la SEDRONAR. A su vez, en este dispositivo funciona un área de prevención donde diariamente asisten cerca de treinta chicos y chicas de entre 6 y 14 años, a quienes además de brindarles apoyo escolar y contención psicológica, se les da desayuno, almuerzo y merienda. Asimismo, disponen de diversos talleres y actividades recreativas como ser: tango, murga, y clases de música y educación física.

Durante la visita, el funcionario nacional conversó con el equipo de profesionales que se desempeñan en el lugar, quienes lo pusieron al tanto de la situación de las personas atravesadas por el consumo que, en muchos casos, se encuentran en situación de calle.

“Este espacio es el legado de Rita Díaz, una referente en el tema adicciones en el barrio. Es un lugar de familia, no sólo de encuentro por el consumo problemático”, afirmó Moro, ya que explicó que “durante la charla que tuve con los chicos que hacen su tratamiento, me contaron que acá encuentran una familia que los acompaña y los contiene en el proceso de la recuperación, y eso es lo más importante”.

En ese sentido, Julio uno de los jóvenes que asisten diariamente aseguró que “acá siento mucha contención y también siento que tengo más responsabilidades, ya que desde que me levanto estoy pensando que tengo que venir y tengo cosas para hacer”. A su vez, Laura, una chica que también realiza su tratamiento, destacó: “Lo bueno es que acá podemos decirnos todo y eso es un gran alivio. La recuperación no es sólo dejar de consumir, es poder sacar lo que uno tiene guardado adentro”.

La Asociación Civil “Hay otra esperanza” nació en el 2003, de la mano de dos madres, Rosa Cuello y Rita Díaz, fallecida en 2017, quienes al principio no contaban con un lugar fijo donde trabajar, y se reunían en la casa de una de ellas. Recién en el 2009, comenzaron a funcionar en el espacio actual que cuenta con el área de adicciones, para jóvenes y adultos y el área de prevención para los chicos. Allí, como explican las referentes, prima la escucha, la palabra, el buen trato, el respeto y el amor, pilares fundamentales para construir un vínculo sano, además de la continua contención psicológica y emocional de los pacientes durante y después del tratamiento.