[Río Negro] Un proyecto agroecológico modelo que nace en General Roca con proyección para toda la región.

De no tener qué comer a producir los alimentos para 100 familias.


Felipe Gerbán, integrante de la cooperativa JJ Gómez, de General Roca, en la provincia de Río Negro, subraya con orgullo ese camino recorrido en el largo conflicto que empezó en 2002, cuando el frigorífico Fricader cerró sus puertas y dejó a sus trabajadores en la calle. Cuando empezó una lucha por recuperar la fuente de trabajo que pudo consolidarse recién a partir de 2008, cuando la Justicia aceptó la oferta de compra de la empresa de los trabajadores, en un fallo que marcó jurisprudencia en el movimiento de empresas recuperadas.
Desde la chacra “La René”, donde acaban de poner en marcha un proyecto de desarrollo agroecológico con un gran potencial de desarrollo y que hoy permite que los trabajadores reciban semanalmente paquetes de comida sana y autogestionada para sus familias, Gerbán quiere recordar: “Llamamos así a esta chacra en memoria de René Ruarte, que fue un compañero que hizo una huerta para que tengamos alimentos en momentos en que teníamos que salir a pedir comida a los vecinos; cuando nos dicen que somos revolucionarios por lo que hacemos siempre digo que el verdadero revolucionario era René, que nos alimentó cuando no teníamos nada”.

La JJ Gómez es hoy una cooperativa modelo. Sus 100 trabajadores mantienen la tradición del frigorífico, pero crecen a partir de la idea de la solidaridad y el beneficio mutuo. Por eso adquirieron hace tres año la granja en la que hoy desarrollan el proyecto agrícola. Un predio de 37 hectáreas con canchas, parrillas y un terreno que hoy empiezan a cultivar para sumar la autogestión de alimentos a los beneficios que deja la actividad central.
Por eso también la fabricación propia con “fierros viejos del frigorífico” de herramientas que ayudan a que los encargados de trabajar la tierra no tengan que “romperse la espalda” en la tarea. Por eso la idea de que el proyecto agrícola crezca lo suficiente como para crear una red de distribución del productor al consumidor y que los vecinos de Roca también puedan acceder a esos alimentos de calidad por fuera de los precios abusivos que tienen que pagar muchas veces por verduras que llegan desde Mendoza mediante intermediarios.

Chacra agroecológica

El Proyecto de una Chacra Agroecológica y una Planta de Procesamiento de Alimentos de la JJ Gómez busca desarrollar un modelo social innovador de producción de bienes, servicios y consumo, que sirve como una valiosa experiencia práctica que podría constituirse en un modelo para reconstruir la economía con un sentido social y solidario.
El proyecto plantea el desarrollo de actividades primarias como el cultivo de hortalizas de hojas, frutos y raíces, frutales, vid y cría de animales, bajo un esquema agroecológico y una segunda etapa de elaboración de alimentos a través de procesos industriales para agregar valor a la producción.

“La idea de la granja autosustentable apareció aplicando la lógica. Nos dimos cuenta de que teníamos la tierra y sabíamos por las organizaciones con las que nos vinculamos que el acceso a la tierra es el problema más importante para producir alimentos. Entonces dijimos: ‘si la tierra es nuestra, cómo no vamos a producir nuestros alimentos’”, explica Gerbán.
El objetivo máximo de este proyecto es generar procesos productivos que produzcan beneficios económicos, pero también ambientales y sociales, para los más de 100 asociados a la cooperativa, pero también para la comunidad de General Roca; atendiendo necesidades de los grupos más vulnerables y con menor acceso a oportunidades laborales de la región.

La iniciativa está siendo analizada por el Banco de Proyectos del INAES y prevé un presupuesto total de casi 19 millones de pesos. El proyecto contempla, además de los cultivos agroecológicos, la cría sustentable de conejos, la producción de huevos de gallinas de campo, la instalación de un pequeño tambo para agregar leche, quesos y yogures a la producción de alimentos y hasta una producción de vino propio.
Todo el proyecto destaca por ser un muestrario de las posibilidades productivas y de potencial generación de trabajo en la región. Experiencias como la de la JJ Gómez podrían replicarse en muchas otras localidades cercanas que tienen necesidades sociales similares que atender, agravadas en muchos casos por los efectos económicos que generó la pandemia.

Un futuro abierto al mundo

Otro de los proyectos de la cooperativa JJ Gómez es abrir una línea exportadora de carne de ovinos al mundo árabe. “Hay interés de la Cámara Emiratí, el Ministerio de Agricultuira y el Ministerio de Desarrollo Social en abrir la exportación. Sería muy importante no sólo para nuestra cooperativa sino para toda la región porque lo que se vende es la carne de las ovejas y las cabras viejas, que hoy no tienen mercado, se mueren en el campo”, resalta Gerbán.

Para acceder a ese mercado tendrán que acondicionar sus instalaciones. “Tendríamos que tener una sala de faena diferenciada porque, por cuestiones religiosas, nos exigen que no se faene a los ovinos en el mismo lugar que los cerdos. Es una inversión fuerte, pero es una buena oportunidad y tenemos el terreno como para construir esa planta separada”, afirma el presidente de la JJ Gómez.

Gerbán y sus compañeros están convencidos de que el asociativismo es el camino que les permitió recuperarse y crecer. “Cuando Mario Cafiero visitó El Bolsón nosotros viajamos para verlo y nos pusimos a disposición porque naturalmente hemos trabajado junto a otras organizaciones.- recuerda- Hemos participado en la recuperación de cinco fábricas en la provincia, nos interesa acompañar a los que están en la misma lucha que nosotros tuvimos. Salimos del pozo y hoy tenemos todos estos proyectos, es grandioso”.