[RÍO NEGRO] - Organizaciones sociales llevan repartidas más de 10 toneladas de alimentos en barrios populares de Bariloche

La interacción de más de 30 organizaciones sociales de la zona de Bariloche, reunidas por medio de la Mesa de Asociativismo local que coordina el INAES, puso en marcha una experiencia de entramado colectivo por la que ya se llevan repartidas más de 10 toneladas de alimentos


La interacción de más de 30 organizaciones sociales de la zona de Bariloche, reunidas por medio de la Mesa de Asociativismo local que coordina el INAES, puso en marcha una experiencia de entramado colectivo por la que ya se llevan repartidas más de 10 toneladas de alimentos de pequeños productores familiares de la zona, que llegan a los barrios con mayores necesidades a precios populares. El proyecto de los organizadores es que la vinculación pueda sostenerse en el tiempo creando un circuito de comercialización que facilite el acceso a la producción local mediante una cadena corta entre productores y consumidores.
La idea surgió a partir de la creación de la Mesa de Asociativismo y Economía Social de Bariloche. Las organizaciones que se reúnen a analizar posibles acciones conjuntas en el territorio sabían de la necesidad de un grupo de productores de la localidad de Corralito, distante a 150 kilómetros, que no tenían la posibilidad de comercializar su producción por falta de transporte y logística, situación agravada por las restricciones que impuso la pandemia.
Con el apoyo de Parques Nacionales, que aportó un camión para el traslado de los alimentos, se ideó una estrategia para que los productos lleguen a barrios populares a un precio solidario. De este modo se comercializaron las primeras dos toneladas de hortalizas en los primeros días de mayo, siguiendo el protocolo del SENASA y el Ministerio de Agricultura. El procedimiento se repitió con una producción de dos toneladas de papas en Cuesta del Ternero, un paraje ubicado en las afueras de la ciudad de Bariloche.
El éxito de estas primeras experiencias facilitó la coordinación de una tercera en la que participó también la Mesa de Asociativismo de Fernández Oro, otra localidad rionegrina ubicada a 376 kilómetros de Bariloche. Nuevamente con el apoyo de Parques Nacionales, el INTA, SENASA , la Secretaría de Agricultura y el Ministerio de Trabajo, más de seis toneladas y media de zapallos, manzanas, lechuga y zanahorias cosechadas por pequeños productores fueron transportadas para su comercialización en barrios populares y otros 750 kilos fueron donados para familias en emergencia alimentaria.
“Los colectivos organizados en las Mesas pueden llegar a constituir una alternativa que ofrezca una solución real a los problemas de abastecimiento y precio justo. Uniendo a productores y consumidores, se logra saltar esa cadena donde está el mayor agregado de valor y aparece la especulación y dejó lugar a acciones solidarias como la donación. Ese salto que logró la organización colectiva con la comunidad organizada es el más destacable” sostiene Fernando Tarzia, Delegado Territorial del INAES en Patagonia Norte.
La idea de los organizadores es aprovechar estas acciones para crear un circuito asociativo permanente que pueda sumar a más productores que lleguen con precios justos a barriadas populares. La situación de la zona es una de las más angustiantes de la Patagonia. Un estudio de la UNICEF estima que en los últimos cinco años aumentó un 63% el número de chicos con necesidades básicas insatisfechas, lo que implica que más del 30% de la población infantil vive en la pobreza.
“Las organizaciones buscan que esto no quede en acciones aisladas producto de la emergencia de la pandemia. La idea es lograr una estructura más sólida para constituir un circuito formal. Ahí vemos la posibilidad de crear una cooperativa de producción y consumo, aprovechando que en la Mesa se congregan varios grupos de productores, pero también sindicatos y otras entidades asociativas que pueden constituir una alianza estratégica para sostener estas experiencias”, analiza Tarzia.
Las Mesas son el punto de partida que el INAES se propone para acompañar un movimiento asociativo y solidario que nazca desde las bases de la organización, en cada municipio. Si bien el organismo oficial coordina el entramado formal y acompaña las acciones de cada grupo, cada comunidad decide libremente sobre qué proyectos colectivos trabaja y cómo participa en estos vínculos destinados a facilitar la concreción de experiencias en cada territorio.