Reservas de agua para pobladores rurales y fauna silvestre en el Chaco Seco

Frente al panorama de sequía, las aguadas permiten la captación de la mayor cantidad de agua posible para que tanto el ganado de los pobladores como la fauna silvestre cuenten con recursos para abrevar en la zona.


En el marco de los trabajos realizados de manera sostenida desde 2018, la Administración de Parques Nacionales (APN) continúa con tareas de profundización y mantenimiento de aguadas tanto en el Parque Nacional Copo como en la Reserva Provincial homónima, con el fin de garantizar la existencia de sitios de captación del agua que contribuyan a la supervivencia de la fauna silvestre y el ganado de pobladores frente a la carencia de este recurso a causa de la sequía.

Durante el 2020 se realizaron acciones de reparación y reconstitución de una aguada o represa de origen natural, donde se alcanzó el nivel de profundidad indicado por las delegaciones técnicas correspondientes de la APN para permitir un uso adecuado por parte de la fauna. Además, se continúa con el monitoreo iniciado en 2019 a través de la colocación de cámaras trampa que permiten obtener registros e información acerca de las especies que abrevan en estas áreas y evaluar de esta manera la funcionalidad del proyecto.

Dentro del área destinada al uso público extensivo en la zona sur del Parque Nacional habitan cuatro familias, quienes poseen una baja carga de ganado y cuentan con aguadas artificiales construidas. En este sentido, desde la Intendencia del área protegida también se autorizó la realización de trabajos de profundización y desbarre pertinentes, dado que las proyecciones meteorológicas actuales estiman un déficit de precipitaciones para los próximos años en la región.

Frente a este panorama de sequía, las aguadas permiten la captación de la mayor cantidad de agua posible para que tanto el ganado de los pobladores como la fauna silvestre cuenten con agua disponible suficiente para abrevar en la zona. El propósito además es crear un reservorio permanente de agua de lluvia que funcione como un atractor de fauna silvestre y de este modo disminuir su necesidad de abandonar la protección del Parque Nacional en su búsqueda de agua en campos vecinos donde puede resultar expuesta a la caza.

A su vez, a inicios del año pasado el Directorio de la APN aprobó la implementación de dos proyectos comunitarios en la Reserva Provincial Copo, contigua al Parque Nacional, financiados en el marco del Proyecto GEF “Corredores Rurales y Biodiversidad". En ambos proyectos se prevén actividades vinculadas a los objetivos de ordenamiento de la producción ganadera, mejora del acceso al agua para consumo humano y animal, fomento de producciones para el autoconsumo y mejora en los caminos internos de acceso y control de la reserva.

El proceso de formulación contó con la colaboración de técnicos de la Dirección de Bosques y Fauna de la provincia de Santiago del Estero, así como de guardaparques del Parque Provincial Copo. También participará el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de algunas capacitaciones respecto a la construcción de cisternas, a través de personal del programa ProHuerta.

Corredores Rurales y Biodiversidad

El proyecto es financiado por el Global Environment Facility (GEF o FMAM, en español, Fondo Mundial para el Medio Ambiente) y administrado por el Banco Mundial, mientras que su implementación está a cargo de la APN. En un contexto de creciente aislamiento de las áreas protegidas, los corredores de conservación representan una estrategia y un nuevo paradigma para garantizar la conectividad entre las áreas protegidas y los sitios de alto valor de conservación, complementando así a dichas áreas como núcleos de conservación y aportando al ordenamiento territorial.

Un desafío acorde a las problemáticas ambientales actuales, por el cual la Administración de Parques Nacionales y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, mediante el trabajo articulado con otras jurisdicciones, instituciones, organizaciones y comunidades involucradas, superan las fronteras de las áreas protegidas para llevar la conservación y los criterios de desarrollo sostenible hacia afuera de los Parques.