Reflexiones en torno al Mundial 78: se realizó un Conversatorio entre los periodistas Juan José Panno y Ezequiel Fernández Moores en el Museo Sitio de Memoria ESMA - ex CCDTyE

En el marco de la muestra temporaria EL MUNDIAL EN LA ESMA. Testimonios, objetos y vivencias. Vivir en el centro clandestino durante el Mundial 78 se realizó un Conversatorio entre los periodistas deportivos Juan José Panno y Ezequiel Fernández Moores: Reflexiones en torno al Mundial 78. La Mesa fue moderada por Alejandra Naftal, directora del Museo Sitio de Memoria ESMA, quien anunció que la exhibición temporaria se mantendrá hasta el 30 de septiembre a pedido de lo/as visitantes. Acompañó la actividad el sobreviviente y testigo Alfredo “Mantecol” Ayala, quien estuvo secuestrado en el centro clandestino de la ESMA durante el Mundial 78.


La actividad se realizó en el antiguo Salón Dorado del edificio del ex Casino de Oficiales: “En este lugar se decidía la vida y la muerte de las personas y se planificaban los secuestros. Hoy en este espacio hablamos de la justicia ejemplar que tiene la Argentina. Para demostrar que algunas luchas son posibles aunque nunca hay batallas ganadas del todo”, comenzó Naftal. Luego introdujo el Conversatorio: “Dado que la muestra habla del adentro, de lo que pasaba en la ESMA durante el Mundial, quisimos que Ezequiel y el ´Nene´ Panno nos hablen de lo que pasaba afuera”.

El periodista Juan José Panno comenzó la charla destacando la cercanía entre el predio de la Escuela de Mecánica de la Armada y el Estadio de River, sede el campeonato: “Uno debe tardar 20 minutos para llegar desde acá hasta la cancha. Me imagino cómo se escucharían en este lugar los gritos del Mundial, pero lo espantoso es saber que los gritos de acá no se escuchaban en ningún lado. Siempre siento culpa de no haber hecho lo suficiente, aunque no haya escrito ni media línea a favor de la dictadura, porque igual yo trabajaba en El Gráfico y vivíamos en un momento muy contradictorio”. Ante estas palabras, su colega Ezequiel Fernández Moores quiso destacar: “Yo entré en el 79 a El Gráfico, tenía 19 años y gracias a periodistas como Panno me enteré a dónde había llegado, a una editorial que también tenía medios como Gente y Para ti, cómplices de la dictadura”.

“Recorrer este lugar fue como entrar a un túnel del tiempo”, continuó Moores. “Aquel Mundial yo lo veía raro, pero no sabía por qué. Lo empecé a saber por periodistas de afuera”, describió, destacando la información y las denuncias que en el exterior circulaban más que en la Argentina. “Al principio también me enojé mucho conmigo, pero el Mundial fue clave para saber por qué yo hago periodismo. Cómo a partir de la pelota se puede contar lo que pasa en el país y a la gente”.

Panno continuó: “Hay testimonios de Hebe de Bonafini que dicen que su marido gritaba los goles en el comedor y ella lloraba en la cocina… Hay muchas personas que sabían que el Mundial no estaba bien, pero no querían resignar el fútbol. Y aquel Mundial fue futbolísticamente irreprochable, porque el equipo argentino era muy bueno, pero está manchado definitivamente por la dictadura. No hay manera de salvarlo de esto, pero los jugadores y Menotti no son responsables”. Moores completó: “No hay un solo jugador que haya dicho ´los argentinos somos derechos y humanos´ ni le regalaron la Copa al dictador Videla, como sí pasó en las Olimpíadas de Berlín con Hitler”.

Llegada la ronda de preguntas, tomó la palabra “Mantecol”: “Escuchándolos me volvió a mi mente el 78. No teníamos nada contra los jugadores. El Mundial me salvó un poco la vida porque en esos meses me bajan de la Capucha y me llevan al Sótano y a partir de ahí empezamos a armar la infraestructura para asistir a la organización del Campeonato. El día que ganó Argentina, nos sacaron a festejar en cuatro coches, por Cabildo, por 9 de Julio. Después nos llevaron a una parrilla, yo estaba engrillado. Todo el tiempo pensábamos que nos iban a matar”.

A modo de cierre, Naftal preguntó a los periodistas qué reflexión podían hacer a 40 años de aquel Mundial teniendo en cuenta que este año también se jugó un campeonato de fútbol y “el poder que tiene el periodismo de crear realidades paralelas”.

“Si uno visita esta muestra y ve los números de la dictadura, el porcentaje de despidos, desocupación, las fábricas cerradas, el hambre, eso cobra vigencia hoy”, destacó Panno.

Por su parte, Moores reflexionó: “El periodismo en general está muy cercano al poder, se supone que nosotros, los periodistas estamos en el medio entre los poderes y la gente, y somos testigos ante la gente de lo que hacen los poderes de turno, pero cuando estás más cerca del poder que de la gente, contás lo que el poder quiere. Esto históricamente es así y no solamente con el periodismo económico y político sino también con el deportivo”.

Panno quiso terminar leyendo un poema que escribió un compañero de redacción de ambos en El Gráfico, Carlos Ferreyra. Se titula “Mundial” y está expuesto en el Espacio del Deporte y los Derechos Humanos en el edificio de Familiares de desaparecidos y detenidos por razones políticas en la ex ESMA:

“Aquello fue mundial / Hicimos pelota nuestros miedos / Le pusimos un caño a los horrores / Gritamos el horror como si fuera un gol / Eludimos la angustia / Gambeteamos el nudo que nos poblaba el vientre.

Desde el fondo de los ríos / desde alguna fosa tan común que ya no importa / los destrozados muertos / vinieron a llorar aquí la inexplicable fiesta. / ¡Cuánto bailamos en aquellos días! ¿No? / ¡Qué dulce fue el mareo del engaño! / ¡Qué ganas de ignorarlo todo! / de creer que había vuelto el perfume de las buenas cosas…

Lo malo fue el final / indigno y torpe / Aquellos cadáveres volviendo al lecho de los ríos / a las comunes fosas / meneando la cabeza / canturreando una canción de olvido. Y nosotros allí, con esos bombos / con esas insensatas banderas sudorosa / Con el mundo al revés / hecho pelota…”.

A pedido de la/os visitantes la muestra
EL MUNDIAL EN LA ESMA se podrá visitar hasta el 30 de septiembre.
¡La/os esperamos!