Recomendaciones para evitar el consumo abusivo en situaciones de aislamiento

La SEDRONAR elaboró una serie de consejos para cuidarnos con ciertos usos de sustancias y con los excesos en casa. Además, se reforzó la red de asistencia a personas con consumos problemáticos en comunidades, dispositivos y Línea 141.


El aislamiento social obligatorio por la pandemia del virus COVID-19 es una situación inédita en el mundo que nos atraviesa a todos. Pero, hay personas más vulnerables en el encierro doméstico como las que, sin llegar a tener un problema declarado de adicción, pueden incurrir en un abuso de sustancias para sobrellevar el momento.

Por eso, la SEDRONAR elaboró una serie de recomendaciones para la ciudadanía en general, con cuidados que todos debemos tener con los consumos en casa.

Mientras que para las personas con consumos problemáticos se reforzó la red de servicios esenciales para: mantener en funcionamiento las comunidades donde se alojan casi 4.000 personas, entre comunidades terapéuticas y casas comunitarias con residencia; garantizar la provisión de medicamentos prescriptos bajo tratamiento; y, además, brindar la posibilidad de recibir atención remota desde cualquier lugar del país.

“El uso de alguna droga es un hecho que nos incluye a todos, y no tiene que ver con la licitud o ilicitud de la sustancia. Cuando ingerimos algún medicamento necesario para un tratamiento o cuando tomamos alguna bebida alcohólica. El uso se define por ser un consumo que se da a veces, de manera ocasional”, explica la titular de SEDRONAR, Gabriela Torres, al abordar los distintos niveles de consumo de acuerdo con el vínculo que establece la persona con la sustancia, dentro de un contexto más general dado por la trayectoria de vida de cada quien.

Y agrega: “Hablamos de abuso de sustancias cuando el consumo se transformó en un hábito que está situado en tiempo y lugar, y que persigue un fin. Se consume para estar en tal o cual situación, para hacer alguna tarea o para soportar cierto momento”, describe Torres y menciona que “ejemplo de esto son aquellas personas que toman alcohol para animarse en determinados contextos sociales; o el consumo de bebidas energizantes porque ‘ponen las pilas’; o el tomar alguna pastilla, en general, ansiolíticos, para conciliar el sueño, muy común entre los adultos”.

Por último, la secretaria detalla que “cuando hablamos de consumo problemático, o de una relación problemática de las personas con las sustancias, no lo abordamos como un problema causado por una característica esencial de la sustancia, sino que nos centramos en las personas, en sus trayectorias vitales y su constitución subjetiva; y las relaciones que se establecen entre las personas, su contexto y la sustancia”.

En suma, hay diferentes formas de vincularse con las sustancias y no todas ellas entran dentro de la categoría de adicción. De la misma manera, no todo consumo de drogas legales tiene que ver con la salud, el placer y el buen vivir.

CUIDADOS CON EL CONSUMO:

  • Es importante cuidar el exceso de consumos como alcohol, medicación sin receta u otras sustancias.
  • Antes de tomar alcohol comer algo y tomar mucha agua.
  • Si tomás alguna medicación, que sea solo la prescrita. No te automediques, ni tomes demás. Es importante no mezclar medicación con alcohol.
  • No te excedas en el consumo de bebidas como el café o el té, y evitá las bebidas energizantes porque podrían aumentar tu nivel de ansiedad en medio del encierro.
  • Si vemos personas que están atravesando un problema de consumo o sentimos que es un problema para nosotros, podemos aconsejarles ir a algún lugar comunitario o llamar por ellos para pedir ayuda.
  • Se puede pedir intervención profesional a la Línea 141 de escucha, contención y seguimiento. Todos los días las 24 horas, en todo el país.
  • En la Línea 141 también se puede solicitar un seguimiento posterior con un equipo de psicólogos preparados para dar asistencia remota.

PONGAMOS LA SITUACIÓN EN PALABRAS:

  • Todos estamos atravesando días difíciles en un momento inédito para el mundo.
  • Establecer rutinas diarias de actividades nos ayudan a disminuir el malestar por el encierro.
  • La angustia que podemos sentir disminuye si hablamos de lo que sentimos, sin aislarnos.
  • El aislamiento físico es una medida temporal para prevenir el contagio y cuidarnos entre todos, pero el aislamiento no significa que debamos alejarnos emocionalmente.
  • Es muy importante sostener los vínculos afectivos porque en estos tiempos debemos estar más juntos que nunca.