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RA-0, el reactor multifacético que encontró su lugar en el ámbito universitario

El RA-0 nació para hacer pruebas de combustibles para el primer reactor de potencia que tuvo el país, pero tiempo después adquirió un rol clave que aún desempeña: se convirtió en un reactor escuela. Ubicado en la Universidad Nacional de Córdoba, desde hace décadas sirve para formar operadores nucleares y para que estudiantes universitarios puedan aprender y realizar experimentos.


El RA-0 es un reactor de investigación de “potencia cero”, lo que significa que trabaja a potencias muy bajas (del orden de 1 watt). Como el calor que se produce en el núcleo es muy reducido, no necesita sistema de refrigeración. Sin embargo, es una poderosa herramienta para investigar, desarrollar instrumentación y capacitar alumnos universitarios. También para entrenar a operadores de centrales y otras instalaciones nucleares.

El primer reactor nuclear experimental de Latinoamérica, el RA-1, fue puesto en marcha el 17 de enero de 1958. Pero poco después surgió la necesidad de cambiar el diseño de los combustibles que utilizaba. Fue entonces que se construyó un nuevo reactor de potencia 0 para probar un diseño de combustible de barritas. Era lo que se denomina una “facilidad crítica” del RA-1. Las facilidades críticas suelen construirse antes que el reactor, pero como este último ya estaba terminado, al nuevo se lo bautizó como RA-0.

El RA-0 fue construido en un edificio aledaño al del RA-1, en el Centro Atómico Constituyentes, donde funcionó durante sus primeros tiempos. A fines de la década del 60, ante el pedido de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC), la CNEA comenzó a desarrollar lo que en su momento se llamó el Proyecto Córdoba. Se trataba de la construcción de una central nuclear en la provincia de Córdoba, que finalmente fue la Central Nuclear Embalse.

Ante la necesidad de formar personal para la operación de la futura Embalse, se firmó un convenio entre la Universidad Nacional de Córdoba, la CNEA y la EPEC. La empresa de energía aportó el personal y la Universidad de Córdoba, los docentes para capacitarlo y la infraestructura edilicia donde se instaló el RA-0, provisto por la CNEA.

En virtud de ese convenio, el RA-0 fue trasladado desde el Centro Atómico Constituyentes hasta la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba. El 23 de agosto de 1971 el reactor llega a criticidad, es decir, alcanza su nivel óptimo de funcionamiento. Actualmente es uno de los dos reactores universitarios en funcionamiento. El otro es el que está emplazado en la Universidad Nacional de Rosario, el RA4.

Alumnos en Atucha siguen en tiempo real la operación del RA-0 haciendo prácticas de física de reactores.

En Córdoba, el RA-0 cumplió su cometido de formar a la primera generación de operadores y oficiales de radioprotección de la Central Nuclear de Embalse.

En 1975, el núcleo del RA-0 fue trasladado desde Córdoba hasta Lima, Perú, en donde fue utilizado en el reactor nuclear RP-0, que se puso crítico en 1978. Allí funcionó hasta 1990, cuando fue reemplazado.
Finalmente, en 1992 fue reinstalado en el RA-0, en Córdoba. Allí, el reactor que nació para probar combustibles continúa contribuyendo a la formación de profesionales.

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