Puerto Madryn consolida su Mesa con proyectos de producción local y economía circular vinculados a la pesca

Puerto Madryn es el primer Núcleo Promotor del país que se formalizó como Mesa del Asociativismo y la Economía Social, una de las ideas centrales del asociativismo de esta localidad chubutense está vinculada con el aprovechamiento de los residuos de la industria pesquera, una de las actividades productivas más importantes de la zona.


La última semana de junio fue de intensa actividad para las organizaciones que integran la Mesa de Puerto Madryn, con el apoyo de clubes, cooperativas, mutuales, asociaciones vecinales, sindicatos, fundaciones y el acompañamiento del municipio y del delegado patagónico de la Unidad de Vinculación de las MAyES, Agustín Prado; los madrynenses conformaron el primer grupo asociativo que formalizó su paso de Núcleo Promotor a Mesa del Asociativismo plenamente constituida con sus propios referentes elegidos por las organizaciones de la comunidad.

“Es un paso muy grande, las organizaciones populares hemos recuperado la confianza con la Mesa, yo digo que estoy enamorada de las Mesas, nos sentimos contenidos después de haber estado en soledad mucho tiempo, con esta organización hay un acompañamiento y eso hace que todos estemos muy entusiasmados”, señala Liliana Suárez, de la Asociación Civil Construcción Federal, una de las más de 30 organizaciones de la comunidad que participan del entramado asociativo.
La formalización de las cooperativas y el acompañamiento de los proyectos productivos que surgen aparece como una de las mayores demandas de esta comunidad. “Hay un reclamo muy fuerte por cuestiones administrativas que en los últimos años no han prosperado y que desilusionaron a muchos porque necesitan la formalización para poder trabajar. Venimos de una situación difícil porque muchas cooperativas de la zona no resistieron porque las abandonaron, ahora eso se está recomponiendo y desde la Mesa podemos ayudar”, apunta Eduardo Castro, de la Asociación Mutual de Técnicos de Chubut.

Puerto Madryn, una localidad con poco más de 110 mil habitantes, cuenta entre sus principales recursos con una importante producción pesquera. En ese contexto, la pesca artesanal es un recurso productivo que está presente, pero no tiene aún una organización que permita desarrollar la actividad. De esa práctica pesquera surge un proyecto que busca atender dos demandas comunitarias que se complementan: eliminar la contaminación que producen los residuos pesqueros y convertir su tratamiento en un desarrollo productivo que genere trabajo digno.
“Hay un proyecto que nos interesa especialmente que es el de aprovechar los desechos de la pesca para producir harina de pescado con la que se hace alimento balanceado. Hoy gran parte de esos residuos se tiran y contaminan cuando se podrían aprovechar para generar fuentes de trabajo y abaratar costos a los productores”, sostiene Castro.

Liliana Suárez suma otra posibilidad de economía circular vinculada a la pesca: “En la Mesa estamos tratando también un proyecto para aprovechar el quitosano, que es el desperdicio de los langostinos. Es un producto que tiene muchos usos en cosmética, en medicina, en la producción de alimentos. Hoy lo están importando cuando lo podríamos producir aquí, hay un estudio que tenemos que muestra todo lo que podría hacerse y creemos que es un trabajo ideal para las cooperativas”.
Hay otros temas que ocupan la agenda de la Mesa madrynense. Uno de ellos es la posibilidad de organizar una feria de productores de la economía popular que pueda servir de canal de comercialización regular de productos locales. “Es una posibilidad real y estamos esperando que se puedan superar las restricciones por la pandemia, pero ya tenemos la idea de organizar esta feria itinerante reglamentada, que es una forma de incentivar también a la producción local porque uno de los déficits que tenemos es que el 95 por ciento de los alimentos que consumimos no se producen localmente y eso impacta en los costos, es muy importante fortalecer la idea de que se produzca localmente aquello que estamos en condiciones de producir”, asegura Gustavo Ronconi, secretario de Producción de Madryn y el funcionario que acompaña el trabajo de la Mesa.

“La Mesa es un espacio de encuentro muy importante porque Madryn no tiene una tradición cooperativa, hay pocas y en muchos casos han perdido el espíritu que las formó, por eso es un desafío poder desarrollar ese sector, una vez que logramos el impulso inicial con una convocatoria amplia y las organizaciones fueron entendiendo la lógica de que la Mesa es de ellos y se organiza para el trabajo conjunto, se pueden pensar muchas cosas y experimentar a ver qué sale, nuestro papel es acompañar, facilitar el ordenamiento y tratar de armonizar cuando es necesario, pero el protagonismo es de las organizaciones de la comunidad”, subraya Ronconi.