Presidencia de la Nación

Pruebas sorpresivas muestran el buen desempeño y la integridad de las fuerzas de seguridad

La meta más importante que expresó el Ministerio de Seguridad cuando comenzó su gestión fue trabajar para y por un país más seguro y sin narcotráfico.


Para ello puso en funcionamiento radares en las fronteras, capacitó a todo el personal, incorporó todo el equipamiento necesario y delineó la forma de trabajo para lograr eficiencia y éxito en cada operativo.

Pero un punto fundamental para llegar a los resultados que vemos todos los días, con miles de kilos de drogas incautados, con la detención de narcocriminales y la desarticulación de bandas, es contar con personal idóneo, que realice su trabajo con compromiso y sobre todo, con honestidad.

Por eso desde diciembre de 2015 se fue dando forma a distintos controles desde la Dirección de Prevención de la Corrupción y Ejecución de Pruebas de Integridad que encabeza Damián Arabia, tales como la obligatoriedad de la presentación de declaraciones juradas y las pruebas sorpresivas para detectar el posible consumo de drogas.

Pero tal vez el control más importante, que se viene implementando desde hace dos meses, es el que se lleva a cabo para comprobar el desempeño y la integridad de los oficiales de todas las fuerzas de seguridad.

Para ello, se los convoca a falsos operativos en los que pueden encontrarse por ejemplo con bolsos que contienen drogas, dinero u objetos de valor.

Uno de los casos más recientes se desarrolló en un control de ruta realizado por Gendarmería Nacional. Los gendarmes recibieron un llamado en el que se indicaba que una moto había arrojado un bolso al costado de la ruta y se había dado a la fuga.

Esa es una de las modalidades habituales de los narcos, que dejan mercancía en un lugar acordado para que se "enfríe" y para que otro miembro de la banda criminal lo busque en otro momento.

Sin saber que había cámaras escondidas en las cercanías -en general se colocan dos o tres-, los agentes se dirigieron hacia donde estaba el bulto, se pusieron sus chalecos fluorescentes, detuvieron un auto para contar con testigos hábiles, abrieron el bolso, vieron que había 250 mil dólares y labraron las actas correspondientes.

Personal directivo del Ministerio de Seguridad estaba observando en vivo lo que acontecía a la vera de la ruta con un gesto de satisfacción: cumplieron con todo el protocolo prestablecido, tal como debían.

¿Quién no quiere encontrarse tantos fajos de dinero juntos?

Un viaje, saldar deudas, arreglar la casa o simplemente ahorrar para un futuro son buenas excusas para aprovechar una situación como ésta.

Sin embargo, estos gendarmes antepusieron -como corresponde- su responsabilidad y su misión de luchar contra el delito a sus necesidades o deseos personales.

Pero el control no termina aquí, ya que una vez que el trámite administrativo fue realizado, es necesario cotejar que se encuentre todo el material que se había dejado previamente en el bolso.

Que no falte un solo billete.

Los resultados de estas pruebas vienen demostrando en más de un 98% que los agentes de las Fuerzas cumplen con su deber y son íntegros.

Muchos de ellos, sorprendidos, le cuentan a sus pares la situación que les tocó vivir, generando así un efecto contagio y elevando el nivel de atención en cada situación que enfrentan, ya que todo, pero todo, puede ser un control por parte del Ministerio.

#ResultadoNoPositivo

Del otro lado de la moneda, encontramos también algún caso en el que el personal observado no pasó la prueba, como ocurrió con una oficial de la Policía de Seguridad Aeroportuaria que no notó las imágenes en el escáner que claramente mostraban fajos de billetes. Y así dejó pasar, como si nada, 200 mil dólares.

Damián Arabia en persona llevaba este bolso. Al ver que nadie lo había detenido, pidió hablar con el jefe a cargo y lo puso al tanto de la situación.

Entonces volvieron a pasar por el escáner y le preguntaron a la oficial si sabía lo que estaba viendo: ella respondió correctamente.

Con lo cual confirmaron:

que el escáner funcionaba

y que la agente estaba capacitada para reconocer dinero.

Lo que había acontecido fue, sin dudas, que no estaba atenta a su trabajo.

Cuando ocurre un caso así y el control sobre los agentes no da un buen resultado, se los envía a reentrenamiento.

Si fuera necesario, por ejemplo porque se descubre un caso de corrupción, -hasta ahora no sucedió- se debería abrir un sumario y judicializar el hecho.

Por el momento, los agentes de las fuerzas vienen mostrando un comportamiento como el que se esperaba de cada uno de ellos.

Este modelo de controles, tomado de otros países como Chile y Gran Bretaña -que realizaron cambios profundos en sus policías- así como del implementado por el ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, fue adaptado a la forma de trabajo de nuestros gendarmes, prefectos y oficiales de policía, que no sólo trabajan en centros urbanos.

#MásPruebas

Otros controles que se vienen realizando desde hace más tiempo y que también arrojan resultados altamente satisfactorios, son –como se mencionó al comienzo- la obligatoriedad de presentación de declaraciones juradas y los tests para detectar posible consumo de droga.

Yo juro

Hasta diciembre de 2015 sólo presentaban sus declaraciones juradas unos 4500 agentes, de cargos superiores.

Pero desde que Patricia Bullrich se hizo cargo de este Ministerio, la transparencia es uno de los lineamientos con los que debe cumplirse.

Como consecuencia, hoy son unos 95 mil agentes de todas las fuerzas (incluyendo 7000 jefes) quienes presentan sus declaraciones juradas, así como su círculo primario (esto incluye cónyuge o conviviente e hijos a cargo o no emancipados).

Hasta el día de hoy se hace a través de un sistema mixto, que combina una parte digital y una presentación en papel. Para el 2019 todo el proceso estará digitalizado.

No a las drogas

También se llevan a cabo controles toxicológicos sorpresivos y aleatorios:

personal del Ministerio dependiente de la secretaría que dirige Damián Arabia se presenta en cualquier dependencia u operativo (no peligroso, como un control de rutas) y toma muestras de todo el personal que se encuentre presente.

Es un control no invasivo y se realiza sobre 6 drogas:

  • Cocaína
  • Marihuana
  • Metanfetaminas
  • Anfetaminas
  • Opiáceos
  • Benzodiazepinas

Si alguno diera positivo, se realiza una contramuestra . Y si confirma el primer resultado, se procede a la quita el arma del arma del agente y se lo corre de funciones operativas o sensibles para pasarlo a otras administrativas.

Entonces se inicia un sumario administrativo junto a una investigación para saber dónde consiguió la droga (y confirmar que no hubiera sido de alguna incautación).

El objetivo es detectar el consumo y atenderlo.

Y es importante destacar que se trata de un control no punitivo.

De esta manera, incentivando y comprobando el buen desempeño e integridad de todo el personal de Gendarmería, Policía Federal y Aeroportuaria y Prefectura es como se da el primer paso para trabajar cada día, con convicción y profesionalismo, para que todos vivamos en una sociedad donde la droga no tenga lugar y en la que nuestros jóvenes puedan soñar con un futuro sano y prometedor.

Scroll hacia arriba