Proyecto VCBR 8x8 Stryker: el Ejército concreta un hito en la modernización y consolidación de su capacidad operativa mediana
En la mañana del viernes 21 de agosto, en el Edificio Libertador –sede del Ministerio de Defensa–, se llevó a cabo la firma de la Carta de Oferta y Aceptación (LOA, por sus siglas en inglés) para la adquisición de hasta 235 Vehículos de Combate Blindados a Rueda (VCBR) de la familia Stryker.
La incorporación de esta avanzada plataforma blindada constituye un hito estratégico para la Fuerza, orientado a potenciar la capacidad de despliegue rápido, la interoperabilidad internacional y la eficiencia logística integral. El acuerdo consolida la cooperación estratégica multilateral e impulsa decididamente la modernización del Ejército.
El desarrollo de una capacidad operativa de combate mediana representaba una exigencia operacional prioritaria. Dicha necesidad responde tanto a la vastedad de la geografía nacional como a los requerimientos doctrinarios de la Fuerza de Despliegue Rápido. En este sentido, el Proyecto VCBR Stryker 8x8 materializa la integración definitiva de unidades blindadas sobre ruedas de alta movilidad, garantizando una respuesta táctica ágil y eficaz en todo el territorio.

Los avances iniciales del proyecto se concretaron a fines de 2025 al capitalizar una oportunidad estratégica favorable. Tras rigurosas evaluaciones técnicas, se integraron las primeras ocho unidades Stryker M1126 mediante el programa Foreign Military Sales (FMS) del Gobierno de los Estados Unidos. Esos vehículos fueron recibidos en condición Full Mission Capable (FMC), lo que asegura su operatividad técnica inmediata. El paquete incluye el sostenimiento de repuestos para un año de empleo intensivo y apoyo técnico de mantenimiento para niveles 1 y 2.
El acuerdo inicial contempló un esquema de capacitación técnico-operacional para mecánicos y conductores –dictado tanto en el país como en el exterior–, además de asistencia especializada y lotes completos de repuestos mayores, que fueron presentados oficialmente en las instalaciones del Batallón de Arsenales 601, en julio del presente año.
La recepción de esta primera tanda no solo posibilitó iniciar el adiestramiento de las tripulaciones, sino también adecuar la infraestructura logística local y evaluar el desempeño de la plataforma bajo las exigencias de nuestras latitudes. De ese modo, se facilitó la inmediata incorporación de los vehículos al servicio activo y se agilizó el adiestramiento en los sistemas de armas al destinar las unidades a los elementos tácticos de la Xma Brigada Mecanizada. En dicho ámbito, los blindados desempeñaron un rol protagónico en los ejercicios Kekén y Daga Atlántica.

Asimismo, la adopción del sistema Stryker posicionó a la Argentina en el núcleo de usuarios globales de la plataforma, favoreciendo la integración e interoperabilidad doctrinaria con Fuerzas Armadas regionales y de países aliados. Esta alianza estratégica garantizó el acceso prioritario al programa Excess Defense Articles (EDA), mecanismo de transferencia de material militar de las Fuerzas Armadas de EE. UU. a costos administrativos mínimos, afianzando el proceso de modernización de la Fuerza.
Es en este marco normativo en el cual, mediante la LOA autorizada por el Congreso de los Estados Unidos, el Ejército Argentino queda facultado para incorporar los vehículos Stryker con estructura de casco en doble V (Double V-Hull - DVH).

Stryker 8x8, la cual prevé la llegada escalonada de diversas variantes configuradas sobre una plataforma común:
- M1256 (ICVV): Vehículo de Combate de Infantería.
- M1251A1 (CVV): Vehículo Puesto Comando.
- M1131A1 (FSVV): Vehículo para la Conducción del Apoyo de Fuego.
- M1133A1 (MEVV): Vehículo de Evacuación Sanitaria.
El avance del proyecto refleja la labor realizada por la comisión técnica especializada de la Dirección General de Material, la cual se trasladó en marzo del corriente año a las instalaciones de Fort Hood, Texas, para inspeccionar integralmente el estado de la primera partida de vehículos ofertados.
La consolidación de esta familia de vehículos, integrada sobre un mismo chasis, incrementa ostensiblemente el poder de combate de los elementos mecanizados del Ejército, al tiempo que optimiza la huella logística y reduce los costos de sostenimiento operacional a través de la estandarización de componentes.
