Promotores de Asistiré se capacitan en el derecho a la educación con perspectiva de género


Unas nuevas jornadas de actualización de Asistiré reunieron a 88 promotores de 43 municipios de la provincia de Buenos Aires, en los que se está implementando el Programa. El objetivo del encuentro, que tuvo lugar los días 25 y 26 de julio, fue seguir trabajando en la reducción del abandono escolar.

El papel de los promotores es acompañar a los y las alumnas que presentan problemas de asistencia. Algunas de las tareas que realizan con estudiantes y familiares se vinculan con la prevención del abandono, el asesoramiento respecto de instituciones, la disponibilidad de programas y recursos, y las articulaciones con instituciones externas al sistema educativo que ayudan a sostener las trayectorias escolares de los alumnos. Para contar con más herramientas a la hora de abordar estas tareas, se desarrollan los encuentros de formación.

La escuela y el derecho efectivo a la educación

Durante el primer día se analizó la noción de derecho a la educación teniendo en cuenta a las y los jóvenes como sujetos de derecho y a la escuela como el lugar para su ejercicio. ¿Qué se puede aportar como promotores para hacer efectivo ese derecho? ¿Cómo adaptar los proyectos de la escuela, teniendo en cuenta los intereses de los jóvenes? ¿Es la escuela un espacio de igualdad? Estas fueron algunas de las preguntas que promovieron el intercambio de experiencias sobre lo que sucede en el trabajo en el territorio. Con la intención de responderlas, se propuso a los participantes relatar situaciones cotidianas en las que consideren que el derecho a la educación esté obstruido a fin de pensar juntos qué estrategias se pueden implementar para lograr un real acceso a la escuela.

Previamente se invitó a los asistentes a revisar la gramática escolar y pensar en las diferentes formas que, a lo largo de la historia, fue adquiriendo el sistema educativo. El objetivo era poder reflexionar acerca de qué prácticas escolares se quieren rescatar y cuáles no.

El segundo día, la capacitación estuvo a cargo del equipo del Instituto Nacional de las Mujeres (INAM) del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y se enfocó en el trabajo desde la perspectiva de género. Se partió de la base de que la escuela, como otras instituciones, reproduce los estereotipos de género y los jóvenes se socializan en torno a muchas valoraciones que representan fuertes **desigualdades entre hombres y mujeres*.
El rol del promotor resulta fundamental para revertir, a través de distintas estrategias, situaciones en las que los derechos las jóvenes son negados por el solo hecho de ser mujeres, y las deja en una clara desventaja escolar, y más adelante, en el ámbito laboral.

Con el objetivo de deconstruir prejuicios, se reflexionó en torno a los mitos. Por ejemplo, aquellos que ubican a la mujer en un rol preparado para la crianza, el cuidado de la casa y de los familiares enfermos, entre otras tareas invisibilizadas y no remuneradas. Mientras, se sostiene que el hombre tiene más habilidad en el ámbito productivo y económico, en el espacio público, en la toma de decisiones, entre otros atributos adjudicados a los varones. La idea fue registrar cómo se naturalizan mandatos sociales e históricos, que tienden a dejar a las mujeres en desventaja. Para problematizar estas cuestiones y pensar la manera de trabajarlas en la escuela para evitar el abandono escolar, se utilizaron diversos recursos, como publicidades argentinas y materiales audiovisuales, que se analizaron entre todas y todos los y las participantes.