Prefectura secuestró más de tres toneladas de soja en Misiones

En un nuevo operativo de rastrillaje georreferenciado, la Prefectura Naval Argentina, bajo los lineamientos impartidos por el Ministerio de Seguridad de la Nación a cargo de Sabina Frederic, decomisó poco más de 3.450 kilogramos de soja que, según los indicios de las y los miembros de la PNA, estaban dispuestos para ser exportados clandestinamente hacia Brasil.


El procedimiento se realizó en la localidad misionera de El Soberbio, cuando miembros de la Autoridad Marítima nacional que patrullaban la zona a la altura del kilómetro 1.149 del río Uruguay hallaron, acopiadas en la orilla y listas para ser transportadas, 69 bolsas de arpillera que contenían más de 3.450 kilos de granos de soja. La mercadería incautada quedó a disposición de la Dirección General de Aduana, dependiente de la Agencia Federal de Ingresos Públicos.

Cabe destacar que la compleja tarea realizada por las y los prefecturianos evidencia la seriedad con la que, desde que Sabina Frederic asumió como Ministra de Seguridad de la Nación y dio órdenes específicas para que las Fuerzas Federales recuperaran la función de neutralización del delito complejo, vienen llevando a cabo el trabajo de vigilancia y control exhaustivas sobre cargas, documentaciones y, sobre todo, de las estrategias de evasión y exportaciones ilegales que procuran realizar las organizaciones dedicadas al contrabando.

Así como la Prefectura Naval, la Gendarmería Nacional y la Policía Federal han incrementado la detección de camiones que intentan evadir los controles aduaneros -evidenciado en los datos que la Dirección Nacional de Estadística Criminal ha brindado sobre cantidad de decomisos realizados durante 2020-, la Prefectura Naval también ha detectado y neutralizado estas formas delictivas, como son la disposición en las orillas de los ríos de cantidades menores de bolsas con alimentos e insumos (como son la soja y maíz), para ser exportados y vendidos en otros mercados. Este delito complejo implica la evasión fiscal, la vulneración del código aduanero y, en consecuencia, la reducción del erario público y la disminución de alimentos para la población del territorio argentino.