Prácticas de Aeroabastecimiento en Córdoba- cuando la logística llega desde el aire

Las tropas paracaidistas ejercitaron diversos procedimientos de aeroabastecimiento para sostener logísticamente sus elementos en operaciones.


Las fuerzas en operaciones deben sostenerse logísticamente, para lo cual es necesario un sistema que les haga llegar sus abastecimientos. Las tropas paracaidistas operan lejos de sus instalaciones logísticas, por lo cual el abastecimiento debe llegarles por aire.

El aeroabastecimiento, por su finalidad y por sus características, requiere de conocimientos técnicos, de detalle y principalmente de experiencia práctica para disminuir los márgenes de error. Es vital para una tropa paracaidista que ya se encuentra operando que sus municiones, vehículos, cañones y demás equipos, lleguen en óptimas condiciones de ser usados, que puedan ser recogidos en oportunidad y que su lugar de recolección sea en un terreno accesible. Estos detalles, le otorgan una complejidad tal que requiere un constante perfeccionamiento por parte de quienes integran los elementos de boina roja.

El perfeccionamiento de los procedimientos y las técnicas se logra por medio de las reiteradas prácticas, así lo entienden las tropas aerotransportadas y así lo llevan a cabo con todas sus actividades de instrucción y adiestramiento. El aeroabastecimiento es una más, de fundamental importancia y de necesaria práctica y perfeccionamiento.

En virtud de esta necesidad, durante los primeros días de julio la Compañía de Apoyo de Lanzamientos Aéreos Paracaidista 4 y la Escuela de Tropas Aerotransportadas y Operaciones Especiales, junto a la flamante Sección de Aviación de Despliegue Rápido, desarrollaron en el aeródromo LA MEZQUITA ejercicios de traslado de cargas y lanzamiento de cargas livianas con el empleo de helicópteros.

Las actividades incluyeron el transporte como cargas externas de vehículos liviano Lorh y contenedores de carga tipo A-22. Además también se efectuaron lanzamientos de cargas livianas en alturas de 400 metros, con el empleo de pilotín pasivo como medio de extracción de un paracaídas T – 10 R.

Las actividades incluyeron el planeamiento con la participación del personal de los tres elementos nombrados, en esta etapa se contemplan datos del análisis del terreno y de las condiciones climáticas reinantes actuales de la zona, así como las marcas promedio. Luego continúa la preparación de las cargas, la consiguiente ejecución de la operación y la posterior recuperación del material en la zona de lanzamiento.
Estos habituales ejercicios sirven para estandarizar procedimientos de aeroabastecimiento e incrementar la instrucción con las aeronaves, en este caso, puntualmente con helicópteros.