Plan Nacional de CTI 2030: se firmó la carta de intención de la Agenda Territorial Integradora de Santiago del Estero

El documento establece las prioridades y estrategias de intervención en materia de CTI por parte de la provincia para los próximos años.


El secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación del MINCyT, Diego Hurtado, y el gobernador de la provincia de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, suscribieron la carta de intención de la Agenda Territorial Integradora de Ciencia, Tecnología e Innovación (ATI-CTI) de la provincia, en el marco del Plan Nacional de CTI 2030. De esta manera, ambas partes manifiestan su acuerdo en sumar esfuerzos para el desarrollo e implementación de dicha Agenda.

"Cuando comenzamos a trabajar en la elaboración del Plan 2030 lo primero que planteamos fue la conformación de estas agendas ya que la federalización de la ciencia y la tecnología es un aspecto central dentro de nuestras políticas" sostuvo Hurtado y agregó que con este proceso se apunta a “reducir los desequilibrios y asimetrías, potenciando las capacidades de cada territorio”.

Las ATI-CTI son un instrumento del Plan cuyo objetivo es favorecer la intervención de forma consistente con las especificidades territoriales de cada jurisdicción subnacional, sus capacidades y su potencial para innovar. Asimismo, proporcionan un elemento ordenador para robustecer la planificación de acuerdo a plazos establecidos para el logro de resultados en el corto, mediano y largo plazo (2023-2030), teniendo en cuenta que se trata de agendas flexibles capaces de ser adaptadas a nuevas prioridades, habilitando su revisión periódica.

Sus contenidos son producto del trabajo concertado entre el organismo provincial de ciencia y tecnología con organismos públicos, entidades del sector privado y organizaciones sociales, y con el MINCyT, a través del COFECyT. En una primera fase de análisis, cada jurisdicción realizó un mapeo de políticas e intervenciones en los temas, sectores, núcleos y cadenas de valor que le dan soporte a su desarrollo económico y social, y de la oferta científico-tecnológica territorial. Luego, se realizaron definiciones estratégicas seleccionando hasta cinco “Vectores de Desarrollo Social, Productivo y Ambiental” (VeDSPA). Seguidamente, al interior de cada vector se enunciaron los alcances, es decir, la desagregación en campos específicos en los cuales focalizar la intervención científica y tecnológica.

El gobernador Zamora manifestó: “Santiago del Estero es el resultado del trabajo de unidad, de políticas de estado, y de generación de un desarrollo armónico, sostenido y fundamentalmente inclusivo, con posibilidades para todos. Estamos sentando bases sólidas, con una economía saneada y un momento de recuperación que nos brindará posibilidades de un despegue formidable”.

Los VeDSPA seleccionados por Santiago del Estero son:

1. Sistema agroalimentario y agroindustrial: el objetivo es generar condiciones para el desarrollo de sistemas productivos locales más diversificados y sustentables, que incorporen criterios de calidad de producto y proceso, con más valor en origen, que permitan acceder a mercados de exportación.

2. Ambiente y recursos naturales: es indispensable la conservación, protección y uso racional de los recursos naturales, así como la adaptación y acciones de mitigación de los impactos, de forma tal que la relación con la naturaleza y el medioambiente sea un factor que contribuya al desarrollo económico y social próspero y sostenible.

3. Economía del conocimiento: se debe fomentar la generación de nuevos conocimientos y saberes, invertir en educación en todos los niveles, mejorar las interacciones entre las universidades, los centros de investigación, el sector público y las empresas, así como establecer los incentivos adecuados a la innovación.

4. Turismo y desarrollo de economías locales: La digitalización y aplicación de nuevas tecnologías serán pilares clave para fortalecer las propuestas turísticas y aplicar una estrategia para un desarrollo sostenible.

5. Transición energética: se propone crear un entorno científico-tecnológico que permita un uso eficiente de fuentes de energías renovables tales como la solar térmica/fotovoltaica, la eólica, biomasa y la geotérmica.

De esta forma, Santiago del Estero se convierte en la segunda provincia en rubricar la carta de intención de las ATI-CTI, además de La Rioja.