Presidencia de la Nación

Pesar por el fallecimiento de Octorina Zamora Niyat

El Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) expresa su pesar por el fallecimiento de la referente wichí y envía condolencias a la familia.


Desde el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) lamentamos el fallecimiento de Octorina Zamora Niyat, referente wichí salteña, durante la madrugada de este miércoles.

Octorina junto al delegado de INADI en Salta, Gustavo Farquharson.
Octorina junto al delegado de INADI en Salta, Gustavo Farquharson.

Octorina fue una rerefente por los derechos humanos en la provincia y el país, y en particular, por la reivindicación del Estado de los derechos de las mujeres e infancias wichí.

El delegado de INADI en Salta, Gustavo Farquarson, expresó que Octorina “marcó al norte argentino con su militancia por los derechos de pueblos indígenas”, ya que junto a otras mujeres del Pueblo Nación Wichí exigieron públicamente la reparación del daño causado por los abusos criollos a niñas y mujeres indígenas, prácticas conocidas como “chineo”. El INADI se encuentra trabajando en contra de esta práctica discriminatoria.

Octorina, también, contaba con orgullo ser la madre de la primera médica wichí “en 200 años de República”, y de darle a través de su militancia y su crianza los primeros médicos a su Pueblo.

Para despedirla, recordamos algunas de sus palabras, brindadas en una entrevista: "Yo milito desde los trece años, con la base de la educación de mis padres, la conciencia de mi familia, la educación. Yo vengo de una familia de shamanes, que siempre ha vivido perseguida por la iglesia anglicana, que nunca aceptó a la familia de los sabios wichí, a la familia de los shamanes, porque decía que éramos familia de brujos, entonces no se podían hacer las prácticas, no se podía darse a conocer, porque si no nos echaban de la comunidad. En aquellos tiempos había muchas persecuciones, mucho racismo. Que te echen de tu comunidad era muy terrible. Entonces, mi familia ha resguardado esa religiosidad como ha podido, esa parte tan valiosa, que llevo con mucho orgullo. Y hoy podemos hacer una prédica más libre de lo que somos. Ser religiosa wichí es justamente ser guardiana de tu pueblo, de tu territorio, de tu espíritu”.

Haciendo honor a esta sabiduría, decimos que su espíritu continúa vigente cumpliendo esa valiosa tarea. Enviamos nuestras condolencias a su familia y allegados, y a toda la gran comunidad wichí afectada por su partida.

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