Perczyk y el padre Pepe: “Hoy empezamos a construir acuerdos juntos para que todas las pibas y todos los pibes vayan a la escuela”

Los curas villeros visitaron al ministro Perczyk con el fin de sumarse a las tareas de revinculación con la escuela y el fortalecimiento de los procesos de enseñanza que se vienen desarrollando en el marco del programa “Volvé a la escuela”.


Con motivo de continuar trabajando en pos de que las chicas y los chicos que se desvincularon de la escuela vuelvan y terminen sus estudios, el ministro de Educación, Jaime Perczyk, mantuvo una reunión con los sacerdotes José María Di Paola -más conocido como el “padre Pepe”-, Carlos “Charly” Olivera, Lorenzo “Toto” de Vedia y Nicolás “Tano” Angelotti, integrantes del movimiento de curas villeros. Durante el encuentro realizado en el Palacio Pizzurno y en el cual participó también Mario Caputo, jefe de asesores del Ministerio de Educación nacional, se acordó la construcción de acuerdos para garantizar la presencialidad plena, recuperar contenidos y reforzar aprendizajes principalmente en los barrios populares del país.

Ponderando el fuerte trabajo territorial que tienen los curas villeros, con quienes ya trabajó en otro momento, para hacer que chicas y chicos regresen a la escuela, el titular de la cartera educativa afirmó que “...hoy empezamos a construir acuerdos juntos para que todas las pibas y todos los pibes vayan a la escuela, para que mejore la posibilidad de integración de todas y todos y que haya más posibilidades para que las y los jóvenes vayan a la escuela secundaria y la terminen”. Y finalizó: “Los curas villeros son un ejemplo de testimonio, compromiso, esfuerzo y valentía”.

Por su parte, el padre Pepe manifestó: “Vinimos a contarle al ministro la realidad que vivimos en los barrios populares, cómo estamos trabajando en educación, cuáles son los desafíos que tenemos y cómo podemos ayudar en este momento de la pospandemia. Nos ponemos a disposición de Jaime para aquellas cosas en donde nuestras capillas, clubes y colegios también pueden aportar”.

La Federación Familia Grande Hogar de Cristo, coordinada por el padre Pepe, es una red de más de 200 centros barriales que ayuda a personas en situación de vulnerabilidad por causas sociales y adicciones a sustancias psicoactivas. Estos centros se caracterizan por ofrecer una inserción territorial y libertad de acción como alternativa terapéutica.