“Para romper la barrera de la injusticia hermenéutica es necesario crear nuevas metáforas y conceptos”

Federico Penelas, doctor en filosofía, especialista en filosofía del lenguaje, docente e investigador del CONICET, brindó una clase magistral a los/as alumnos/as del Programa ABOGAR de la Escuela del Cuerpo de Abogados del Estado titulada “Cómo cambiar el mundo con palabras: lenguaje e injusticia hermenéutica”.


El académico explicó que el lenguaje es un “fenómeno muy amplio” e hizo hincapié en uno de sus aspectos específicos: el significado. Así, destacó que este último concepto puede ser dividido bajo dos grandes corrientes: la del determinismo semántico, por un lado, y la del indeterminismo semántico, por el otro. Para la primera vertiente, “los significados son aquello que significan nuestras expresiones lingüísticas y son independientes de las prácticas lingüísticas de las diversas comunidades de habla”. En cambio, la segunda postura “considera que los significados dependen de las prácticas lingüísticas de las comunidades de habla”.

Penelas comentó que los significados de las expresiones que utilizamos tienen un “parecido de familia” y pueden ser vistos como “metáforas”. Es decir, hay casos de “acciones humanas que son paradigmáticas del uso de ese concepto”. Así, el investigador ejemplificó esta idea con la noción de “mal”. Precisamente, “matar podría ser identificado como el paradigma” del mal, pero otras acciones como “torturar” ingresarían en la misma familia de palabras. Es por eso que “lo que tenemos es una red de juicios de similitud con algunos casos paradigmáticos. Estos pueden modificarse tanto que nos vemos obligados a cambiar esos paradigmas”.

Siguiendo al filósofo británico John Austin, Penelas ahondó en cuáles son los elementos pragmáticos del lenguaje y destacó que “hay muchas acciones que solo se realizan vía lenguaje”, como por ejemplo “prometer”. Siempre hay algo que solo se hace con palabras.

“Las/os abogadas/os están todo el tiempo atravesadas/os por la necesidad de incorporar nuevos conceptos que la practica social les va imponiendo, como pasó con el concepto de femicidio, que hoy es parte sustancial de la vida jurídica de Argentina y el mundo”, indicó el especialista en filosofía del lenguaje.

Por otro lado, el investigador del CONICET citó un libro de la intelectual inglesa Miranda Fricker para reflexionar sobre el concepto de “injusticia epistémica”. Este tiene dos variantes: la testimonial y la hermenéutica. La primera tiene que ver con situaciones en las que debido a “prejuicios identitarios en torno a cierto colectivo social el testimonio de los miembros de ese colectivo está desacreditado”. Así, la víctima de la desacreditación padece un “daño injusto” ya que su palabra queda “desautorizada”. En tanto, la segunda aparece cuando un sector de la sociedad sufre determinados daños y no existen “los conceptos como para que incluso las propias víctimas puedan verse como víctimas de ese daño”. Un ejemplo de esta situación es el surgimiento del concepto de acoso sexual, el cual permitió que muchas mujeres pudieran visualizarse a sí mismas como víctimas.

Por último, Penelas destacó que para romper esa barrera de la justicia hermenéutica es necesario “crear nuevas metáforas y producir nuevos conceptos” y que, en general, “si uno mira la historia de la cultura observa que se da de una manera de vanguardia gracias a personas, víctimas de la injusticia hermenéutica, que se reúnen hasta que aparecen los conceptos”.