Para reparar legajos laborales de desaparecidos del sector privado

La coordinadora de la OAVL encabezó un encuentro con sindicalistas y empresarios donde se contó lo que se viene realizando para corregir legajos laborales de falseados de estatales desaparecidos en la dictadura y que sus hijos accedan a su puesto, y se expuso un proyecto de ley para el sector privado.


La coordinadora de la Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral (OAVL) del Ministerio de Trabajo, Patricia Sáenz, encabezó un encuentro con sindicalistas y empresarios en el que el coordinador de la Comisión de Trabajo por la Reconstrucción de Nuestra Identidad, Julián Scabbiolo, contó lo que se viene realizando para corregir los legajos laborales falseados de trabajadores estatales desaparecidos durante la dictadura, y para que sus hijos accedan a su puesto laboral, y se expuso un proyecto de ley para hacer algo similar en el sector privado. Los acompañaron en el estrado Silvina Atencio, de la misma Comisión, y Santiago Ponce, de la OAVL.

En su intervención Scabbiolo se expresó sobre la propuesta que se envió al Senado que busca emular en el sector privado lo que sucede en el público tras el Decreto Nº 1.199/12 firmado por la Presidenta, que exige a cada organismo estatal reparar esos legajos. El texto dispone la inscripción de la condición de detenido-desaparecido en los legajos de los trabajadores

víctimas del terrorismo de Estado entre 1974 y 1983, aun cuando figurasen desvinculados por cualquier otra causa. Esto configurará la expresión de una reparación histórica de las violaciones a los derechos humanos de las que fueron víctimas.

El proyecto, presentado por los diputados Gerardo Carlotto, Héctor Recalde, Diana Conti, Andrés Larroque, Horacio

Pietragalla Corti, Rodolfo Solanas, Leonardo Grosso, Adela Rosa Segarra,

Araceli Ferreyra y Mario Alfredo Metaza, invita a los gremios del sector privado y a los organismos de derechos humanos a colaborar en la identificación de víctimas del terrorismo de Estado entre 1955 y 1983.

“Lo vivido por esos trabajadores y trabajadoras que ya no están, fue violencia institucional en su máxima expresión. Además de su desaparición y asesinato se hizo figurar en sus legajos que habían abandonado sus puestos de trabajo,

se les dio la baja, se los suspendió, y hasta ahora eso figuraba en la documentación. Tenemos la obligación moral de repararlos, de recuperar la verdad histórica, y eso es lo que hacemos”, expresó Sáenz. “Justicia se hace con la reparación de los legajos y la recuperación de los puestos laborales”, agregó.

Atencio, hija de

un trabajador detenido-desaparecido quien accedió al puesto laboral que fuera de su padre contó “en el trabajo conocí a los compañeros de mi papá y a sus hijos, junto a ellos y a través de sus relatos fui poco a poco a

recuperando la historia de mi padre”.

Scabbiolo explicó “queremos que en el sector privado ocurra algo similar a lo que ocurre con el tema en el sector público, y para ello estamos trabajando”.