Ornamentales: Avances para diversificar materiales para su uso como follaje de corte en el NOA
El INTA cuenta con una red de ensayos para su evaluación. Se analiza el comportamiento de Rumohra -conocido como "helecho cuero"-, especies nativas de diferentes zonas del país y cultivadas en invernadero.
En floricultura, el follaje de corte son los verdes que acompañan los ramos y las composiciones florales. La demanda local y nacional, generalmente, se satisface con materiales que se extraen de poblaciones naturales de helechos -por ejemplo- que crecen en diferentes regiones del país.
En ese contexto, la EEA Famaillá junto a otras unidades del INTA lleva adelante investigaciones para evaluar materiales y brindar diferentes alternativas para el sector viverista y de flores de corte.
La Ing. Agr. Norma Medrano de la División Frutihorticultura y Flores explica que “participamos de una red de ensayos con la evaluación de Rumohra y Ruscus, principalmente. Si bien las especies de Rumohra evaluadas no son nativas del NOA y el Ruscus es exótico, son las especies más utilizadas como follaje de corte a nivel mundial y con una creciente demanda en el país”.
En referencia al comportamiento de estos materiales en el NOA, “estamos viendo que la Rumohra originaria de las provincias de Misiones y Buenos Aires, particularmente de Sierra de la Ventana, es la que mejor se adapta a nuestra zona" asegura la especialista.
Lo que se evalúa en esos ensayos son características como duración de cada etapa del crecimiento hasta el momento de cosecha y calidad de las hojas o frondes en cuanto a longitud y peso del tallo. También se analiza el rendimiento, expresado en el número de ramas por metro cuadrado en condiciones de invernadero. Como son especies que requieren bajas intensidades lumínicas, se evalúa el comportamiento utilizando mallas media sombra con diferentes porcentajes de cobertura.
Los resultados obtenidos hasta el momento demuestran que “la Rumohra de Buenos Aires y Misiones tiene mejor comportamiento en nuestra zona en cuanto a calidad y adaptación a las condiciones locales de cultivo. Se prevé completar los estudios realizados y contar con material de propagación para poder transferir al sector”, indica Medrano.
Por último, la investigadora señala que “lo que intentamos con esta línea de trabajo y la red de ensayos a nivel nacional es proveer materiales de diversificación para el sector florícola pero, también, disminuir las prácticas extractivas que se hacen en las distintas regiones de Argentina”.