Operador económico autorizado, un sello de confianza para el comercio

Las empresas aún desconocen los beneficios del programa impulsado por la Organización Mundial de Aduanas; basado en la seguridad, promueve el intercambio global a través de la confianza.


Artículo redactado por Pablo Gopp y publicado en La Nación el 08/03/2018.

Hacia fines de 2017, nuestro país reglamentó, a través de la resolución general AFIP 4150/17, la adhesión al programa de operador económico autorizado (OEA), en concordancia con el marco normativo para asegurar y facilitar el comercio global, denominado SAFE, por sus siglas en inglés, de la Organización Mundial de Aduanas (OMA).

El objetivo principal de este programa es ayudar a asegurar y facilitar el comercio mundial. Si bien muchas organizaciones que comercian a través de las fronteras conocen el programa, la mayoría de ellas continúan viviendo en un vacío de información, sin entender en qué se basa el programa OEA y cómo puede beneficiarlas.

Ser reconocido como OEA brinda a las empresas grandes beneficios en su operativa de comercio exterior. Esta certificación demuestra que su compañía cumple con altos estándares de seguridad a lo largo de la cadena de suministro, permitiendo así agilizar los trámites en el intercambio comercial ante las autoridades de control y siendo también una buena manera de incrementar la confianza con sus clientes.

Además, calificar como OEA representa la posibilidad de beneficiarse de los acuerdos de reconocimiento mutuo establecidos entre las diferentes aduanas que, identificando la compatibilidad normativa y operativa de sus programas OEA, otorgan beneficios concretos como la reducción del número de inspecciones de las mercancías y por consiguiente de los tiempos de despacho, así como la apertura a nuevos mercados por cuenta de la reducción de los niveles de riesgo.

Ganando tracción global
Es importante examinar la importancia del OEA en el contexto de los últimos datos comerciales y proyecciones. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de Comercio (OMC), el comercio mundial de bienes registró un aumento de 3,6% en 2017, proyectando un crecimiento moderado en torno al 3,2% para 2018. Estos pronósticos son acordes con los del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero también se advierte sobre varios factores de riesgo que podrían impedir el crecimiento, como altos niveles de incertidumbre económica y política, acciones restrictivas al comercio, aumento de tensiones geopolíticas globales, desastres naturales, falsificación de bienes y piratería, contrabando, tráfico de drogas, lavado de dinero y violaciones de datos, entre otros.

La OMA adoptó el Marco SAFE en junio de 2005 tanto para contrarrestar algunas de estas amenazas como para promover el comercio mundial. El programa OEA en particular tenía la intención de combinar las necesidades de seguridad y facilitación de las entidades certificadas. En la actualidad, más de medio centenar de países cuentan con un programa OEA con distintos grados de cobertura o profundización en la cadena logística, entre los que se encuentran importantes socios comerciales de la Argentina como Estados Unidos, la Unión Europea, China, México y Brasil. La mayoría de estos programas incluyen medidas legislativas y de control tanto para la importación como para la exportación, pero algunos son solo de exportación o de importación.

Beneficios
A pesar de las muchas ventajas del programa, como la reducción de inspecciones físicas, trato prioritario, reducción de requisitos, simplificación y agilización de trámites administrativos, es difícil de precisar en estudios concretos la reducción de costos y de tiempos en los operadores certificados, aunque algunos reportes expresan un nivel de satisfacción aceptable, como el Estudio de Evaluación de Aduanas publicado por la Comisión Europea, donde solo una cuarta parte considera que la certificación no ha provocados los resultados esperados.

Independientemente de los beneficios palpables que toda empresa pretende recibir como retorno de inversión al esfuerzo dispensado en certificar, existen numerosos beneficios intangibles como el reconocimiento y difusión de figurar como un socio seguro de la cadena de comercio global.

Tomando la iniciativa: el rol del CFO
Las estadísticas más recientes disponibles muestran que el grado de certificaciones al programa a nivel mundial aún es bajo, estando cerca del 70% concentrado en la Unión Europea y Estados Unidos. Esto es sorprendente, pero evidencia que aún queda un largo camino por recorrer. Es aquí donde los CFO o directores de finanzas pueden jugar un papel importante, pero exige previsión y acción. Los CFO son responsables de una serie de funciones, desde la planificación financiera, el control de costos y presupuesto, hasta el cumplimiento, el mantenimiento de registros y, lo más importante, el diseño de la estrategia corporativa y la protección de la corporación contra los riesgos financieros. Lo que debe subyacer a todo esto es un sistema de información eficiente equipado con procesos de automatización que elimine errores, que permita controles proactivos, que cuente con la capacidad de generar informes analíticos y de integrarse de forma segura con otras funciones corporativas importantes, como compras, fabricación y logística, así como con socios comerciales externos y agencias gubernamentales.

Mediante sus criterios de seguridad, la certificación OEA ayuda a lograr todos estos objetivos, por lo tanto, es sumamente importante para los CFO impulsarlo. El punto de partida es construir un marco de gestión de información eficiente que esencialmente cubra tres aspectos:

  • En primer lugar, debería ser capaz de compilar, almacenar, actualizar y recuperar automáticamente todo el contenido relacionado con OEA;
  • En segundo lugar, debe integrar este contenido en los procesos operativos, incluidos los flujos de trabajo de exportación/importación, la generación obligatoria de documentos comerciales y la creación de documentos para otras autoridades reguladoras, así como informes para auditorías y análisis;
  • En tercer lugar, debe empoderar a las organizaciones para que obtengan la certificación OEA y se gradúen de manera constante a niveles más altos de certificación, lo que permite a la empresa darse cuenta de todos los beneficios que esto conlleva.

Este sistema no solo mejoraría la eficiencia operativa en la propia organización certificada por OEA, sino también en las aduanas y otras agencias reguladoras. Los beneficios, por lo tanto, se extenderían a todo el ecosistema de comercio global.

El autor es especialista en Comercio Exterior de Thomson Reuters