Olga Hammar galardonada por la Fundación Liberarte

La presidenta de la CTIO fue premiada junto a otras importantes figuras como los jueces de la Corte Suprema de Justicia Carmen Argibay y Eugenio Zaffaroni, entre otros destacados representantes de los derechos humanos, de la justicia, artistas e intelectuales.


La Sra. Presidenta de la CTIO fue premiada junto a otras importantes figuras como los jueces de la Corte Suprema de Justicia Carmen Argibay y Eugenio Zaffaroni.

Liberarte fue creado en 1987 como un espacio donde pudieran confluir el arte y la cultura, pero también donde se pudiera estudiar la realidad del país fomentando la conciencia y el compromiso social, Liberarte se consolidó en los ’90 como un ámbito de resistencia cultural frente al avance inescrupuloso del neoliberalismo. Este año está celebrando sus dos décadas de vida y se ha planificado una serie de actividades para festejarlo: una de las más destacadas es el concurso “Cuentos para la libertad”, que tuvo una amplia respuesta, ya que se recibieron 75 trabajos escritos, de los cuales 23 corresponden a personas detenidas en cárceles de la provincia de Buenos Aires. Esa relación entre cultura y política –si es que son disociables– es lo que distingue también el sentido de los premios que otorga la Fundación Liberarte desde hace cinco años. Es por eso que en la entrega realizada en la sala de teatro de la entidad este año fueron premiados artistas e intelectuales, pero también representantes de los derechos humanos y de la Justicia. “Con estos veinte años queremos distinguir a aquellos amigos que cada día nos hacen ser mejores personas”, expresó Luis Schenone, presidente de la Fundación Liberarte, quien agregó que este tradicional recinto cultural porteño “va a seguir siendo un lugar donde se pueda expresar. Para nosotros, si hay expresión hay vida”, sentenció. El acto conducido por el actor Víctor Laplace, el primero en subir al escenario para recibir su galardón fue Juan Cabandié, el nieto recuperado número 77. “Creo que los reconocimientos son colectivos, y esto lo siento como un reconocimiento a Abuelas de Plaza de Mayo, a los 88 nietos que hemos recuperado nuestra identidad, a aquellos que luchamos por un país más justo, por un país con más oportunidades, por la dignidad. También felicitarlos por estos veinte años de historia, en la promoción de cultura, la educación y en los derechos humanos, porque de eso se trata también la educación y la cultura”, expresó Cabandié, para luego hablar de los “desaparecidos sociales” como consecuencia del neoliberalismo. En representación del escritor Abelardo Castillo recibió el galardón su mujer, la escritora Sylvia Iparraguirre, quien luego de destacar que no se trata de una distinción más sino que tiene un valor simbólico muy importante, expresó que Liberarte es un lugar “donde no sólo vamos a comprar discos y libros, sino que es el lugar donde podemos resistir y encontrar gente que ve las cosas desde el mismo lugar”. Otra de las premiadas fue la legendaria dramaturga Griselda Gambaro, quien fue sumamente breve en su discurso: “Agradezco recibir este reconocimiento con gente que quiero, que admiro, porque cada uno está en la soledad de su casa, pero cuando lee en el diario o se entera por algún medio de las actitudes, de la conducta de otros seres, se quiebra la soledad. Una se siente acompañada y tiene la esperanza de un país mejor”. Para dar una idea de la amplitud de aspectos que les dan contenido a las distinciones de la Fundación Liberarte alcanza con mencionar que otros dos premiados fueron los jueces de la Corte Suprema de Justicia Carmen Argibay y Eugenio Zaffaroni, y Olga Hammar, presidenta de la Comisión Tripartita de Igualdad de Trato y de Oportunidades entre varones y mujeres en el mundo laboral, dependiente del Ministerio de Trabajo. Otros reconocidos por la Fundación fueron Antonio Carrizo, Alfredo Alcón, China Zorrilla, Adrián Caetano, Betty Elizalde, Alicia Zanca, Pérez Celis y Maitena. Algunos no estuvieron presentes, pero el espíritu cálido de la ceremonia permitió que la fiesta fuera completa