Nuevo ciclo de cine y Derechos Humanos

Comienza hoy el ciclo virtual de películas y entrevistas a sus creadores "Las miradas del archivo. Trazos de memorias y tiempos en el cine" que tiene por objetivo tender puentes entre la comunidad y el acervo del Archivo Nacional de la Memoria.


En tiempos de pandemia y distanciamiento social preventivo y obligatorio, la Dirección General de Fondos Audiovisuales (DGFA) del Archivo Nacional de la Memoria (ANM) y la secretaría de Derechos Humanos de la Nación presentan una serie de fragmentos que hilvanan y ayudan a reconstruir y resguardar las memorias sociales y políticas del pasado. A través de un ciclo organizado en tres "latas" o conjuntos de películas y entrevistas a sus creadores (Hijxs y padres; Escritorxs; y Fotógrafxs) se presentará un link que permitirá visualizar cada nuevo film.

El ANM trabaja en la búsqueda, preservación, custodia y difusión de archivos referidos a los Derechos Humanos; tanto de aquellos que remiten a hechos en los que fueron o son violados como los que dan cuenta de las luchas políticas y sociales por la creación de nuevos derechos y/o restitución de aquellos arrebatados por el Estado.

El acervo del ANM comprende documentos escritos y gráficos, imágenes audiovisuales, películas, documentales, entrevistas, fotografías, audios, rollos fotográficos perdidos, cartas y objetos, claves para el encuentro con las banderas de Memoria, Verdad y Justicia y para redimensionar vivencias personales imbricadas en nuestra historia. En ese sentido, exhumar sus archivos, volverlos visibles, tangibles, brinda la posibilidad de releer el pasado-presente de la historia.

Primera lata: Hijxs y padres

Con la presentación de las películas "La Guardería", de Virginia Croatto (2015), y "El Padre", de Mariana Arruti (2016), el ANM propone acercar las miradas de tres directoras que abordan sus historias personales en relación a las experiencias políticas de sus padres durante los años ´70. La pantalla cinematográfica se transforma en ellas, en un espacio narrativo que, desde lo sensible, encara la re-escritura de la historia política a partir de su enlace con las singularidades de las experiencias personales y familiares, habilitadas por diferentes marcos socio-históricos. Marcos que hacen posible ciertas preguntas al pasado desde coordenadas diversas y que van cambiando en distintos momentos. Los relatos se hilvanan comprometiendo la tarea de construir una memoria viviente, en la cual el tiempo pasado, conmueve el tiempo presente del espectador y desafía la opacidad de lo intransmisible de sus experiencias. ¿Qué queda hoy de aquel pasado-presente que vive en la pantalla?

Ambas películas incluyen archivos fotográficos, audiovisuales, de inteligencia o archivos familiares, en un juego de diálogo con una heterogeneidad de recursos narrativos, en el que diferentes marcos, miradas, interpretan y dan sentido al pasado. Los archivos así, resultan más bien trazos de lo real en constante transformación, cuyas estaturas y significaciones serán otros, cada vez que una voz vuelva a interrogarlos. Estas películas son también dispositivos de memoria ellas mismas, archivos vivos que, en tanto testigos de un tiempo histórico en el que pudieron emerger ciertas preguntas, nos permiten mirar el pasado, el presente y el futuro bajo enfoques nuevos.