Nueva tecnología nuclear protege la salud de las personas al determinar la toxicidad en moluscos

A partir de un proyecto respaldado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la CNEA será la responsable a nivel nacional de la puesta a punto de una novedosa técnica nuclear para determinar la toxicidad presente en moluscos bivalvos por consumo de microalgas tóxicas y así proteger la salud de las personas y las actividades económicas como la pesca y el turismo.


La iniciativa se enmarca en el proyecto regional “RLA 7025: Fortalecimiento de las capacidades en ambientes marinos y costeros utilizando técnicas nucleares e isotópicas”, financiado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y conformado por la Red de investigación de Estresores Marinos-Costeros de Latinoamérica y el Caribe (REMARCO), que por la parte Argentina la integran la CNEA, el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC, Universidad Nacional de Mar del Plata – CONICET); el CCT-Mar del Plata CONICET; el Instituto de Geología de Costas y Cuaternario (IGCyC); la Comisión de Investigaciones Científica y el Servicio de Hidrografía Naval.

Gracias a esta cooperación, el OIEA capacitará al Dr. Marcelo Hernando, investigador de la CNEA especializado en estudios de la fisiología de las microalgas, en institutos regionales que ya han validado esta novedosa técnica. Su puesta a punto será posible gracias al equipamiento disponible en la Gerencia Química Nuclear y Ciencias de la Salud (GAATN), de la cual depende el Departamento de Radiobiología del Centro Atómico Constituyentes de la CNEA, donde el Dr. Hernando se desempeña desde el año 2011.

La GAATN cuenta con un equipo de centelleo Perkin Elmer Tri-CARB 3170TR/SL, entre otros, y con habilitaciones tanto de laboratorios como de personal para el manejo de radioisótopos. Por otro lado, el OIEA ha realizado importantes donaciones de equipamiento específico a la CNEA para el estudio de floraciones algales nocivas. De esta manera, se proyecta la creación del primer Laboratorio de Referencia Nacional para la aplicación del método RBA, que, con el complemento de las técnicas en curso, “será de utilidad para establecer un sistema de alerta temprana de floraciones algales tóxicas para optimizar los tiempos de acción de la autoridad de aplicación y evitar que los productores extraigan moluscos contaminados, mejorando el esfuerzo pesquero”, aclara el Dr. Hernando.

La técnica nuclear es la llamada “unión al receptor de radioligando” o en inglés “receptor binding assay (RBA)” que se utiliza para para la detección de toxinas paralizantes que funciona integrando una muestra de moluscos de origen natural con un estándar de toxina radiomarcada con tritio, lo que permite determinar con rapidez y exactitud los niveles de toxinas.

La puesta a punto de la técnica RBA se realizará mediante la toma de muestras de moluscos naturalmente contaminados para luego intercalibrar los resultados con los obtenidos de las mismas muestras por bioensayos en ratón y otra técnica de determinación química de alta resolución llamada HPLC. Para la obtención de las muestras y análisis de bioensayo ratón, se cuenta con el apoyo de la Secretaría de Pesca y Acuicultura de la Provincia de Tierra del Fuego y el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET). Los análisis por HPLC se realizarán en el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP).

Por otro lado, la estandarización del método permitirá una mejor comparación entre regiones, determinando además la toxicidad directamente en muestras de fitoplancton. Al mismo tiempo, se propiciará la colaboración interinstitucional y la integración de la Argentina con los otros 17 países de Latinoamérica y el Caribe que integran la Red REMARCO, a partir de capacitación técnica e intercambio de investigadores para fortalecer las capacidades en el país y la región.

Qué es la "marea roja"

Lo que comúnmente se conoce como la “marea roja” se trata de un fenómeno que se produce por el aumento en la reproducción de microalgas/cianobacterias, como consecuencia de cambios en factores ambientales y oceanográficos. Dependiendo del grupo de organismos que sea y el predominio de pigmentos fotosintéticos que posea, este aumento en la abundancia de células en el agua puede producir color amarronado o verde, como se observa estacionalmente en cuerpos de agua dulce como el río Paraná y Río de la Plata, al igual que en las costas del mar argentino.

Sin embargo, puede ocurrir que la cantidad de toxina por célula sea muy alta sin observarse una decoloración en el agua debido al bajo número de células, lo cual puede también significar un riesgo para la salud en seres humanos y es por esto que es importante implementar un sistema de alerta temprano. Distintas especies de microalgas/cianobacterias producen diferentes toxinas que pueden generar daños e incluso la muerte. Los moluscos bivalvos (almeja, ostra, mejillón, vieira), se alimentan por filtración de agua y así incorporan microalgas (tóxicas o no). Una intoxicación a causa de la ingesta de estos moluscos contaminados es una de las amenazas sanitarias más comunes. En el caso de cianobacterias, algunas especies producen cianotoxinas cuyo consumo en agua de bebida produce cáncer a largo plazo e incluso la muerte dependiendo de su concentración.

“Las floraciones de algas nocivas no sólo constituyen un riesgo para la salud de las personas, sino que también resultan un problema para la economía y el medio marino/dulceacuícola en las zonas costeras. Estos eventos se han incrementado en los últimos años, debido en parte a la eutroficación de las aguas y el cambio climático. Si se cuenta con un sistema de alerta temprano eficaz es posible reducir a su mínima expresión el riesgo que implican estas floraciones para los distintos ecosistemas, la salud humana y la estabilidad económica”, explica el Dr. Marcelo Hernando.

Sobre el método RBA

La implementación del método RBA permite un análisis rápido y económico de la toxicidad por toxinas paralizantes. La determinación se realiza con una cantidad mínima de muestra y sin necesidad del uso de animales de laboratorio con costosa certificación. El bioensayo de unidad ratón, si bien es un método estándar y ampliamente utilizado, tiene una baja sensibilidad (respecto al RBA) y no precisa la concentración de las toxinas.

Comparado con la determinación de toxinas por HPLC, el RBA es un método más sencillo que no requiere de personal altamente especializado, ni múltiples inyecciones de muestras y evita, por ejemplo, falsos positivos de los bioensayos.

A pesar de ello, aun es necesario que las determinaciones por el método RBA deban ser intercalibradas con otros métodos descriptos (bioensayo en ratón y HPLC) para comprobar si los valores determinados de toxinas muestran diferencias. Este es un importante procedimiento para una futura aceptación de la técnica RBA como complemento de los métodos aceptados internacionalmente.