Nación y Corrientes fortalecen acciones frente al riesgo de aparición de fiebre amarilla

Con el objetivo de fortalecer la vigilancia y la prevención de esta enfermedad, funcionario de la Secretaría de Gobierno de Salud se reunieron con autoridades de la provincia para trabajar en el Plan Nacional de Contingencia por Fiebre Amarilla. Argentina no reporta casos de fiebre amarilla desde 2008


En el marco de la expansión geográfica de la fiebre amarilla en la región, que ha registrado casos confirmados en el sur de Brasil, funcionarios de la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación se reunieron con el ministro de Salud Pública de Corrientes, Ricardo Cardozo, para acordar las principales acciones del Plan Nacional de Contingencia por Fiebre Amarilla que viene desarrollando activamente Nación junto a las provincias y la Organización Panamericana d la Salud (OPS).

“Tenemos un esquema de trabajo en conjunto con Corrientes y Misiones para desarrollar acciones contra la fiebre amarilla. Estamos intensificando el trabajo, sabiendo cual es la situación de Brasil y preparándonos en el caso de que este evento avance hacia nuestras provincias”, sostuvo la subsecretaria de Prevención y Control de Enfermedades Comunicables e Inmunoprevenibles, Miriam Burgos luego de la reunión que mantuvo en Corrientes con Cardozo y los equipos técnicos.

Durante la jornada de trabajo en la que participaron profesionales de vigilancia epidemiológica e inmunizaciones, la directora nacional de Epidemiología y Análisis de Situación de Salud, Patricia Angeleri, subrayó que “en los dos últimos años Brasil ha presentado un cambio en la situación epidemiológica de la fiebre amarilla, hecho que ha dado lugar al trabajo articulado de los niveles nacional y provincial en distintos ejes”.

La funcionaria agregó que “se han fortalecido no sólo los aspectos relacionados con la vacunación, sino también aquellos relacionados con la vigilancia de los monos, los diagnósticos diferenciales y la respuesta de los servicios de salud”, sostuvo Angeleri.

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En este sentido, y aunque en Argentina no se reportan casos de fiebre amarilla desde 2008, la notificación de monos carayá o aulladores muertos –especies presentes en las provincias del NEA–, cobra importancia ya que su muerte puede significar que hay presencia del virus en su ciclo selvático.

La fiebre amarilla es una enfermedad viral que se transmite a través de la picadura de ciertas especies de mosquitos, puede ser grave y en algunos casos provoca la muerte. Las personas de mayor edad y los niños tienen mayor riesgo de presentar una enfermedad grave.

Si bien no tiene tratamiento específico, la fiebre amarilla puede prevenirse de manera eficaz mediante la vacunación. Con una sola dosis se logra la inmunización frente al virus para toda la vida.

Cabe destacar que la vacuna contra la fiebre amarilla forma parte del Calendario Nacional de Vacunación, con carácter gratuito y obligatorio, para la población de las provincias de Misiones y Formosa y algunos departamentos de Corrientes, Chaco, Salta y Jujuy. Es importante saber que esta vacuna no puede aplicarse en embarazadas, ni en adultos mayores de 60 años a los cuales se les recomienda evitar las picaduras de mosquitos, aunque las recomendaciones podrían variar ante distintos escenarios epidemiológicos.

La jornada también contó con la presencia de la representante de inmunizaciones para Argentina de la OPS/OMS, Mirta Magariños; y Martina Iglesias, integrante de la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles de Nación. Mientras que por parte de la provincia participaron el director de Epidemiología, Gustavo Fernández; Elba Mesa por vigilancia epidemiológica y por inmunizaciones, Angelina Bobadilla entre otros.

Más información: https://www.argentina.gob.ar/salud/fiebreamarilla

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