Monitoreo federal para el retorno a clases presenciales en el marco de la pandemia

A partir de esta iniciativa, se establece con precisión cuántas alumnas y alumnos regresan a las escuelas y se relevan las razones por las cuales no se produjo la vuelta a las aulas.


El monitoreo del retorno a clases presenciales implementado por el Ministerio de Educación de la Nación, en acuerdo con el Consejo Federal de Educación, es un sistema de información federal sobre la vuelta a las aulas que se aplica en todos los niveles y modalidades -con excepción del sistema universitario-, en el sector estatal y privado y en los ámbitos urbano y rural. A su vez, los datos resultantes son fundamentales para poder tomar decisiones de políticas y acciones educativas, como las que propone el Programa Acompañar.

Sobre esta iniciativa, el ministro de Educación, Nicolás Trotta, aseguró: “El impacto de la pandemia ha sido y sigue siendo muy contundente y ha visibilizado aún más las enormes desigualdades que existen en nuestro país. A través de esta herramienta que implementamos, podremos contar con información sobre cómo se desarrolla el regreso a las aulas en cada jurisdicción para poder contener y trabajar junto a aquellas y aquellos estudiantes que no vuelvan a la escuela para revincularlos a través del programa Acompañar. Debemos ser garantes del derecho a la educación”.

El monitoreo es posible gracias a que, en el marco de los acuerdos del Consejo Federal de Educación (CFE), los ministerios de Educación de todo el país informan al Ministerio de Educación de la Nación cuáles son las escuelas (unidades de servicio) que van retomando a las clases presenciales, a qué grados y cursos corresponden las y los estudiantes, si el regreso es a la totalidad del tiempo habitual o parcial, la cantidad de docentes que no pueden reincorporarse por motivos asociados al contexto del COVID-19 y la existencia de casos sospechosos o positivos de COVID-19 en estudiantes y/o docentes que se hayan registrado en el período que se declara.

El monitoreo se lleva adelante a través del reporte de información por parte de los equipos directivos que, en distintas instancias, completan un breve formulario en línea que reciben por correo electrónico y al que pueden acceder desde una computadora, tableta o celular con acceso a Internet. La carga de datos por parte de los equipos directivos se realiza en cuatro oportunidades: una inicial, durante la primera semana de clases presenciales y las siguientes cargas se realizan durante los tres meses posteriores a la vuelta a las aulas. En el caso de las escuelas rurales de contextos aislados y sin conectividad, los equipos directivos pueden solicitar la realización de un informe único, que es el que corresponde a la primera semana del retorno a la presencialidad.

La implementación del monitoreo está a cargo de la Secretaría de Evaluación e Información Educativa, a través de la Dirección de Información Educativa y en articulación con la Red Federal de Información Educativa (RedFIE).

¿Cuál es la situación desde agosto hasta hoy?

Aquellas jurisdicciones que retomaron la presencialidad, debieron elaborar protocolos que fueron aprobados por el Ministerio de Educación de la Nación. Al día de hoy, son 5 las provincias cuyos protocolos fueron aprobados: Santiago del Estero, Catamarca, San Juan, Formosa y La Pampa.
En esos registros se especificó la cantidad de alumnas y alumnos que volverán a cursar las clases de manera presencial, ya que el regreso es gradual y escalonado. Estos son los datos por provincia:

San Juan: 10.446

Formosa: 8.886

Catamarca: 10.229

La Pampa: 14.532

Santiago del Estero: 30.240

Total: 74.333 alumnas y alumnos.

Sin embargo, dos semanas después del regreso a las escuelas y producto del incremento de los contagios por COVID-19, la presencialidad quedó suspendida en tres provincias: Santiago del Estero, San Juan y Catamarca. Cabe destacar que el aumento de los contagios no se debió a la apertura de las escuelas.
Esta es la situación actual en cada una de las jurisdicciones que fue retomando la presencialidad:

Santiago del Estero: solo se alcanzó a que regresen equipos directivos y docentes y la provincia debió volver a fases más restrictivas de aislamiento.
San Juan y Catamarca: habían logrado la vuelta de algunos grupos de estudiantes pero debieron suspender el regreso a las aulas.
Formosa y La Pampa: son las únicas dos jurisdicciones donde se retomó la presencialidad y se sostuvo hasta hoy.

En todos los casos, las escuelas que regresaron a las clases presenciales son de zonas rurales o ciudades pequeñas (donde no ha habido contagios comunitarios o no se registraron casos de COVID-19 positivos). Por un tema de prioridades, los estudiantes que retoman la presencialidad son quienes cursan los últimos años del ciclo lectivo de cada nivel.

Es importante tener en cuenta que la vuelta efectiva de estudiantes a las aulas puede verse afectada por razones puntuales, como el temor al contagio por parte de las familias o cuestiones más complejas y estructurales, como la desvinculación pedagógica resultado del proceso sin clases presenciales y/o posibles situaciones de no retorno a la escolaridad.