Misiones: cursos a jueces para comenzar con la oralidad efectiva

El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos brindó durante dos días una capacitación en Posadas para 19 jueces civiles. Ya son quince las provincias del país que implementan la oralidad en la justicia civil.


Jueces civiles de Misiones se capacitaron en miras a implementar la oralidad efectiva en el Poder Judicial provincial. Las jornadas, a cargo del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, intentan preparar a los magistrados para los cambios que significan la implementación de la oralidad. Actualmente en el país son 15 las provincias que aplican la oralidad civil efectiva.

Héctor Chayer, coordinador de Justicia 2020, fue quien estuvo al frente de las capacitaciones de los jueces provinciales, que se llevó a cabo en el Centro de Capacitación y Gestión Judicial que el Poder Judicial misionero posee en la ciudad de Posadas.

Durante dos días los jueces misioneros participaron del “Taller para la generalización de la oralidad en la etapa de prueba de los procesos civiles y comerciales”. La capacitación se dividió en dos módulos: uno sobre “Nueva gestión judicial y oralidad efectiva” y el otro llamado “Gestión oral de la etapa probatoria de los procesos de conocimientos civiles”.

Además de Chayer, de las capacitaciones participaron Juan Pablo Marcet y Paula Casa Sales, del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación; y los jueces Andrés Soto, de la Cámara Segunda de Apelación en lo Civil de La Plata, y María del Carmen Campodónico, del juzgado Civil y Comercial N° 9 de Quilmes.

Al terminar la jornada, Chayer explicó: “Los 19 jueces civiles misioneros han revisado la cantidad de audiencias que deberán tomar. Y acordaron un protocolo para gestionar oralmente la prueba”. El funcionario destacó que la oralidad, además de la celeridad de los procedimientos, “permite sentencias más justas al lograr que el juez verifique directamente las pruebas y exigir que los abogados se preparen mejor para defender a sus clientes”.

“Hay un gran entusiasmo y conciencia de que, con los recursos actuales, más algunas salas de videograbación que financiará el Ministerio de Justicia, es perfectamente posible dar este salto de calidad en beneficio de la gente", concluyó Chayer.

Un salto de calidad

“Este es un salto cualitativo en el que los jueces serán los protagonistas”, dijo, previo al comienzo del taller, la ministra del Superior Tribunal de Justicia de Misiones, Rosanna Pía Venchiarutti Sartori.

La magistrada, además, es la directora del Centro de Capacitación y Gestión Judicial provincial. Chayer fue recibido también por los otros integrantes del máximo tribunal misionero: el presidente, Froilán Zarza, y los jueces Roberto Rubén Uset, Cristian Marcelo Benitez y Ramona Beatriz Velázquez.

“La idea es que todos los juzgados civiles de la provincia comiencen antes de fin de año con la implementación de este proyecto, que permitirá reducir los plazos totales del proceso, aumentar la calidad de las decisiones jurisdiccionales y con ello generar la satisfacción de los usuarios. Acortar los plazos de resolución es sumamente alentador”, manifestó Zarza.

Oralidad en las provincias

Hasta hoy son 15 las jurisdicciones que aplican la oralidad civil efectiva: Buenos Aires, San Luis, Formosa, Mendoza, Santa Fe, Entre Ríos, Tucumán, Santiago del Estero, jueces la justicia nacional civil con asiento en la Ciudad de Buenos Aires, San Juan, Chaco, Tierra del Fuego, Córdoba, Chubut y Corrientes. Las provincias de Misiones y Neuquén serán las próximas en sumarse.

La oralidad en los procesos civiles busca al incorporar audiencias reducir plazos totales de los juicios civiles, mejorar la calidad de la prueba y de las decisiones jurisdiccionales y aumentar la satisfacción de los usuarios del sistema de justicia civil.

En este contexto el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación brinda apoyo técnico y financiero a las jurisdicciones que implementan oralidad civil.

Se fijan las pautas y acciones para gestionar el proceso por audiencias consistente en la celebración, con presencia del juez de una audiencia preliminar (orientada a conciliar, depurar prueba y organizar la actividad probatoria) y una audiencia de vista de causa concentrada y videograbada.