Mauricio Wainrot fue distinguido como Personalidad Emérita de la Cultura de la Nación
El reconocido y multipremiado coreógrafo, director y profesor argentino de trayectoria internacional recibió el máximo reconocimiento que otorga la Secretaría de Cultura de la Nación.
La Secretaría de Cultura de la Nación, a cargo de Leonardo Cifelli, rindió homenaje a uno de los coreógrafos más destacados de la Argentina y del mundo. Mauricio Wainrot recibió la distinción de Personalidad Emérita de la Cultura de la Nación y una placa en reconocimiento a su trayectoria, durante una ceremonia realizada en el Palacio Libertad ante invitados, colegas, familiares y referentes del ámbito cultural.
Durante el encuentro que se realizó en la cúpula del Palacio, Wainrot recibió la placa de reconocimiento por su extensa trayectoria artística y su aporte a la danza contemporánea, tanto en la Argentina como en el ámbito internacional.
La actividad incluyó además una entrevista pública al coreógrafo, a cargo de los periodistas Constanza Bertolini, editora de La Nación, y Ricardo Kirschbaum, editor general de Clarín, en la que repasó distintos momentos de su vida y de su carrera y reflexionó sobre su trabajo coreográfico y su vínculo con la escena de la danza.

Durante el acto, el secretario de Cultura de la Nación destacó la trayectoria del coreógrafo y su aporte a la cultura argentina. “Hoy estamos acá para reconocer a un artista fundamental de nuestra cultura: Mauricio Wainrot. Y lo hacemos celebrando algo que vale mucho: una trayectoria construida con talento, con disciplina y con muchos años de trabajo”, expresó.
Cifelli también subrayó la proyección internacional de su obra y el reconocimiento que su carrera aporta a la cultura del país. “Porque cuando un artista como Mauricio triunfa en el mundo, no solo se reconoce su obra. También se reconoce la calidad, la creatividad y la fuerza de nuestra cultura” afirmó.
Además, el secretario de Cultura destacó la importancia de reconocer a los artistas en plena actividad. “Y también hay algo que nos gusta especialmente de este tipo de reconocimientos: poder hacerlos en plena actividad profesional. Reconocer a nuestros artistas mientras siguen creando, mientras siguen enseñando, mientras todavía tienen mucho para dar”, señaló.

Por último, remarcó el valor del reconocimiento otorgado. “Por eso, declarar a Mauricio Wainrot Personalidad Emérita de la Cultura es un reconocimiento más que merecido. Es reconocer a un artista que, con su talento y su trabajo, amplió los horizontes de la danza argentina y la proyectó hacia el mundo”.
En ese marco, Cifelli cerró su intervención con un mensaje institucional: “En nombre del Gobierno Nacional y de la Secretaría de Cultura de la Nación, es un orgullo poder rendirte este homenaje. Gracias por tu trabajo. Gracias por tu talento. Y gracias por todo lo que le diste -y le seguís dando- a la cultura argentina”.

Wainrot agradeció el reconocimiento y destacó el carácter inesperado del homenaje. “Quiero agradecer a Leonardo Cifelli que me brindó este regalo inesperado. Me siento muy halagado”, expresó.
El coreógrafo también compartió una reflexión sobre su extensa trayectoria artística. “Voy a cumplir 80 años. Hace 61 que trabajo en esto que me apasiona. Nunca paré, siempre seguí trabajando”, destacó.
En su intervención, evocó además su historia familiar y el recorrido que llevó a sus padres a la Argentina. Recordó que debieron exiliarse en 1939 desde Polonia, primero hacia Bolivia y luego hacia la Argentina, y contó que recién hace cinco años pudo visitar el país de origen de su familia.
Wainrot se definió también a partir de rasgos personales que marcaron su camino artístico. “Soy una persona muy melancólica y también muy vital”, reconoció.
Al recordar su infancia y juventud, relató que jugó al fútbol en las divisiones inferiores de Atlanta y que su vínculo con la cultura nació en el ámbito familiar. “Mi papá leía mucho por las noches y mi mamá cantaba”, contó. “Y con la danza fue porque siempre me encantó bailar”.
El coreógrafo destacó además la importancia de la disciplina en su formación. "Siempre fui un alumno muy atento y estudioso. Hasta que no encontré la danza en mi vida no entendí la disciplina”, señaló.
Finalmente, remarcó su vínculo permanente con el país a lo largo de su carrera internacional. “Siempre volví a la Argentina. Siempre lo elegí”, afirmó, y concluyó con una reflexión sobre los valores que guiaron su vida: “El amor es un valor muy importante".
Mauricio Wainrot: algunos de los momentos más destacados de su carrera
Nacido en Buenos Aires en 1946, la trayectoria de Wainrot como coreógrafo y pedagogo se desarrolló en distintos países: Argentina, Francia, Suecia, Bélgica, Canadá, Uruguay, Letonia, Polonia, Turquía, Italia, Alemania y Brasil, donde realizó la mayoría de sus reconocidas creaciones.
Durante once temporadas consecutivas fue coreógrafo residente del Royal Ballet of Flanders, de Bélgica, donde creó diferentes obras, entre ellas: Carmina Burana, El Mesías, Consagración de la primavera, Distant light, Journey, Las ocho estaciones, Pájaro de fuego, Canciones de un caminante, Beyond Memory y Tango plus.
Se desempeñó como director artístico del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín de Buenos Aires durante 17 años, entre 1999 y 2015; y previamente, entre 1982 y 1986, dirigió el Grupo de Danza Contemporánea del mismo teatro. Entre 2000 y 2017, sus coreografías se estrenaron en Francia por el Ballet de la Ópera Nacional de Bordeaux, el Ballet de la Ópera de Nice y el Ballet du Capitole de Toulouse. Las tres compañías realizaron giras por Europa y Asia con su repertorio.
Sus obras integran el repertorio de distintas compañías del mundo, entre ellas: Royal Winnipeg Ballet (Canadá), Royal Ballet of Flanders (Bélgica), Royal Swedish Ballet, The English National Ballet, Ballet de l’Opéra de Bordeaux (Francia), Ballet du Capitole de Toulouse (Francia), Ballet de la Ópera de Niza (Francia), Ballet de la Ópera de Riga (Letonia), Wiesbaden Staatstheater (Alemania), Compañía Nacional de México, Ballet del Teatro Municipal de Río de Janeiro, Ballet de Santiago (Chile), Ballet Nacional Chileno, Ballet Nacional del SODRE (Uruguay), Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín de Buenos Aires, Ballet del Teatro Colón de Buenos Aires y el Ballet Argentino de Julio Bocca.

Entre sus numerosas creaciones coreográficas se destacan obras basadas en piezas como Novena Sinfonía de Beethoven; La Tempestad; Anne Frank; El Mesías; Medea; Flamma Flamma; Un tranvía llamado deseo; Carmina Burana; Le Sacré du Printemps; Carmen; Looking through glass; Travesías; Desde lejos; Four Janis for Joplin; Pájaro de fuego; Estaciones porteñas; Wayfarer songs; Journey; La canción de la tierra; Cuatro estaciones de Buenos Aires; Travesías – Sinfonía de los Salmos; Fiesta, entre muchas otras.
A lo largo de su carrera recibió numerosos premios y distinciones. En los Estados Unidos obtuvo en dos oportunidades el Choo-San Goh Choreographic Award. La Asociación de Críticos de Chile lo distinguió con el Premio APES en 1991, 1994, 1998 y 1999. En la Argentina recibió el Premio Konex de Platino como Mejor Coreógrafo de la Década. En 1999 obtuvo el Premio Teatros del Mundo por El Mesías y en 2000 fue galardonado por Un tranvía llamado deseo con el Premio Trinidad Guevara y el Premio ACE de la Asociación de Críticos de Argentina, entre muchos otros reconocimientos. También fue finalista en dos oportunidades del Gran Premio Internacional Benois de la Danse, que se otorga en el Teatro Bolshoi de Moscú y es considerado uno de los galardones más importantes de la danza.
En 2008 fue condecorado por el rey Alberto de Bélgica como Caballero de la Orden de Leopoldo I, en reconocimiento a su aporte artístico al mundo de la danza y, especialmente, a la vida cultural de Bélgica.
Entre 2015 y 2018 se desempeñó como director nacional de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la República Argentina, con rango de subsecretario de Estado y embajador, siendo la primera vez que un artista de la danza fue convocado por el Gobierno Nacional para ocupar un cargo cultural de esa responsabilidad.
En 2025 la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires lo distinguió por su obra y trayectoria como Personalidad Destacada de la Cultura.