Manuel Belgrano: uno de nuestros más grandes patriotas independentistas

Uno de nuestros más ilustres próceres, que pasó a la inmortalidad el 20 de junio de 1820, ha honrado su profesión y le dio sentido a lo que constituye ser parte del Cuerpo de Abogadas/os que defienden al Estado.


Apenas asumió sus funciones en el Consulado de Buenos Aires, este criollo nacido en dicha ciudad el 03/06/1770 conoció “a los hombres nombrados por el Rey para la junta que había de tratar la agricultura, industria y comercio, y propender a la felicidad de las provincias que componían el virreinato de Buenos Aires, todos eran comerciantes españoles; exceptuando uno que otro, nada sabían más que su comercio monopolista, a saber: comprar por cuatro para vender por ocho, con toda seguridad”, como recordará en sus memorias.

Así, este joven abogado sería uno de los principales defensores de los intereses de su Patria, tanto en la función pública administrativa como en la militar, cuando el torbellino de la época lo llevó a asumir el rol de General en los ejércitos libertadores. “Mi ánimo se abatió, y conocí que nada se haría a favor de las provincias por unos hombres que por sus intereses particulares posponían el del común. Sin embargo, ya que por las obligaciones mi empleo podía hablar y escribir sobre tan útiles materias, me propuse al menos, echar las semillas que algún día fuesen capaces de dar frutos, ya porque por algunos estimulados del mismo espíritu se dedicasen a su cultivo, ya porque el orden mismo de las cosas las hiciese germinar”, recordará al referirse a su accionar en el Consulado.

Estos puntos e ideas serían luego detalladas y ampliadas en su texto de 1810 Reglamento para el Régimen Político y Administrativo y Reforma de los 30 pueblos de las Misiones, que sería incorporado por Juan Bautista Alberdi en 1853 como una de las bases de la Constitución Nacional.