Ley Micaela: capacitación a máximas autoridades hospitalarias

Encabezada por la Dra. Carla Vizzotti, Secretaria de Salud del Ministerio de Salud de la Nación; el Dr. Arnaldo Medina, Secretario de Calidad en Salud; la Lic. Diana Borggi, Subsecretaria de Formación, Investigación y Capacitación de Políticas Culturales del Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad; y la Lic. Candela Cabrera, Directora de Géneros y Diversidad de la misma cartera, se desarrolló el jueves 29 de octubre una capacitación sobre género y violencia de género a las máximas autoridades de los hospitales nacionales en el marco de la Ley Micaela.


Encabezada por la Dra. Carla Vizzotti, Secretaria de Salud del Ministerio de Salud de la Nación; el Dr. Arnaldo Medina, Secretario de Calidad en Salud; la Lic. Diana Borggi, Subsecretaria de Formación, Investigación y Capacitación de Políticas Culturales del Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad; y la Lic. Candela Cabrera, Directora de Géneros y Diversidad de la misma cartera, se desarrolló el jueves 29 de octubre una capacitación sobre género y violencia de género a las máximas autoridades de los hospitales nacionales en el marco de la Ley Micaela.

Las docentes capacitadoras fueron Alba Rueda, Subsecretaria de Políticas de Diversidad, y la Lic. Alicia Stolkiner quienes manifestaron el profundo interés de trabajar para que cada una de las políticas públicas implementadas en la República Argentina incorpore la perspectiva de género. Desde el Hospital Nacional en Red “Lic. Laura Bonaparte” participaron la Lic. Edith Benedetti, Interventora General de la institución, y jefas y jefes de los distintos departamentos del Hospital.

“Como autoridades nacionales, como autoridades sanitarias, es nuestra responsabilidad acompañarlos, fortalecerlos y realmente priorizar, en nuestros hospitales y en las provincias, esta perspectiva. Para que sea una política pública transversal y que pueda incorporarse como algo relevante en la práctica diaria de cada uno de nosotros. En este sentido, necesitamos instalar la importancia de tener una política pública que se gestione en lo cotidiano desde una perspectiva de género”, manifestó Vizzotti en el acto de apertura de la capacitación.

Por su parte, el Dr. Medina expresó: “los hospitales nacionales tienen que ser la vanguardia profesional, el ejemplo. Las políticas propuestas por la Nación tienen, en principio, que llevarse adelante en estos hospitales nacionales. Es decir, lo que justifica que un hospital sea nacional, es en parte por su nivel de referencia pero también por su nivel de liderazgo. Tienen que marcar el camino de las buenas prácticas y una nueva cultura hospitalaria. En esa nueva cultura hospitalaria es fundamental la perspectiva de género”.

Esta propuesta se suma a las demás instancias de capacitación que viene desarrollando el Estado Nacional en distintas jurisdicciones y ante funcionaries de todos los niveles. En este sentido, y ante las particularidades de la implementación de la Ley en el ámbito sanitario, Borggi manifestó: “este paso que se está dando desde el Ministerio de Salud es un proceso de conjunción muy concreta y contundente en el avance a lo que hace la implementación de la Ley y la posibilidad de incorporar la perspectiva de género y diversidad, y herramientas frente a las violencias por motivo de género en el campo de la salud”.

La Ley Nº 27.499, Ley Micaela de Capacitación Obligatoria en Género para todas las Personas que integran los Tres Poderes del Estado forma parte, junto con otras reglamentaciones, de un corpus normativo “que hoy atraviesan nuestras instituciones” destacó Alba Rueda, como marco y posicionamiento para pesar y compartir experiencias relacionadas con la temática.

“Hay dos aspectos en los cuales a mí me gustaría detenerme: la lectura de la Ley Nº 26.485 (Ley de Protección Integral a las Mujeres. Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia) que es la ley que aborda todas las modalidades de violencia hacia las mujeres, pero también destacar la Ley de Identidad de Género Nº 26.743 y darle un encuadre en torno a lo que nosotras nos constituye social y políticamente e implica problematizar estos marcos normativos”, sostuvo Rueda. “Realmente creemos que un marco normativo en torno a los derechos humanos en Argentina es el resultado de planteos sociales, de mucha militancia, y principalmente por un grupo poblacional que esta atravesado por las violencias de género, que es el grupo de las mujeres y la población de LGTB en nuestro país”, concluyó.

La perspectiva de género, destacaron las expositoras, no es solamente una descripción de las relaciones asimétricas existentes en nuestra sociedad sino que es “un pronunciamiento a la acción. La perspectiva de género para nosotras implica justamente anular esas jerarquías y desigualdades. Describe un mundo, se posiciona críticamente sobre él y además busca anular las desigualdades relacionadas con la lectura de los cuerpos, de los sexos y de los géneros”, sostuvo Rueda.

“Hablar de identidad dentro del ámbito de la salud es fundamental para poder hablar sobre políticas públicas con perspectiva de género y diversidad. La importancia en este sentido es ver la transversalidad de esta postura en las implicancias de salud. El interés es problematizar la acción y definición misma del acceso a la salud integral. Este es un desafío inmenso ya que las instituciones están basadas en lógicas binarias”, señaló Rueda.

El aporte propuesto en el espacio consistió en problematizar los saberes hegemónicos, pero además reconocer como estos se disponen dentro de las instituciones con el fin de tener una perspectiva y una salud más inclusiva y diversa.

“Tenemos grandes objetivos que se traducen en trasformaciones institucionales, pero que empiezan programáticamente desde una perspectiva transversal e integral de la salud”, concluyó la subsecretaria.

En su tiempo, Stolkiner focalizó su exposición sobre las prácticas de salud, las acciones enmarcadas en propuestas inclusivas y la gestión hospitalaria en pos de reflexionar acerca de las manifestaciones de violencia y segregaciones que se dan dentro de las instituciones sanitarias.

“Nuestro objetivo como profesionales es desinvisibilizar los procesos de violencia que forman parte de la vida de las instituciones, además de desnaturalizar las prácticas que tienen una segregación de género”, sostuvo. Para luego mencionar que los problemas de segregación y violencia de género se establecen tanto en situaciones cotidianas respecto de trabajadores sanitarios, como en la asistencia y cuidado de los que asisten a las instituciones.

La licenciada referenció sobre el marco normativo con el que cuenta el país, mencionando las leyes de Muerte Digna, la Ley de Derechos del Paciente, la normativa sobre Parto Humanizado, la Ley Nacional de Salud Mental y la de Interrupción Voluntaria del Embarazo como aspectos legales que hacen a la prácticas de salud y sus referencias para el accionar profesional.

“La modificación de las prácticas requieren este tipo de capacitaciones, pero además no invisibilizar las problemáticas. Uno tiene que ponerse en la situación de cuestionar aquello que plantea o dice naturalmente porque todos estamos atravesados por estas pequeñas segregaciones de género”, concluyó.

Estas instancias son un paso más en el camino de garantizar derechos para todes las personas del territorio nacional y brindar una atención de calidad en salud.